% Visitas /20 Países

1. Colombia – 19.81%

2. México – 19.13%

3. Estados Unidos – 10.47%

4. Rep. Dominicana – 10.28%

5. Ecuador – 5.55%

6. Perú – 4.86%

7. Venezuela – 4.55%

8. Panamá – 3.99%

9. Argentina – 3.93%

10. España – 3.05%

11. Chile – 2.87%

12. Bolivia – 1.68%

13. Honduras  – 1.68%

14. El Salvador –1.25%

15. Guatemala –1.12%

16. Paraguay –1.06%

17. Puerto Rico –1.0 %

18. Costa Rica –.81%

19. Nicaragua –.56%

20. Cuba –.19%

 

Noticias y Comentarios

Libros Gratis

en PDF

 

Explorando la Mecánica Cuántica

La mecánica cuántica, también conocida como la física cuántica, es una rama de la física moderna que intenta explicar el comportamiento de la materia y de la energía y la existencia en todo el universo de una diversa multiplicidad de estados cuánticos, es decir, en cantidades específicas.

 

El significado general que define a la física cuántica es el siguiente:

 

“La cantidad más pequeña de una cantidad física que puede

existir independientemente, especialmente una cantidad discreta de radiación electromagnética. Esta cantidad de energía es

considerada como una unidad.”

 

El mayor énfasis de la teoría es la proposición sobre la “Dualidad Onda-Partícula”, este es el principio fundamental de la física cuántica. De acuerdo a esta dualidad, una sub-partícula de materia (por ejemplo, un electrón) se comporta a veces como si estuviese en un sólo lugar a la vez, como una partícula, y otras veces como si estuviese en varios lugares al mismo tiempo, como una onda.

 

Pero un cuidadoso análisis crítico de la teoría de la física cuántica siempre se confrontara con el caos (teórico), la paradoja, la indeterminación, la incertidumbre, la incoherencia e la discreción. Estas inevitables discrepancias abren las ventanas para no poder estar seguros de la interpretación de los resultados de la experimentación con partículas subatómicas. Y esta inseguridad deja las puertas abiertas para que pueda entrar cierta cantidad de duda. En resumen, mi inferencia personal es que existen ondas y partículas en una barrera elusiva que limitan al ser humano para que no pueda descubrir más allá de lo permitido.

 

Esta no es la única limitación, ya que la grandeza del cosmos establece la misma condición de limitación. Saber lo que existe en el más allá y cómo funcionan las cosas en una frontera desconocida obliga activar la imaginación especulativa en ambas áreas de la investigación científica. En la cosmología, por la máxima grandeza conocida por el ser humano, y en la física cuántica, por la naturaleza tan diminuta que se encuentra fuera del alcance visual de quienes conduzcan los experimentos que generan las teorías científicas modernas que están de moda hoy.

 

La mecánica cuántica comenzó como el fundamento de los estudios del átomo, de su núcleo y de las partículas elementales. Pero hoy se ha extendido hasta la teoría de la información, la criptografía, la química, y existen teorías de cuántica mentales, que insinúan la interacción entre lo físico y los pensamientos. En esta última se insinúa que la consciencia y la física de partículas pueden estar interrelacionada. La teoría cuántica ofrece las siguientes opciones como parte de una realidad científica:

 

1. Las partículas se mueven hacia adelante y hacia atrás en el tiempo y aparecen en todos los posibles lugares a la vez.

2. El universo se divide en cada tiempo (Planck), en miles de millones de universos paralelos en cuestión de segundos.

3. El universo está interconectado con transferencias de información más rápida que la luz.

 

La complejidad de la física cuántica requiere una explicación básica para poder entender las afirmaciones que se encuentran en la teoría, y la mejor manera es por medio de una explicación de los más básicos experimentos. Comenzare con el experimento de la difracción del electrón en una doble rendija.

