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El Falso Cristiano “a posteriori”

del Gnosticismo Pt 1

Cada tema tiene su temporada, el año pasado fui inundado con correos de preguntas relacionadas con los argumentos científicos, y por muchos desacuerdos de ateos.

 

Luego con temas teológicos, y recientemente con temas sobre el calvinismo. Ningún tema es nuevo, y casi siempre solo son repeticiones de los mismos conceptos a favor o en contra de mis opiniones.

 

Los que ya han leído mis artículos y argumentos saben que yo siempre dejo la puerta abierta para opiniones, y pienso que si no existieran opiniones que se oponen, no hubiera tantas diferencias de opinión. Por eso existen tantas denominaciones y doctrinas cristianas que chocan una con la otra. Esto no significa que toda opinión es correcta, o que es acompañada de la evidencia necesaria para considerar que sea verdad.

 

En este artículo quisiera aclarar algunos puntos sobre una doctrina que ha sido adoptada por algunos que no son calvinistas. No todos la adoptan porque es lo más lógico hacer, como muy pronto verán. Sino porque creen que sería lo más ético, ya que la salvación representa la ganancia más grande que puede obtener una humanidad caída, un regalo que representa la vida eterna, y por supuesto la inmortalidad. Estoy en acuerdo con este punto, no hay nada en comparación con la vida eterna en la presencia de Dios, pero algunos olvidan que la Biblia es la que nos explica de forma clara la manera de obtener la salvación y también de cómo darle mantenimiento para mantenerla.

 

La doctrina a cual me refiero surge del concepto que insinúa que los que se apartan de Dios tienen que ser “personas que nunca fueron cristianos”. Lo que nos llevaría a creer que la conversión inicial de la persona fue fraudulenta. No voy a aburrirlos con un refrito de lo mismo, sino que voy a exponer otros puntos importantes que usualmente no son discutidos, algo nuevo desde varios ángulos sobre este tema. Presentare algo diferente desde algunas perspectivas no acostumbradas, para presentar un argumento un poco más interesante, ya que estos argumentos llevan 500 años, desde que Juan Calvino popularizo las enseñanzas de Agustín de Hipona, y la repetición de estos argumentos es redundante y aburrida.

 

Muchos ya deben haber leído un poco de historia sobre los fundadores de la iglesia antigua que continuaron después de los apóstoles originales, y que le cortaron la cabeza a la serpiente de estas ideologías gnósticas que enseñaba Agustín. Pero en el siglo 15 Juan Calvino las resucito exitosamente por medio de su propaganda astuta. La Iglesia antigua estaba acostumbrada al debate sobre el libre albedrío versus el determinismo, porque los gnósticos pelearon contra la iglesia antigua sobre el concepto, y querían que la iglesia rechazara el libre albedrío, a favor del concepto estoico y platónico del “determinismo”. Me sorprende que muchos calvinistas no saben que Agustín fue un gnóstico durante casi una década antes de su conversión al catolicismo, y fue quien quedo convencido que descubrió un tipo de determinismo en las Escrituras.

 

Pero, la debilidad convincente de Agustín fue que no había nadie durante 300 años de la historia de la iglesia antigua, que él podía citar para apoyar sus ideas, y nada concreto en la Biblia lo apoyaba. Juan Calvino mismo, admite que Agustín fue frecuentemente acusado de enseñar doctrinas estoicas, algo que le debería haber advertido de que algo estaba mal.

 

Calvino escribe:

Pero debido a la necesidad de estoicismo parece estar establecido por lo que se dice, el dogma es odioso para muchos, y Agustín se queja de que se le acusa con frecuencia falsamente. Pero debería ahora ser considerada como obsoleta. Sin duda, es indigno de hombres honestos y sabios, aunque sólo sean debidamente instruidos”.

(En cuanto a la Predestinación Eterna de Dios, pp.169-170,)

http://www.amazon.com/Concerning-Eternal-Predestination-John-Calvin/dp/0664256848

 

Agustín dice ser persuadido por los maniqueos:

Pero ahora con seriedad inclinó la cabeza para exigir si no era posible ninguna forma de probar los maniqueos culpable de falsedad. Si pudiera haber concebido de una sustancia espiritual, todas sus fortalezas habrían derrumbado y han echado fuera de mi mente. Pero no pude. Sin embargo, en relación con el cuerpo de este mundo, la naturaleza como un todo, ahora que tuve la oportunidad de estudiar y comparar esas cosas cada vez más, que ahora decidió que la mayoría de los filósofos tenían las vistas más probables”.

