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Disensión anti “Falso Cristiano”

Todo tema controversial genera una expectación de ser retado por desacuerdos, y me imaginaba en anticipación que no tardaría mucho en recibir correos electrónicos sobre el tema “El Falso Cristiano “a posteriori” del Gnosticismo”.

 

Algunos han encontrado que los puntos expuestos son difíciles de refutar, y otros aún siguen postulando lo mismo, es como que no entienden que la repetición de un concepto no lo convierte en una realidad, solamente porque ya ha sido aceptado por el calvinismo tal como es sin una intensa evaluación.

 

Al pasar el concepto por el filtro de un pensamiento crítico honesto, se exponen los errores que contaminan su doctrina. Por lo tanto, la aceptación de tales conceptos erróneos, solo puede ser posible por medio de una evaluación deshonesta, que hace larga vista a las discrepancias obvias generadas por su argumento. Y en este caso, es obvio que el concepto es aceptado solamente para satisfacer al calvinismo, ya que el concepto en si se auto derrota.

 

En mi argumento se exponen varios problemas que son intencionalmente ignorados por los que abogan a favor de un “nuevo nacimiento fraudulento como única causa de la apostasía”, y noto que muchos no entienden la gravedad de su situación, al tratar de levantar y sostener un argumento que no se apoya por sí solo. Este tipo de persistencia irrazonable en las creencias de lo irreal es notable en los paradigmas mundanos de los no creyentes, y también en las religiones falsas. Pero no veo por qué es necesaria en personas que afirman que Jesús es el único camino hacia el padre. No hay nada que se pueda hacer para arreglar una ideología que no tiene remedio, por lo tanto, el concepto debe ser alterado por completo con el fin de corregir las discrepancias, si no, entonces debe ser totalmente descartado como una falacia.

 

No me gusta ser repetitivo cuando se trata de un tema completo, solo uso la repetición cuando es necesario o para asegurar un punto valido de un argumento. Pero en este caso pensé que sería buena idea particularizar los problemas no aceptables en el campo de la argumentación, para que los calvinistas puedan ver mejor y quizás al fin entiendan que los conceptos que construyen su argumento están saturados de problemas de razonamientos descarrilados y por falacias no aceptadas por las reglas de la lógica.

 

Los siguientes problemas se encuentran en el argumento “El Falso Cristiano “a posteriori” del Gnosticismo”, y se enumeran aquí en forma detallada para que puedan ser analizadas sin tener que ir al argumento a buscarlos, ya que es un argumento bastante largo.

 

● El argumento que insinúa que “todo apóstata nunca fue un verdadero cristiano” viola la “Regla de Racionalidad”, al excluir de forma intencional todo otro factor mencionado en la Biblia. Esta regla exige que la evidencia para apoyar un argumento, una postulación, una declaración o una afirmación sea adecuada. Debemos argumentar con toda la información posible, no con partes y fragmentos. El argumento no ofrece algún tipo de evidencia, solo se especula que el “nuevo nacimiento” de todo apóstata debe ser “falso”, y tiene que ser la “única causa” por alejarse de Dios, pero solo porque ellos lo dicen, sin poderlo probar.

 

● El argumento también viola la “Regla de Identidad”, al ser imposible identificar la “falsa conversión” de todo apóstata con alguna seguridad. Hablare más sobre la importancia de la “identificación” más adelante. Esta regla es la regla ontológica de la lógica, ya que algo tiene que ser identificado sin duda por lo que “es”. Es imposible que algo o alguien sea y no sea lo que “es”, y por lo tanto la identificación precisa de un supuesto “falso cristiano” no solo es importante, sino es un criterio de una regla o principio básico para poder evaluar o probar que es verdad.

 

● El argumento compone un “Falso Dilema” al proponer que su argumento solo distingue por obligación entre el “verdadero cristiano” y el que “nunca fue cristiano”, desde el momento de su conversión. O “es” o no “es” y nada entre medio, excluyendo con intención, toda otra opción sin una explicación razonable. Sin explicar porque es imposible que una persona comience como un “verdadero cristiano”, y luego se encuentre en una situación relacionada con los otros factores mencionados en mi argumento.

 

● El argumento esta formulado sobre un “desconocido” y comete la falacia de “Ignorancia”. Esto ocurre cuando se cree erróneamente que algo es verdad, cuando en realidad no lo es, simplemente porque no se sabe lo suficiente sobre el tema para saber de lo contrario. No se puede asegurar que todo caso de “apostasía” sea idéntico y el resultado de una misma causa. Por lo tanto, el calvinista no tiene manera de saber que “todo apóstata nunca fue un verdadero cristiano”.