 

En 1961 Claus Jönsson de Tübingen Alemania llevó a cabo el experimento que resultó en la hipótesis que propone que nuestra realidad es cuántica. En 1927 se conducen experimentos de la naturaleza ondulatoria de los electrones mediante la observación de un patrón de difracción, un fenómeno característico de la propagación de ondas al pasar un haz de electrones a través de un cristal de níquel.

 

Para explicar la idea de la dualidad en términos simples, los físicos frecuentemente usaban un experimento imaginario. En este experimento se hacía incidir un haz de electrones sobre una placa provista de dos rendijas próximas y se observaba qué pasaba sobre una pantalla detectora colocada detrás de las rendijas sobre la cual cada electrón producía un punto luminoso al chocar. Si los electrones se comportasen como partículas al pasar por las rendijas el patrón esperado en la pantalla sería el de dos franjas luminosas, cada una de ellas imagen de una de las rendijas.

 

Sin embargo, de acuerdo a la física cuántica, el haz electrónico se dividiría en dos y los haces resultantes interferirían uno con otro, formándose en la pantalla un curioso patrón de bandas oscuras y luminosas. De esta forma la mecánica cuántica puede explicar la existencia del átomo y desvelar los misterios de la estructura atómica, tal como hoy son entendidos, fenómenos que la física clásica no puede explicar debidamente o más propiamente la mecánica clásica. Para simplificar el concepto, la siguiente imagen es un modelo que demuestra una separación de los dos patrones, las partículas a la izquierda y las ondas a la derecha.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Max Planck introdujo la hipótesis de que la radiación electromagnética es absorbida y emitida por la materia en forma de (cuantos) de luz o fotones de energía mediante una constante estadística, que se denominó constante de Planck. Su historia es inherente al siglo 20, ya que la primera formulación cuántica de un fenómeno fue dada a conocer por el mismo Planck el 14 de diciembre de 1900 en una sesión de la Sociedad Física de la Academia de Ciencias de Berlín.

 

La idea de Planck habría quedado muchos años sólo como hipótesis si Albert Einstein no la hubiera retomado, proponiendo que la luz, en ciertas circunstancias, se comporta como partículas de energía independientes (cuantos de luz o fotones). Fue Albert Einstein quien en 1905 completó las correspondientes leyes de movimiento en su teoría especial de la relatividad, demostrando que el electromagnetismo era una teoría esencialmente no mecánica. Fue entonces que se dividió la física clásica, de la física cuántica.

 

En 1925, Louis De Broglie propuso que cada partícula material tiene una longitud de onda asociada, inversamente proporcional a su masa, a la que llamó momentum, y dada por su velocidad. Poco tiempo después Erwin Schrödinger formuló una ecuación de movimiento para las “Ondas de Materia”, cuya existencia había propuesto De Broglie y varios experimentos sugerían que los resultados eran reales.

 

La mecánica cuántica introduce una serie de hechos contra intuitivos que no aparecían en los paradigmas físicos anteriores. Con ella se descubre que el mundo atómico no se comporta como esperaríamos y los conceptos de incertidumbre o cuantización son introducidos por primera vez. Pero, a pesar de estar sujeta a probabilidades, se propone que la mecánica cuántica es la teoría científica que ha proporcionado las predicciones experimentales más exactas hasta el momento. Es muy difícil estar seguro de la localización de una partícula, ya que la teoría afirma la dualidad onda de la partícula.

 

Bajo ciertas condiciones experimentales, los objetos microscópicos como los átomos o los electrones exhiben un comportamiento ondulatorio, como en la interferencia. Bajo otras condiciones, las mismas especies de objetos exhiben un comportamiento corpuscular, de partícula, (partícula- se refiere a un objeto que puede ser localizado en una región concreta del espacio), como en la dispersión de partículas.

 

Las propiedades físicas de objetos con historias asociadas pueden ser correlacionadas, en una amplitud prohibida para cualquier teoría clásica, sólo pueden ser descritos con precisión si se hace referencia a ambos a la vez. Este fenómeno es llamado entrelazamiento cuántico y la desigualdad de Bell describe su diferencia con la correlación ordinaria. Las medidas de las violaciones de la desigualdad de Bell fueron algunas de las mayores comprobaciones de la mecánica cuántica. La explicación del efecto fotoeléctrico, dada por Albert Einstein, en que volvió a aparecer esa misteriosa necesidad de cuantizar la energía.