(Confesiones,. libro 5, Capítulo 14, Sección 25)

http://www.amazon.com/Confessions-Oxford-Worlds-Classics-Augustine/dp/0199537828/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1440541924 &sr=8-1&keywords=confessions

 

El resultado fue la resurrección del gnosticismo, al menos en cierta forma, fue integrado al cristianismo y conserva desde entonces su legado en forma del calvinismo. El gnosticismo fue un tipo de ideología sectaria que existió durante la época antigua de la Iglesia, con ciertas derivaciones, que en sus tiempos fue identificado por la adquisición de conocimientos esotéricos. Una característica común de algunos de estos grupos fue la enseñanza de la realización de la “Gnosis”, que es un supuesto conocimiento “esotérico o intuitivo”.

 

Y esto es lo que practica el calvinismo, al crear un paradigma de conceptos por “intuición”, en lugar de usar evidencia bíblica práctica y extraer por exegesis lo que la Biblia actualmente dice. Esto explica porque el calvinismo está saturado de explicaciones por “ilustración”, en lugar de una “exposición” de lo documentado en la Biblia. De esta manera se asegura que la opinión personal coincida con la doctrina calvinista, aunque contradiga el intento original del autor bíblico, inspirado por el Espíritu de Dios.  

 

Una rama de particular interés es el “maniqueísmo”, y Agustín originalmente fue un “gnóstico maniqueo” antes de convertirse al catolicismo romano. Los gnósticos negaban el libre albedrío, y afirmaban la “depravación total”, que implica que no hay nada bueno en el hombre natural y que no puede acercase a Dios. También el pecado original, que por su causa, incluía la iniciación ritual del bautismo para los niños y bebes, y el determinismo, que propone que todos los eventos son causados de forma predeterminada y que las personas no tienen capacidad real para tomar decisiones o controlar lo que sucede. Se presupone que si el destino ya está escrito, nada se puede cambiar.

 

Los gnósticos también utilizaban la palabra “elegidos” para referirse a sus maestros, y esta palabra fue adoptada, aunque es usada hoy por los calvinistas para describir a todo creyente elegido por Dios de forma secreta. Un gran problema para el calvinismo, es que en la Biblia hay solo un pueblo elegido y ese pueblo es judío, ningún otro pueblo o nación es elegida por Dios. No existe una elección de gentiles, solo un “injerto” que abre las puertas para que el resto del mundo se una a la elección exclusiva del pueblo de Israel, pero solo después del rechazo de Jesús por el pueblo elegido, y esto lo explica el apóstol Pablo de forma muy clara en el libro de Romanos (Vea “La Elección Errónea de Juan Calvino”).

 

Después de su conversión al catolicismo, el ex gnóstico Agustín, dice haber casualmente descubierto un tipo de determinismo en las Escrituras, y lo integró a las doctrinas católicas de la época. Agustín fue muy cuidadoso en no citar a cualquier gnóstico en particular, esto lo hubiera delatado. Pero, por falta de evidencia, tampoco pudo citar tan siquiera un fundador de la iglesia cristiana antigua en apoyo de su recién descubierto determinismo. Por lo tanto, para el gnóstico, el destino reemplazaba el libre albedrío ya que para el todo es determinado.

 

Los escritos gnósticos ya no existen, y mucho de lo que sabemos hoy de la batalla sobre el libre albedrío, proviene principalmente de los fundadores Justino Mártir e Ireneo, que en oposición a los gnósticos, firmemente defendieron el libre albedrío, incluso citando pasajes como Mateo 23:37 en apoyo, ya que algunos no vienen a Jesús porque no quieren. La iglesia antigua fue un fuerte defensor del libre albedrío, hasta la década de 300 d.C., cuando el ex converso gnóstico Agustín, llegó a la escena.

