% Visitas /20 Países

1. Colombia – 19.81%

2. México – 19.13%

3. Estados Unidos – 10.47%

4. Rep. Dominicana – 10.28%

5. Ecuador – 5.55%

6. Perú – 4.86%

7. Venezuela – 4.55%

8. Panamá – 3.99%

9. Argentina – 3.93%

10. España – 3.05%

11. Chile – 2.87%

12. Bolivia – 1.68%

13. Honduras  – 1.68%

14. El Salvador –1.25%

15. Guatemala –1.12%

16. Paraguay –1.06%

17. Puerto Rico –1.0 %

18. Costa Rica –.81%

19. Nicaragua –.56%

20. Cuba –.19%

 

Noticias y Comentarios

Libros Gratis

en PDF

 

Epistemología-

La Teoría del Conocimiento Pt 1

La Fuente y Naturaleza

de Creencias

Introducción

 

La epistemología es una rama filosófica que examina la “naturaleza del conocimiento” e intenta determinar las limitaciones del entendimiento.

 

La palabra ciencia significa “conocimiento”, por lo tanto se puede decir que la epistemología es la teoría de la naturaleza y la limitación de toda ciencia. Pero, es posible conocer algo, y no entenderlo en su totalidad, esto ocurre a menudo en la ciencia moderna y es demostrado por la variedad de teorías que intentan describir el comienzo o el principio del universo y todo lo que existe (Vea “Ontología: La Teoría de Existencia”) y también por toda teoría Darwinista o neo-Darwinista que presupone por “a priori” que la sustancia o materia orgánica sin vida, puede producir la vida de la manera definida por la vida que poseemos nosotros los humanos.

 

Algunas personas piensan que tienen licencia para cruzar esta frontera de limitación con meras especulaciones imprudentes y de poca fundación científica, ya que la ciencia no puede cruzar el abismo de lo desconocido cuando se argumenta sobre un estado de inicio, un principio o un génesis, donde aún no existen las leyes de la ciencia que se han descubierto hasta ahora.

 

Hay un error en pensar que más allá de este límite, donde no hay 100% de certitud, a nadie le importaría las opiniones de fantasías, siempre y cuando vengan acompañadas con una etiqueta. Algunas de estas etiquetas son postuladas como científicas, otras religiosas, pero existen otras que admiten ser teorías de incertidumbre y de caos. Hemos avanzados hasta un punto de ciencia cuántica, donde la misma percepción es el acto decisivo entre la dualidad de una onda o partícula. Este artículo solo es una pequeña exploración del mundo epistemológico, solo un chapuzón en la orilla de una piscina olímpica de conceptos, lo más importante es entender mejor como es que conocemos y justificamos lo que creemos, y familiarizar a los lectores del ministerio ApoLogos con los términos usados en el campo epistemológico.

 

Sabemos, o por lo menos debe ser universalmente axiomático, o digamos, excesivamente obvio, que ningún ser humano es omnisciente (Vea el “Argumento Epistemológico”). Aunque hay algunos en este mundo que creen que lo saben todo, esto mentira, y solo se engañan a sí mismo, nadie tiene un total conocimiento absoluto de todo el conocimiento disponible en este mundo, dimensión, universo, etc. Cuando percibimos las cosas a nuestro alrededor, nuestras percepciones de estas cosas son divididas mentalmente por medio de una distinción automática. Es natural pensar que de estas percepciones llegamos al conocimiento necesario para guiarnos en nuestra vida cotidiana.

 

Pero a veces cometemos errores acerca de lo que percibimos, al igual que cuando a veces nos patina la memoria cometemos errores recordatorios de lo que hemos hecho, o inferimos conclusiones falsas de lo que creemos. Podemos entonces pensar que sabemos algo cuando en realidad no lo hacemos, como cuando nosotros cometemos errores por falta de atención o somos engañados por sueños intensos. Esto nos indica que es posible que nos equivoquemos más a menudo de lo que creemos.

 

¿Qué es Conocimiento?