 

Aunque las predicciones básicas de la mecánica cuántica han sido aceptadas por muchos científicos sin cuestionar la ambigüedad elusiva de la relación entre las partículas y la energía, y la incertitud de su localización exacta, muchos otros científicos consideran que algunos aspectos del entendimiento confuso que la incertidumbre proporciona, son insatisfactorios y requieren explicaciones o interpretaciones adicionales que permitan un reconocimiento más cercano a la intuición de los resultados de los experimentos.

 

La palabra que viene a mi mente es “imprevisible”, ya que no hay un curso definitivo de la dualidad representada por la combinación “Onda-Partícula”, y por lo tanto imposible de medir precisamente. La “Medición Macroscópica” presenta un obstáculo enorme para el progreso de la física cuántica.

 

El mejor ejemplo de la ambigüedad causada por la teoría se encuentra en el experimento del gato de Erwin Schrödinger, mejor conocido como “La Paradoja de Schrödinger”. Este es un experimento imaginario concebido en 1935 para exponer una de las consecuencias menos intuitivas de la mecánica cuántica.

 

Schrödinger plantea un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso y un dispositivo que contiene una partícula radiactiva con una probabilidad del 50% de desintegrarse en un tiempo dado, de manera que si la partícula se desintegra, el veneno se libera y el gato muere.

 

Al terminar el tiempo establecido, hay una probabilidad del 50% de que el dispositivo se haya activado y el gato esté muerto, y la misma probabilidad de que el dispositivo no se haya activado y el gato esté vivo. Según los principios de la mecánica cuántica, la descripción correcta del sistema en ese momento (su función de onda) será el resultado de la superposición de los estados “vivo” y “muerto” (a su vez descritos por su función de onda). Sin embargo, una vez abramos la caja para comprobar el estado del gato, tiene por obligación que estar en uno de los dos estados, o está vivo, o está muerto.

 

Mientras que en la descripción clásica del sistema el gato estará vivo o muerto antes de que abramos la caja y comprobemos su estado, en la mecánica cuántica el sistema se encuentra en una superposición de los estados posibles hasta que interviene el observador, que en este caso sería yo, por tener más curiosidad que el gato que se encuentra en la caja.

 

El paso de una superposición de estados a un estado definido se produce como consecuencia del proceso de medida, y no puede predecirse el estado final del sistema, sólo la probabilidad de obtener cada resultado. La naturaleza del proceso sigue siendo una incógnita, que ha dado lugar a distintas interpretaciones de carácter especulativo.

 

La paradoja ha sido objeto de gran controversia tanto científica como filosófica, al punto que Stephen Hawking ha dicho:

 

“Cada vez que escucho hablar de ese gato,

empiezo a sacar mi pistola”

 

Refiriéndose al suicidio cuántico que comete el concepto, que por supuesto es una variante del experimento de Schrödinger. Obviamente pueden notar como este experimento incluye su propia paradoja y su propio resultado de indeterminación como parte de la hipótesis, ya que abre su propia caja de Pandora. Para tener la mínima pista de una conclusión coherente, estaríamos obligados a preguntar:

 

¿Qué exactamente le sucede al gato dentro de la caja?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los científicos proponen que no estamos supuestos a preguntar. Es obvio que entre las dos opciones debe estar vivo o muerto, pero supongamos que es posible que esté vivo y muerto a la misma vez. Si está vivo y muerto a la misma vez, jamás se puede saber por el problema elusivo de observación y por el problema de la “medición macroscópica”.

 

Por esta razón los científicos sugieren que no debemos preguntar, ya que debemos especular que está vivo en una dimensión y muerto en otra. Al tratar de entender este laberinto semántico de términos cuánticos, me acuerdo que la “Teoría del Caos” presupone que las pequeñas variaciones en las condiciones iniciales de los sistemas dinámicos pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, complicando la predicción a largo plazo, y esto mismo es lo que pienso que admiten estos científicos.