 

Naturalmente, el calvinismo es acusado con frecuencia de ser el remanente duradero y el legado del gnosticismo, algo que el calvinista ya debe saber, al comparar sus propias doctrinas. Por lo tanto, los que crean que las doctrinas calvinistas siempre han sido parte de los principios básicos de las doctrinas cristianas están muy equivocados, porque las ideologías gnósticas de Agustín comenzaron a ser popularizadas por Juan Calvino en 1536, y es entonces que comienza otra vez  la misma batalla antigua hasta el presente.

 

He recibido gran cantidad de opiniones personales de desacuerdos y disensiones sobre varios temas y estoy seguro que este tema se encuentra en la misma categoría controversial. Algunas de estas son interesantes, y otras totalmente absurdas. Por lo tanto, advertiré en antemano que no acostumbro desperdiciar mi tiempo en tratar de corregir las ridiculeces de algunas personas que me escriben. Además de no tener el tiempo para atender estos errores, no es el objetivo de este ministerio dar clases de como pensar usando un proceso de diferentes perspectivas por correo electrónico y es imposible atender cada falacia, contradicción y comparación errónea que contienen sus correos. A estas personas les recomiendo que lean “Razonamiento Critico” y comiesen con un proceso básico de pensar.

 

Esto no es gran molestia para mí, filtrar ideas es parte del trabajo apologético, pero, tengo que administrar mi tiempo lo más eficiente posible. Perdono a los hermanos que han abandonado su carácter cristiano, cuando alguien pisotea una de sus doctrinas mascotas, y a muchos que en realidad no saben todo sobre lo que dicen, sino hablan con poca información y por lo tanto son ignorantes o novatos en este campo y creen que pueden establecer sus propias reglas. Solo les recomiendo a los que me escriben que tengan la expectación de recibir una repuesta igual de profesional y de manera civil en la que recibo su pregunta o disensión. Muchos correos son ignoradas y descartados de inmediato por su estilo novicio y aficionado en el campo apologético, no malgasto tiempo con personas de pensamientos erráticos que solo ven dentro de un túnel, en lugar de ver todo desde un punto satélital.

 

Sé por experiencia que estas personas son las que hablan primero y piensan después, y en muchas ocasiones terminan arrepentidos y retrayendo lo que han dicho, para tratar de remendar su desacuerdo, pero en un momento cuando ya es muy tarde, ya que han expuesto su verdadero problema de pensamiento erróneo. La mayoría de personas con este tipo de problema no aceptan opiniones que se oponen a lo que ellos ya han determinado ser verdad, y no quieren tan siquiera evaluar otros puntos de vista. Y algunos creen que por ser competente o líder en una parte o región del cristianismo, lo deben ser en todo, incluyendo algunos conceptos complejos como los que voy a discutir en este argumento, y que por su manera de escribir, sé que nunca han estudiado estos conceptos complejos.   

 

Algunos, y yo diría que una minoría, se olvidan que hay un protocolo para discutir temas difíciles con otros cristianos, y que es muy diferente cuando los discutimos con ateos. Con cristianos hay una manera y con ateos hay muchas, aunque con ambos, como verán en este tema, es necesario exponer los puntos absurdos que solo construyen falacias. Algunas preguntas van directamente a mi papelería de reciclaje, ya que son preguntas de repuestas que pueden encontrar en el artículo o argumento a cual se refieren. Algunas personas escriben para que yo tome el tiempo para repetir lo que ya escribí, sin primero leer bien antes de enviar sus preguntas. No hay duda que este tema es controversial, y para que sepan de una sola vez y no tener que repetirme, “ninguna conclusión de algún tema encontrado en todo el ministerio ApóLogos es por causa emotiva”.

 

Aprendí desde temprano en el campo apologético, que las emociones obstaculizan la racionalidad y fue la manera de yo pensar hasta obtener mi Maestría, y sigue siendo hasta el día de hoy. También, aprendí que en la apologética hay una regla fundamental, de no contender por mi propia infalibilidad, sino que solo por la de la Biblia. Muchos violan esta regla sin saber, y desde luego por su ignorancia se exponen como “amateurs”. Estos a menudo, son los que argumentan emocionalmente.