 

El conocimiento es la consiente percepción y comprensión de los aspectos particulares de la realidad. Es la información clara y lucida obtenida por el proceso de razonamiento aplicado a la realidad. El mayor problema expuesto por los apologistas teístas, y personalmente en mi caso, como apologista cristiano, es que las teorías científicas modernas de gran prestigio, están basadas en información ambigua y obscura que no puede ser obtenida por un proceso de razonamiento aplicado a la realidad.  Sino que la mayoría de estas teorías están obligadas a cruzar la barrera de lo desconocido, y estas teorías requieren ser formuladas sobre una fundación de especulaciones que no pueden ser sostenidas por las leyes científicas conocidas por todo científico.

 

No es decir que la mayoría de estas teorías no incluyen los datos científicos necesarios que intentan darle credibilidad científica a la teoría, sino que la porción de la teoría que cruza hacia lo que es desconocido por la ciencia moderna siempre resulta con una conclusión invalida y no-científica, ya que el objetivo de la ciencia es “verificar”, y no “especular” sobre una posible existencia de “algo” en el más allá. Este es el objetivo de la filosofía, la metafísica y la ontología, y no de la ciencia operacional.

 

Por lo tanto, los razonamientos de estos científicos teoristas solo pueden ser aplicados a la virtualidad. Los que están familiarizados con mi trabajo, saben muy bien que mi persistente posición postula que la “teoría de la información” impide la posibilidad de que “una entidad material pueda generar una entidad no-material”. Esto significa que es imposible que el método científico pueda de alguna manera desconocida por todo científico en el mundo, establecer la fuente de la “información” necesaria, para que luego que se establezca el origen de nuestro universo y de la primera vida, ya que no puede surgir de algún tipo o clase de sustancia material, física y natural. Con esto en mente, podemos justificar el fundamento de nuestro argumento que propone que:

 

la autogeneración de un universo o de una primera vida a la existencia es

imposible, sin que primero exista la adecuada información

necesaria para su correcta función apropiada”.

 

Personalmente, pienso que es muy obvio que los que abogan a favor de las varias teorías de origen del cosmos y del proceso natural Darwinista, ignoran la importancia de lo que realmente es la “información” y como funciona y se describe. La teoría de la evolución ganaría algún apoyo empírico si se pudiera demostrar, en un experimento real, que la información podría surgir de un asunto librado o dejado a sí mismo sin la adición de alguna inteligencia externa. Es muy obvio que estos científicos son ignorantes de los “conceptos abstractos”, ya que la fuente de la información universal es una entidad existente que no necesita interacción física o química con la materia, y no es una propiedad de la materia. Cuando los evolucionistas entiendan esto, llegaran a la cima de la montaña más alta, donde los esperaremos los que creen que esa entidad y la fuente de toda información es Dios.

 

Por ejemplo, el Dr. Werner Gitt (Ph.D), director y profesor del Departamento de Tecnologías de la Información en el Instituto Federal Alemán de Física y Tecnología, ha dedicado la mayor parte de su vida a la “teoría de información” y documenta varias conclusiones interesantes de las proposiciones que surgen de las leyes científicas de información. Estas son las siguientes:

 

1. Una entidad material no puede generar una entidad no-material.

2. La información universal es una entidad fundamental no-material.

3. La información universal no puede ser creada por procesos estadísticos.

4. La información universal sólo puede ser producida por un emisor inteligente.

4a: Cada código se basa en un acuerdo mutuo entre el emisor y el receptor.

4b: No hay nueva información universal sin un remitente inteligente.

4c: Cada cadena de transmisión de la información se remonta a un remitente inteligente.

4d: Atribuir algún significado a un conjunto de símbolos es un proceso intelectual que requiere inteligencia.

 

Otro ejemplo de una de mis postulaciones, si solo por un momento saltamos a la cuarta (4ta) ley. “La información universal sólo puede ser producida por un emisor inteligente”, podemos usarla para sostener una refutación del ateísmo. Ya que la información universal sólo puede ser producida por un emisor inteligente, entonces Dios sería la mejor explicación para la existencia de la información universal, ya que la cuarta (4ta) ley es apoyada por la primera (1ra) y la segunda (2da), que obstaculizan la posibilidad de que el emisor sea natural. Además, la evidencia está a favor del teísmo, debido a que se puede establecer que el cosmos contiene y funciona por medio de la información que gobierna la leyes de la física, y todas las formas de vida contienen un código (ADN, ARN), así como todos los otros niveles de información, que están dentro del dominio de nuestra definición de la información. (Vea “El Enigma del Código ADN” y “Disensión Anti-ADN”).