 

● También comete una falacia “Contra Factual”, al asumir que cualquier estado de cosas, que puedan conducir a la apostasía, “sólo puede tener una causa posible”. Mi argumento explica de forma clara que esto no es verdad, especialmente si los calvinistas no tienen algún interés en ofrecer evidencia adecuada para confirmar su argumento.

 

● Además, comete la falacia de “Causa Simple”, al asumir que existe solo una simple causa (falsa conversión) para un resultado (apostasía), cuando en realidad puede haber un conjunto específico o suficiente, de causas que lo hayan provocado, como se postula en mi argumento.

 

● También comete la falacia de la “Generalización Apresurada”, en la que se infiere algo acerca de una población o grupo (todos los apóstatas) a partir de una parte no suficientemente representativa de la misma (algunos falsos). Sin una encuesta de una muestra adecuada de algún tipo de estadística social y demográfica para demostrar algún tipo de conclusión empírica, su afirmación es solo una conjetura.

 

● Y comete la falacia de “Composición”, que es una falacia que consiste en “inferir” que algo es verdadero acerca de un todo (todo los apóstatas), solo porque es verdadero acerca de una o varias de sus partes (algunos falsos). Esto también se hace sin saber, ya que no es que se postula una mayoría, una minoría, algunos, muchos, etc., sino que se postula que la falsa conversión afecta a “todos los apóstatas”.

 

● La conclusión que implica que un apóstata “nunca fue un verdadero cristiano” es simplemente una “Especulación Generalizada” hacia todo apóstata, para cubrir toda la Biblia como una gigante sombrilla, que no ofrece alguna evidencia, y solo pretende ser “prima facie” en un nivel superficial.

 

● La “falsa conversión” es “deducida” de los pasajes de la Biblia que no mencionan falsedad, por inyecciones de “eisegesis”.

 

● La “falsa conversión” es “introducida” a los pasajes de la Biblia que no mencionan falsedad, por medio de la “extrapolación” de los pasajes que si mencionan falsedad.

 

● Si el calvinista no puede confirmar su propia elección, tampoco puede refutar la de otros.

 

● Además, Si las advertencias bíblicas no representan un verdadero peligro, y si no fueron inspiradas para que el verdadero cristiano evite una posible apostasía, entonces serian todas inútiles e innecesarias.

 

● La idea de que las advertencias bíblicas sean solo para personas que nunca fueron verdaderos cristianos es totalmente absurda. Además, las advertencias solo se pueden obedecer por un libre albedrio y si la “Gracia Irresistible” de Dios no se puede resistir y es en realidad “eficaz” (vea “La Hermenéutica Calvinista Pt 2”), entonces las advertencias en la Biblia no harían falta y serian innecesarias y superfluas.

 

Algunos calvinistas proponen que las advertencias en la Biblia son un medio por el cual Dios se asegura de que un elegido perseverará. Suponiendo, que cuando los elegidos lean estas advertencias aterradoras en las Escrituras, se darán cuenta de las graves consecuencias de alejarse de Cristo, y por tanto, no lo harán.

 

El problema es que el concepto no coincide con su propia doctrina de “Gracia Irresistible”, y fabrican otra contradicción más para añadirle a la montaña de problemas que genera su concepto. Ya que si la voluntad del creyente es tan abrumada por la gracia de Dios, hasta un punto donde en realidad es incapaz de alejarse, entonces ¿Por qué Dios tiene que incluir tales advertencias en la Biblia?

 

El pensamiento del calvinista falla, al pretender que su concepto puede comprobar que si Dios no hubiera dado las advertencias, los elegidos hubieran caído, y que todo elegido que ha sido advertido por Dios no puede caer. Y para agravar la situación, el calvinista que acepta que las advertencias en la Biblia son un medio por el cual Dios se asegura de que un elegido perseverará, se ve forzado a razonar en círculos, y a la larga, admitir que las advertencias son en realidad para evitar la apostasía de los verdaderos cristianos.

 

El argumento que propone que “todo apóstata nunca fue un verdadero cristiano” es auto aplastado por el peso de sus propios errores y solo se puede corregir o modificar si se propone que “algunos apóstatas nunca fueron verdaderos cristianos” para que se pueda presentar de forma aceptable. Este argumento es un buen ejemplo de porque los apologistas no-calvinistas no consideran que los apologistas calvinistas están en el mismo nivel de sinceridad.

 

Todo apologista aprende las mismas ciencias filosóficas de razonamiento y conocemos las reglas de la lógica, pero los calvinistas prefieren ignorar lo fundamental, a favor de sus doctrinas. Esto es muy difícil para los apologistas no-calvinistas entender, ya que un calvinista no puede ser un buen apologista si sus esfuerzos en descubrir la verdad son ocultados por su favoritismo.