 

Las insinuaciones y acusaciones de algunos correspondientes son inocuos y de muy poca o ningún valor práctico e insignificantes para mí. Ya estoy muy acostumbrado, desde el campo de evangelismo en las calles, donde se confrontan muchas críticas sin justificación. También con argumentos en público, que aunque se coinciden las reglas en antemano, es normal que un oponente trate de ridiculizar y hacer ver mal al cristiano para influenciar al público. Pero, lo intentan hacer sin evidencia razonable, o con argumentos arcaicos, repetitivos y aburridos. Algunos no ofrecen nada nuevo, y sinceramente no causan motivo para responder. No entiendo como algunos pueden pensar que yo he decido crear y mantener un sitio web apologético por varios años sin creer estar firme en los temas fundamentales de la teología.

 

Mi teología no es basada en mis sentimientos, sino en los estudios de grandes teólogos, maestros y evangelistas como A. W Tozer, Andrew Murray, John Wesley, R. A Torrey, David Pawson, Leonard Ravenhill, E. M. Bounds, David Wilkerson, C. S Lewis, Paris Reidhead, Billy Graham y otros. Y mi apologética es muy influenciada por el más grande apologista en la historia hasta estos tiempos modernos, el PhD. William L. Craig, y otros doctores, como su profesor Norman Geisler, su colega Alvin Plantinga y muchos otros doctores como Johnson Philip, Francis Schaeffer, Ravi Zacharias, Josh McDowell, Frank Turret, etc.

 

Por lo tanto, pienso que si ninguno de estos mencionados cree que la salvación es garantizada automáticamente sin que el cristiano se “ocupe” de alimentar, fortalecer, cultivar y tener la adecuada precaución de evitar los peligros que se mencionaran como factores en este artículo, entonces veo muy improbable que los calvinistas y toda persona que acepte la idea de “Una vez Salvo, Siempre Salvo” estén en lo cierto, y que estas personas por cual yo fui instruido e influenciado, estén todas equivocadas a la misma vez y en el mismo sentido.

 

La doctrina la “Perseverancia de los Santos”, surge de la doctrina de “predestinación”, que da lugar a la “elección” y desde aquí surgen las ideas, de la “gracia temporal”, que permite un tipo de “fe temporal”. En el calvinismo, estas ideas son responsables de formular el concepto de la “falsa conversión” como “única razón y causa” de la “apostasía”. Para el calvinista no existe otro factor, y no se propone que la “falsa conversión” es “un solo factor” para la apostasía entre “otros factores”, sino que la falsa conversión permitida por una gracia temporal, que resulta de una fe temporal es “el único factor para todo caso de apostasía”.

 

El caso del calvinismo me aparenta ser incomprensible, porque presupone que el concepto de una falsa cristianidad como causa de toda apostasía es axiomática, pero verán que es todo lo contrario, ya que el concepto sufre de un problema epistémico (vea “Epistemología”). Es demasiado obvio que un calvinista no puede responder las siguientes preguntas básicas:

 

¿Cómo sabes tú a quien se le otorgado “gracia temporal”? ¿Cómo sabes tú quien ejerce “fe temporal”? ¿Cómo sabes tú que “todo caso de apostasía” es por la “única causa” de “falsa conversión”? ¿Cómo sabes tú quien es elegido y quien es reprobado? Como puedes estar seguro si “tu” eres uno de los elegidos?

 

No lo sabe, porque es imposible saberlo, y al intentar decir que lo sabe, expone a la luz su práctica moderna “esotérica e intuitiva” del gnosticismo. Saber y hacerse pasar por alguien que sabe no es lo mismo, y a nadie puede engañar, y lo único que puede hacer el calvinista es engañarse a sí mismo, y continuar interpretando las recomendaciones y las advertencias en la Biblia que tratan con la apostasía como si fueran metafóricas, o por “eisegesis” y “extrapolación”, porque tiene que inyectarle al pasaje que no menciona falsedad, desde otros pasajes que si lo mencionan.