 

Este hecho establece el trampolín que nos permite saltar a la próxima proposición, que sólo haya un Dios y que es omnisciente y eterno. La información codificada en el ADN excede y sobrepasa por mucho todas nuestras tecnologías actuales. Por lo tanto, es imposible que algún ser humano pudiera calificar como el remitente, quien por lo tanto es el que está obligado a buscar fuera de nuestro mundo visible. Sin embargo, la teoría postula que toda esta abrumadora cantidad de información codificada dentro del ser humano, que el mismo ser humano no puede remitir y solo ahora está comenzando a entender, se produjo por su propia cuenta por un proceso natural.

 

Al llegar a este punto, podemos concluir por las leyes 1, 2 y 4, que sólo hay un remitente, quien no sólo debe ser excepcionalmente inteligente, sino que debe poseer una cantidad infinitamente grande de información e inteligencia, que también debe ser omnisciente, y más allá de eso, también debe ser eterno. La tercera (3ra) ley es explicada por el Dr. Werner Gitt en su libro “In the Begining Was Information” (“En el Principio Era la Información”): http://www.amazon.com/Beginning-Was-Information-Scientist Incredible/dp/0890514615

 

Dr. Werner Gitt dice de la tercera (3ra) ley:

 

“No hay conocimiento de una ley natural, un proceso conocido, o un conocimiento de secuencia de eventos que cause el origen de la información en la materia”.

 

“Cuando el progreso por la cadena de eventos de transmisión es rastreado hacia atrás, cada pieza de información apunta hacia un fuente mental, la mente del envidador”.

 

Es importante que se respete la importancia de la información, ya que es la manera del ser humano conocer, comunicar, tomar acción, etc. El modo tradicional del conocimiento enfoca en tres condiciones suficientes necesarias, para que un conocimiento sea definido como una creencia verdadera justificada. Exploremos en breve estas tres condiciones, la verdad, la creencia y la justificación.

 

Verdad: Algo debe ser verdadero para que cuente como conocimiento. Aristóteles lo explico de esta manera: “decir de algo que es que no es, o que decir de algo que no es que sea, es falso”. Sin embargo, decir de algo que es que es, o de algo que no es que no lo es, es verdadero.” La fundación de esta expresión es ontológica, ya que trata con lo que “es” o “no es” y  de “ser” o “no ser”. Sería contradictorio decir que lo que “es” no lo “es”, o decir que lo que “no es”, lo “es” en un sentido de actualidad real. La expresión apologética común es fácil de acordar, “La verdad es todo lo que concuerde, colabore y coincida con la realidad de lo que se considera o propone ser verdad”. Lo falso y erróneo no concuerda, colabora y coincide con la realidad.

 

Creencia: La proposición “Yo conozco X, pero no creo que X es verdad”, es contradictoria. Por lo tanto, no se puede conocer algo en que no se cree. Creemos lo que conocemos por medio de nuestros cinco sentidos y por intuición. Algunas cosas que creemos como nuestra mente, pensamientos, números, lógica, espíritu, ética, estética, moralidad, etc., son transcendentes y abstractas.

 

Justificación: Una creencia se justifica por la fundación, base y razón suplida por la evidencia percibida. Es posible creer estar justificado sin buena razón y sin validez, a diferencia de estar justificado por medio de una verificación de la evidencia para estar seguro que la razón por creer es justificada. La definición de justificación es la parte más polémica, y existen varios puntos de vistas sobre el tema.

 

Según el “Evidencialismo” (evidentialism), el sentido en que una creencia es justificada, es la posesión de evidencia. Por lo tanto, una creencia es justificada en la medida en que coincide y concuerda con la evidencia.

 

Diferentes variedades de “Confiabilismo” (reliabilism), sugieren una u otra de las siguientes:

 

1. La justificación no es necesaria para el conocimiento, siempre y cuando sea una creencia verdadera producida de forma fiable.