 

El calvinista no tiene una gran cantidad de material con que trabajar, las pocas menciones en la Biblia de una verdadera falsedad no son suficientes para establecer su alegación que intenta cubrir todo caso de apostasía. Algunos desacuerdos que he recibido solo son excusas superficiales, escasas de evidencia y otras incluyen explicaciones de tácticas mundanas utilizadas en el sistema judicial para tratar de manipular un caso. No veo porque se debe abandonar la sana hermenéutica literal normalmente usada para interpretar la Biblia, a cambio de métodos elusivos usados en el mundo.

 

Pero, para complacer a los que son abogados de leyes, ya deben saber que la oposición en un caso va a exigir una identificación precisa del acusado (el falso cristiano), y en este caso, solo decir que “un apóstata nunca fue un verdadero cristiano” no basta. La acusación no es suficiente, se tiene que probar con evidencia que un “nuevo nacimiento” nunca sucedió en el momento de una “conversión al cristianismo” para que se pueda identificar al falso cristiano. Esto es algo que muchos con más experiencia que yo, ven como más allá del alcance y las capacidades del conocimiento que puede obtener un acusador. Lo primero que se pregunta es ¿Cómo lo sabes? ¿Cuál es tu evidencia?

 

Toda alegación tiene que ser mostrada en un caso, y el acusador también tiene que dar testimonio. Es durante el testimonio donde los papeles se cambian, y al ser interrogado, el acusador se convierte en el defensor de su propia alegación. Este es el momento peligroso para el calvinista, ya que puede ser acusado de una falsa acusación o de perjurio si no puede mostrar con evidencia convincente que su acusación es cierta.

 

Aparte de la evidencia de “malos frutos”, el calvinista no puede proveer evidencia directa adicional que pueda ser utilizada para identificar una conversión fraudulenta. Además, al generalizar que todos los apostatas nunca fueron “nacidos de nuevo”, se hace extremadamente difícil para que el calvinista ofrezca pruebas circunstanciales sobre todo caso de apostasía.

 

Como todos los abogados saben, la evidencia circunstancial se refiere a una serie de hechos adicionales que no sean el hecho en particular tratado de demostrar. El que ofrece evidencia circunstancial argumenta que esta serie de hechos adicionales, por medio de la razón y la experiencia, está tan estrechamente asociada con el hecho de que se ha demostrado que el hecho de ser probado puede inferirse simplemente de la existencia de las pruebas circunstanciales. Aparte de la evidencia directa de “malos frutos”, cuales son aceptados por todo cristiano, se tiene que mostrar otros indicadores de hechos adicionales que conduzcan a una conversión fraudulenta.

 

Pero este no es el caso del argumento calvinista, su evidencia circunstancial tiene que ser verdad acerca de “todos los casos de apostasía”, algo imposible para el calvinista saber y demostrar. Los que conocen las leyes deben estar familiarizados y reconocer de inmediato cuando se confrontan con un caso que no tiene repuesta si es evidente que la calidad de las pruebas de identificación es muy pobre e inexacta.

 

Un caso de acusación como este, solo puede resultar en una absolución, a menos que haya otras pruebas que apoyen la exactitud de la identificación. En el caso del calvinista, es muy difícil que intente defender su concepto, por medio de una identificación exacta, que indique con una certeza convincente que la “falsa conversión” sea la única causa en “todos los casos de apostasía”.

 

No es que defiendo a los apóstatas, para mí el que se aparta de Dios ha violado su pacto con Él, no importa la razón, motivo, causa, excusa, etc. Debe haber entendido en que se metió si el evangelista o predicador hizo bien su trabajo en explicarle. Y mientras se mantenga alejado, se incluye por su propia voluntad en la categoría de traidor. Pero, el calvinista llega a corte con acusaciones y las manos vacías, y sin evidencia para presentar su caso, su argumento solo se puede descartar en total y comenzar con uno nuevo que no cometa un suicidio intelectual y de comprensión. Sin la evidencia de “malos frutos” que delate a un sospechoso, el calvinista queda sin causa probable y solo puede sospechar y decir que tiene un presentimiento intuitivo que un cristiano es falso, pero esto sería un pronóstico poco fiable.

 

Además, aquí es donde está el peligro, ya que ese método, de determinar que la conversión de una persona es falsa por un presentimiento intuitivo, es la razón por ser acusados de usar la “intuición gnóstica” de Agustin. En mi opinión, aun después que una persona se aparte de Dios, el calvinista no tiene manera de saber con seguridad que su “nuevo nacimiento” fue fraudulento. Por lo tanto, su concepto especulativo que generaliza que “todo apóstata nunca fue un verdadero cristiano” sufre de una anemia epistémica, y en conclusión, no es válido en un argumento, y mucho menos en un caso judicial.

 

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