 

Es imposible saber si la salvación del mismo calvinista está segura, ya que no hay manera de que este seguro que es un “elegido”. Si Dios elige en secreto, y ningún calvinista lo puede saber, entonces no hay manera que pueda producir prueba concreta que es un elegido sin lugar a duda. Y si no hay manera de estar 100% seguro que ha sido elegido, no puede estar 100% seguro de su propia salvación. Solo puede tener una esperanza de ser elegido, y solo puede tener una expectación de haber sido predestinado por Dios. El problema es que sus propias doctrinas de “gracia temporal” establece una nube de duda sobre su propia esperanza y expectación.

 

Más adelante verán que el concepto de “falsa conversión” tiene el mismo problema epistémico, y solo se puede etiquetar a un apóstata de manera “a posteriori”. Es decir, que solo se puede identificar “después” (posterior), ya que el acto de apartarse de Dios es el resultado final de su conclusión. Hay solo una excepción, y es que el apóstata haya dejado rastros y señales de falsedad antes de apartar, que es lo que conocemos como malos frutos, no siendo así, esta alegación se hace sin evidencia.

 

Tenemos varias maneras de obtener conocimiento por nuestras facultades, en el caso de una persona con malos frutos, nuestro conocimiento seria por “a priori”, de forma anticipada antes de la persona alejarse de Dios, ya que es cuando el conocimiento es posible de forma independiente, o “antes” de cualquier acto o experiencia, y sólo requiere el uso de la razón. Pero en el caso calvinista, el mismo conocimiento es por medio “a posteriori”, que es cuando el conocimiento es posible sólo con posterioridad, o “después” (posterior) de cualquier acto o experiencia, y es adicional al uso de la razón. En la mayoría de casos de apostasía, el concepto de “falsa conversión”, solo se puede sospechar como la “única” razón, “después” que la persona se aparta. Y el problema se empeora por la falta de verificación que asegure que el apóstata no se apartó por otros factores que no tengan nada que ver con la “falsa conversión”.

 

Los calvinistas construyen un argumento sobre una base desconocida, y comete la falacia de “Ignorancia”, y creen que tienen un permiso especial para formular un argumento sin evidencia. Ellos creen que no están obligados a “saber” y tener “conocimiento” sobre toda causa actual de casos de apostasía. Y que no están obligados a demostrar que lo que dicen es una realidad. Y han arrastrado a muchos cristianos no-calvinistas que han adoptado esta doctrina, al pozo del abismo del pensamiento erróneo al convencerlos que pueden “saber”, sin poder “saber”, y dictar sin evidencia con algún nivel de seguridad por medio de la “intuición”, que la “falsa conversión” siempre será la “única” razón y causa por apartarse de Dios. Y solo decir que lo “saben” por el resultado “posterior” a la apostasía, y sin poseer el mismo “conocimiento” “anterior” a la apostasía.   

 

Estas personas creen que se pueden colar por el proceso de lógica al pretender por razonamiento erróneo y confuso que “saben algo que no pueden saber”, o que no hace falta “saber” y proveer evidencia que demuestre que saben. Ya que presumen de antemano y sin importancia de confirmación que la “falsa conversión” tiene que ser la razón forzada que causa la apostasía, para así proteger su doctrina mascota. Estas personas que apoyan la seguridad de la salvación piensan que todo es automático, y por lo tanto también piensan que la “falsa conversión” es en sí “auto-epistémica”, y que pueden razonar a partir de premisas acerca de lo que realmente “no saben”, como si la “falsa conversión” fuera cierto en todo caso de apostasía, sin tener que verificar que esta única causa sea verdad o sea falsa.

 

La carga de la prueba recae generalmente sobre una persona que hace una reclamación improbable e imprudente, ya que se puede ver a distancia que tal afirmación es falsa. En la mayoría de casos, cuando hay una especulación en la conclusión de un argumento, es razonable inferir que alguna proposición es falsa, basado en la falta de pruebas positivas. No se ofrece nada empírico para fundar esta acusación de “falsa conversión”, sino que la ideología es una presuposición especulativa.

 

Además, haría falta una investigación que comience desde la caída de Adán, para determinar desde el pasado un evento muy difícil. Ya que si la caída de Adán fue por una falsedad, entonces esta de misma causa debe haber existido antes de que el pecado entrara al mundo. Pero,  como no debería haber falsedad antes de Adán caer, lo único con sentido que sin duda debe haber tenido Adán, fue el libre albedrío que Dios mismo le otorga para hacer sus propias decisiones, y decidir en contra del mandato de Dios por su propia cuenta y voluntad.