2. La justificación es necesaria, pero cualquier proceso cognitivo fiable (ej. visión) es suficiente justificación.

 

•El “Infalibilismo” (Infallibilism) propone que una creencia no solo debe ser verdad y justificada, pero que también la justificación de la creencia debe requerir su verdad.

 

Otro debate es sobre si la justificación es externa o interna.

 

•El “Externalismo”- Propone que los factores “externos” fuera de los estados psicológicos de las personas que están adquiriendo los conocimientos pueden ser condiciones de conocimiento, y si los hechos pertinentes que justifican una proposición son externos, entonces son aceptables.

 

•El “Internalismo”- Afirma que toda condición de rendimiento de conocimiento está “dentro” de las estados psicológicos del ser que obtiene conocimiento. En el 1963 el filósofo norte americano Edmund Gettier propuso que existen ciertas circunstancias en cual no tenemos conocimiento, incluso cuando se cumplen todas las condiciones anteriores.

 

Por ejemplo: Si un reloj preciso en cual todos confían, dejo de funcionar anoche a las 11:59 p.m., los que lo observan 12 horas después al medio día creen que la hora es 11:59 a.m., la creencia es verdadera y justificada, ya que no hay necesidad de dudar, pero no se conoce que la hora actual es 11:59 a.m. Si la observación fuera antes o después de 12 horas, la creencia obtenida hubiera sido falsa. El ejemplo presupone que nadie tiene un reloj u otro medio de los muchos que existen hoy para saber la hora exacta y que la condición no genera alguna sospecha 12 horas después. La condición al amanecer o al atardecer no fuera la misma, pero aun así el reloj estaría correcto dos veces al día.

 

¿Cómo Adquirimos Conocimiento?

 

El conocimiento proposicional puede ser de dos tipos que depende de su fuente:

 

A Priori – (no-empírico), cuando el conocimiento es posible de forma independiente, o antes de cualquier experiencia, y sólo requiere el uso de la razón. Por ejemplo el conocimiento de verdades de la lógica y de las reclamaciones abstractas. La intuición se cree ser una especie de acceso directo a los conocimientos del a priori. En la condición anterior de “creencia”, se menciona que algunas cosas que creemos como nuestra mente, pensamientos, números, lógica, espíritu, ética, estética, moralidad, etc., son transcendentes y abstractas, y creemos estas cosas por intuición, por lo tanto por a priori.  La fe se encuentra en esta categoría, no por falta de evidencia que justifique creer en las cosas que no se ven, sino que contiene un elemento proveído por el Espíritu de Dios.

 

Toda teoría científica que salta la frontera empírica y aterriza en territorio no-empírico, metafísico, sobrenatural, espiritual, esotérico, virtual, etc., contiene una porción que es establecida por razonamiento a priori.

 

A Posteriori – (empírico), cuando el conocimiento es posible sólo con posterioridad, o posterior, en cierto sentido experiencias, además del uso de la razón. Por ejemplo, el conocimiento del color y la forma de un objeto físico o el conocimiento de lugares geográficos, etc. La metodología científica es un proceso que genera conocimiento (ciencia) por medio de los resultados verificados de la experimentación, y por lo tanto es posterior. Este tipo de conocimiento es el único con cual la ciencia debe concernir, ya que el método científico no tiene ninguna jurisdicción o autoridad en cualquier estado donde las leyes de la ciencia no aplican o funcionan. Las teorías que se extienden más allá del razonamiento a posteriori, son solo ciencia ficción, fantasías, especulaciones, conjeturas, y adivinanzas.

 

El conocimiento de hechos empíricos sobre el mundo físico, implica la necesidad de la percepción, el uso de nuestros sentidos. Pero todo conocimiento requiere cierta cantidad de razonamiento, el análisis de los datos y la elaboración de inferencias. Pero cuando argumentamos sobre temas trascendentes, más allá del criterio de observación requerido por el método científico, tenemos por obligación que descartar la noción de percepción y depender del razonamiento ofrecido por la explicación más plausible.

