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Concepto de Permanencia

Este es un corto artículo y se encuentra en la sección filosófica porque quiero discutir algunos puntos lógicos, para proveer las repuestas a las preguntas generadas por los otros artículos de temas asociados con el Calvinismo y la doctrina Soteriología (Salvación).

 

Muchos han dicho que la lógica no tiene lugar en la teología o en la hermenéutica, pero yo diría que en ocasiones la lógica es necesaria para establecer sentido y razonamiento a lo que dice un texto bíblico que usualmente es interpretado de varias maneras. El uso de una sana metodología que introduce el sentido común ayuda remover la nube de confusión.

 

Comenzare con las palabras de Jesús en el evangelio de Juan:

 

Juan 5:39-40 RVG  Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.  (40)  Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

 

Es razonable pensar que los que permanecen en Jesús tienen que tomar el primer paso y primero venir a Jesús para tener vida. “Permanecer” es un estado de estabilidad, pero solo les puede aplicar a creyentes, y debemos estar todos en acuerdo que esto se cumple por medio de la fe en Jesús.

 

Los documentos escritos son nuestra base para creer que los eventos en la Biblia verdaderamente ocurrieron:

 

Juan 20:29-31 RVG  Jesús le dijo: porque me has visto, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.  (30)  Y ciertamente muchas otras señales hizo Jesús en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.  (31)  Pero éstas se han escrito, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

 

Hasta este punto no veo razón para disensión o desacuerdo, y es el momento ideal para usar el sentido común, ya que no debe haber disensión o desacuerdo si es una realidad que alguien no puede “permanecer” en un punto, un lugar, un estatus, un estado o una posición sin primero haber llegado a tal punto, lugar o estatus, estado o posición. Por ejemplo, para regresar al vomito (2Ped 2:22), el perro tiene primero estar en el lugar donde vomitó,  luego tiene que alejarse, para luego volver al vomito.

 

Igualmente, si voy de viaje a Egipto, no permaneciera ahí si regresara a mi país. Y si es verdad que regresara, es porque ya estuve en Egipto en algún momento en el pasado. Los que me conocen saben que uso a menudo el concepto de secuencias cronológicas, esto ayuda establecer que es lo que viene “antes” y que es lo que viene “después”, y es muy útil en muchos argumentos.

 

En lo anterior, me refiero a los que aún no han venido a Jesús para que tengan vida. Por lo tanto, puedo continuar con el pasaje clave del punto en discusión, porque los calvinistas creen que Jesús no le está hablando a personas creyentes. Pero es muy obvio que este capítulo es una continuación del capítulo 13 y 14 donde podemos estar seguros que Jesús les habla a sus discípulos.

 

Juan 15:1-11 RVG  Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.  (2)  Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quita; y todo aquel que lleva fruto, lo limpia, para que lleve más fruto.  (3)  Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado.  (4) Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.  (5)  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.  (6)  Si alguno no permanece en mí, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.  (7)  Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis todo lo que quisiereis, y os será hecho.  (8)  En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.  (9)  Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.  (10)  Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; como también yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.  (11)  Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

 

La dogmática calvinista obliga que los pámpanos sean los elegidos, ya que no tiene sentido que sean los reprobados. Jesús dice claramente que Él es la Vid. Es prácticamente imposible interpretar este pasaje de una manera que insinué que los pámpanos son personas in-conversas y no-creyentes, que aún no han venido a Jesús, quienes de forma mágica aparecen atados a la Vid. Jesus habla en este pasaje de todo creyente y la palabra griega usada para “permanecer” es la palabra “menó” y significa permanecer, perseverar, mantenerse, continuar, estar presente, etc.

 

Debemos ser sensatos cuando leemos las escrituras para que armonicen y tengan sentido, y para llegar a la conclusión más lógica. Por lo tanto, debe estar claro que por medios “externos”, nadie puede arrebatar las ovejas de la mano de Jesús o separarnos de Su amor (Juan 10:28, Rom 8:35, 39), pero no debe haber duda que Jesús está diciendo en Juan 15:4, que es posible que un creyente, o pámpano atado a la Vid, no permanezca en Jesús por su propia voluntad “interna”.

 

Esta es la única manera de reconciliar y armonizar estos pasajes que solo aparentan oponerse, y esta es la labor de todo estudiante de la Escrituras responsable, que reconoce la importancia de la sana hermenéutica.

 

La única otra opción es la menos recomendable, y es mantener dos listas, una de pasajes que nos gustan, y otra de los que no nos gustan, una para los calvinista y otra para los no–calvinistas. Pero tendríamos que estar dispuestos a jugar el papel de hipócrita al afirmar que “toda escritura es inspirada por Dios” (2 Tim 3:16).

 

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