 

No hay duda que los científicos de la teoría cuántica continuaran generando especulaciones en el futuro, pero dudo que llegaran a la explicación final. Nunca se podrá explicar totalmente el propósito de función de las partículas creadas por Dios para servir como los constituyentes más minúsculos de la realidad de este mundo.

 

Recientemente, la comunidad científica ha exagerado el descubrimiento de la partícula “Boson de Higgs”, alegóricamente llamada “La Partícula Dios”. Esto ha causado una celebración y algunos han declarado una falsa victoria al erróneamente creer que de alguna manera el descubrimiento prueba la no existencia de Dios. El error de muchos es causado por el mal entendimiento, tratare de explicar de forma breve.

 

El Boson es una de las partículas teóricas en el modelo estándar de la física de partículas que es el responsable de un campo impregnando espacio que determina la masa de diversas otras partículas moviéndose a través del espacio. Por ejemplo, el fotón tiene masa cero (0), mientras que el electrón tiene una pequeña masa. Un solo problema con el Boson de Higgs se extiende a múltiples problemas. El hecho de que tiene un comienzo y un fin de existencia genera otros puntos importantes.

 

1. Primero, y sin hacer mención de la cantidad de dinero invertido para confirmar su existencia, es que el Boson de Higgs requiere una inmensa cantidad de energía para producir.

2. Segundo, es que el Boson de Higgs se desintegra rápidamente.

3. Tercero, es que el descubrimiento no cambia nada en los argumentos Cosmológico o Teleológico (diseño intencional) para describir el inicio (Génesis), o el afinamiento y sincronización ordenada del universo.

4. Cuarto, a pesar del descubrimiento, suponemos que los argumentos de ambos lados dependen de que el modelo estándar de la física de partículas sea correcto, y que los constantes observables y regulados por las leyes de física se mantengan en pie. (Vea el argumento “Antrópico”).

5. Quinto, que todo lo que tiene un comienzo de existencia necesita una causa, y todo lo que tiene una causa depende de tal causa para poder existir y por lo tanto necesita una explicación de su existencia, para explicar la causa externa que genera su existencia. La única otra opción es que su naturaleza demande que su existencia sea necesaria, y en el mundo natural y físico no existe nada conforme a este criterio.

6. Finalmente, que la frase “La Partícula Dios”, no insinúa que el descubrimiento de una partícula reemplazaría a Dios como creador del universo. Esta frase fue introducida en 1993 por Leon Lederman en su libro con el título “The God Particle”, y fue porque al igual que Dios, la partícula subyace cada objeto físico que existe, y al igual que Dios, la partícula es muy elusiva en el nivel natural y difícil de detectar.

Cuando tomo el tiempo para evaluar algunas de estas ciencias, encuentro que no es una coincidencia lo mucho que se acercan algunas de las ideologías científicas a lo que dice la Biblia sobre la relación entre la dimensión natural con la sobrenatural.

 

Además, nada de esto importa, el resultado final será el mismo, porque llegara un día cuando todos estos pequeños elementos se desintegraran, y Dios creara una nueva tierra en un nuevo Cosmos.

Jesús lo advierte:

Mat 5:18 SSE  Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la Ley, hasta que todas las cosas sean cumplidas.

 

Pedro lo enseña:

2Pe 3:10-12 SRV  Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas. (11)  Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seáis en santas y pías conversaciones,  (12)  Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos serán deshechos, y los elementos siendo abrasados, se fundirán?

 

Y Juan lo profetiza:

 

Apo 21:1 LBLA  Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva,

porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe.

 

Por lo tanto, finalizo con una enseñanza cuántica, de algo que ciertamente nunca perecerá:

 

Lucas 21:33 SSE  El cielo y la tierra pasarán;

mas mis palabras no pasarán.

 

Volver Arriba...

 

 

Temas Explicativos