 

Nuestra memoria nos permite conocer cosas del pasado aunque no recordemos la justificación original. El conocimiento también se puede transmitir de una persona a otra a través del testimonio, es decir, que mi justificación para una determinada creencia podría resultar del hecho de que alguna fuente de confianza me ha dicho que es cierto. Para el cristiano, la doctrina de infalibilidad de las escrituras es suficiente para justificar el testimonio documentado en los libros de la Biblia.

 

En adición, la rama apologética evidencial, asegura la fiabilidad de las profecías cumplidas, de los datos históricos de escrituras adicionales como los pergaminos del Mar Muerto y muchísimos más que son verificados por artefactos confirmados por la arqueología, la gran cantidad de información científica documenta cientos y hasta miles de años antes de ser descubierta por métodos científicos modernos, sirve como evidencia, fundación, base y razón para que la creencia cristiana sea una creencia justificada.

 

Existen algunas teorías principales sobre la adquisición de conocimientos:

 

• El Empirismo, que enfatiza el papel de la experiencia, en particular la experiencia perceptual basado en observaciones por los cinco sentidos en la formación de ideas, mientras que descuenta la noción de ideas innatas. Refinamientos de este principio básico dio lugar a la fenomenología, el positivismo, el cientificismo y el positivismo lógico.

 

• El Racionalismo, que sostiene que el conocimiento no es fruto de la experiencia, sino que se adquiere por procesos a priori o es innata (en forma de conceptos) o intuitivo.

 

• El Representacionalismo, (realismo indirecto o dualismo epistemológico), que sostiene que el mundo que vemos en experiencia consciente no es el mundo real sí mismo, sino una mera miniatura de realidad virtual réplica de este mundo en una representación interna.

 

• El Constructivismo, (o construccionismo), que presupone que todo conocimiento es construido, en la que es contingente (se depende) de la convención, la percepción humana y la experiencia social.

 

¿Qué podemos Conocer?

 

Existe un aparente infinito regreso en necesidad de solución, al notar que un conocimiento justificado en sí depende de otra creencia para justificación, y luego esa creencia también, etc.…… etc ……… etc ……… Existen dos teorías sobre este acertijo:

 

• El “Escepticismo” comienza con la aparente imposibilidad de terminar esta cadena infinita de razonamiento, y argumenta que en última instancia, ninguna creencia es justificada y por lo tanto nadie sabe nada.

 

• El “Falibilismo” también afirma que una absoluta certeza acerca del conocimiento es imposible, o al menos que toda pretensión de conocimiento, en principio, podría estar equivocada. Sin embargo, a diferencia del escepticismo, el falibilismo no implica la necesidad de abandonar nuestro conocimiento, sólo para reconocer que, como el conocimiento empírico puede ser revisado por observaciones consecuentes, y cualquiera de las cosas que tomamos como conocimiento posiblemente podría resultar ser falsa.

 

En respuesta a este problema de retroceso sin solución, diversas escuelas de pensamiento han surgido para proveer una solución:

 

• El Fundacionalismo – afirma que algunas creencias que apoyan a otras creencias son fundacionales y no requieren en si justificación por medio de otras creencias (ej. auto justificables, creencias infalibles o las que se basan en percepción o ciertas consideraciones a priori).

 

• El Instrumentalismo – Es la opinión metodológica de que los conceptos y teorías son sólo instrumentos útiles, y su valor se mide por el grado de eficacia de las mismas en explicar y predecir fenómenos. Por lo tanto, el instrumentalismo, niega que las teorías sean verdades evaluables.

 

• El Pragamatismo –El pragmatismo es un concepto similar al instrumentalismo, en que considera que algo es cierto sólo en la medida en que funcione y tenga consecuencias prácticas.

 

• El Infinitismo – típicamente propone que una serie infinita es meramente potencial, y que sólo se debe tener la capacidad de llevar adelante las razones pertinentes cuando surja la necesidad. Por lo tanto, a diferencia de la mayoría de teorías tradicionales de la justificación, el infinitismo considera que una regresión infinita es una justificación válida. (Vea “Regresión Infinita”)

 

• El Coherentismo – sostiene que una creencia individual es justificada circularmente por la forma en que encaja o contacta con el resto del sistema de creencias de la que forma parte, por lo que una recesión o retroceso no procede de acuerdo a un patrón lineal de justificación.

 

• El Fundaherentismo  – es otra posición que se supone ser una unificación del fundacionalismo y coherentismo.

 

Percepción, Creencias, y Justificación

 

Muchos filósofos han pensado profundamente sobre estas cosas, especialmente sobre la naturaleza de la percepción y sobre lo que podemos conocer, o lo que erróneamente pensamos que conocemos por la percepción o por otras fuentes de conocimiento. Por ejemplo, dependemos de la memoria como un almacén de lo que hemos aprendido en el pasado, de la consciencia para revelar nuestra vida interna, de reflexiones como manera de adquirir conocimiento de cosas abstractas, y del testimonio como una provisión original del conocimiento de otros.

 

Es apropiado comenzar con la percepción cuando iniciamos una exploración de los temas epistemológicos, y describir primero lo que vemos, sentimos, olemos, saboreamos, y oímos. Por medio de nuestros sentidos percibimos, y la percepción complementa nuestra experiencia del mundo exterior. Es natural que nuestra experiencia justifique nuestra creencia de las cosas que percibimos por nuestros sentidos. Pero desde el punto epistemológico cristiano, falta un ingrediente de cual hablare que distingue la creencia por fe.

 

Un buen ejemplo, es el caso de Tomas. Por las obras que había percibido por sus 5 sentidos, Tomas pudo justificar su creencia sobre la divinidad de Jesús, en Juan 11:16, dijo que estaba dispuesto a ir a morir con Jesús. Pero todo cambio por la introducción de duda que cubrió como una sombra la justificación de su creencia y regreso a su estado natural pragmático. Tomas exigía más evidencia por medio de la percepción y quería ver y sentir, la Biblia dice 9 capítulos después en Juan 20:25, que Tomas dice lo siguiente:

 

“Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el

lugar de los clavos, y pongo la mano en su costado, no creeré”.

 

Jesús cumple su demanda, pero lo instruye en lo siguiente:

Juan 20:29 LBLA  Jesús le dijo*: ¿Porque me has visto has creído?

Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron.

 

Por lo tanto, la fe, en el sentido teológico, no es un atributo solamente apoyado por la percepción o por el testimonio, sino que contiene un ingrediente sobrenatural que se obtiene al abrir la puerta de aceptación a la dimensión espiritual. El problema aquí es que esta dimensión se divide en dos, un camino es divino y benévolo por ser beneficioso para el ser humano y el otro es cuasi-divino, o sea impostor, y dañino y maligno para el ser humano. Pero desde el punto de vista cristiano, en el nivel espiritual es que comienza la función innata e intuitiva del ser humano que coincide con su espíritu, para poder sintonizar con el espíritu de Dios. La Biblia dice lo siguiente:

 

Rom 8:14, 15, 16 LBLA  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.  (15)  Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!  (16)  El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios,

 

Aunque la Biblia no dice como o de qué manera, directa o indirecta, el Espíritu Santo no solamente le enseña a los creyentes y da testimonio de Jesús, sino que también se encarga de redargüir al mundo (Juan 14:26, 15:26, 16:8). Además, aunque existe suficiente evidencia natural para justificar la existencia de Dios y para discernir entre el bien y el mal (Rom 1:18-25 y Rom 2:14,15) (Vea “Teología Natural”).

 

Otro punto de importancia sobre justificar lo que creemos, es que por medio de nuestros sentidos la creencia producida por nuestra percepción no es aceptada de la misma manera que resultaría de las ilusiones o adivinanzas, como lo intentan hacer los científicos ateos, sino que la creencia es aceptada por justificación. Y saber esto es extremadamente de gran importancia para todo aquel que cree en Dios, y que Jesús es el auténtico Mesías. Es decir, que el tipo de creencia Justificada es en si el tipo de creencia deseable y razonable de obtener. Por lo tanto, no vale la pena persistir con una creencia que no se puede justificar.

 

 

Continúe con la segunda Parte…..

 

Volver Arriba…