 

Más adelante hablare más sobre este punto. Si es verdad que existe un tipo de “fe” suplido por Dios de forma temporal, entonces se genera otro problema. ¿Cómo se sabe si la fe que Dios le permite es temporal o permanente? ¿Cómo puede un calvinista saber si hoy, mañana o el próximo día, se ponga fin a su “gracia temporal”, y por lo tanto caiga de nuevo en la depravación total? ¿Cómo sabe si es uno de los elegidos en secreto, o un reprobado falso?

 

El calvinista James White, escribe lo siguiente:

Como hemos visto en Juan, la Biblia contrasta la fe salvadora de algunos con la fe no salvadora de los demás. La fe salvadora es la obra del Espíritu en el corazón, por lo que conserva hasta el final. Por lo tanto, Dave Hunt ataca otro hombre de paja cuando se plantea la idea de un hombre que tiene fe en Cristo, pero no es uno de los elegidos. Eso no es una posibilidad, porque los hombres no regenerados no pueden hacer realmente las buenas obras”.

 

Aquí White habla de dos tipos de fe, pero crea su propia contradicción con la doctrina de “Depravación Total”, cual niega que un “reprobado” pueda recibir fe de Dios, y como dice, “los hombres no regenerados no pueden hacer realmente las buenas obras”. ¿Cómo puede alguien con incapacidad total ejercer cualquier tipo de fe, ya sea “salvadora” o “no salvadora?

 

La Epistemología es la ciencia del conocimiento, y es lo que pone limitaciones a la naturaleza de cómo sabemos que algo es verdad, y en adición, si nuestro conocimiento apoya que nuestras creencias sean justificadas. Poder justificar lo que creemos es de gran importancia. La epistemología es la herramienta perfecta para destruir el concepto gnóstico “esotérico e intuitivo”. Es importante saber que “creer de manera justificable” y estar “justificado en creer” son dos conceptos distintos.

 

Es posible que el calvinista se auto justifique en pensar que está en lo correcto, y que crea que lo hace de manera justificable, pero es lo mismo que hace el ateo, y de forma similar, muchos que me han escrito con disensiones y desacuerdos. Pero, no es lo mismo que “estar justificado en creer”, ya que una persona solo se puede justificar por la calidad de la evidencia ofrecida. El calvinista piensa que está justificado en creer ciertas doctrinas, pero depender de una justificación sin evidencia, es una manera fácil de auto engañarse. Y más aún, si lo único que ofrece es su intuición especulativa.

 

Para mí, la epistemología cambio en total mi forma de pensar, ya que la pregunta epistémica fundamental exige: ¿Cómo sabemos lo que sabemos y como sabemos que lo que sabemos es verdad? Desde este punto básico se puede formular la siguiente pregunta básica para el calvinista:

 

Si usted no cree que Jesús murió por “todos”, entonces,

¿cómo se puede saber si Jesús murió por ti?

 

La pregunta se puede reformular de otra manera:

 

Si Jesús solo murió por “algunos”, entonces,

¿cómo sabes que tú eres uno de los “algunos”?

 

Según White, se sabe por las buenas obras, pero eso tiene olor a legalismo. Además, según White, estas obras son limitadas solo para el verdadero cristiano, ya que él dice que “los hombres no regenerados no pueden hacer realmente las buenas obras”.

 

Pero esto también es totalmente falso, solo una presuposición sin fundación, ya que en mi investigación para el argumento de “Valores y Deberes Morales”, encontré que la mayoría de ateos son seres humanos que contribuyen cosas positivas a la humanidad a su propia manera. Muchos ateos son filántropos y además practican el cuidar y amar a otros con quien están relacionados. El punto esencial de la moralidad no es que si el ateo no cree en Dios que no puede hacer el bien, el punto es que “Dios es la fundación y la fuente de todo el bien”. Además, White contradice lo que dice la Biblia, y no sabe interpretar Romanos 2:14 y 15, que dice muy claro que los gentiles que no tienen la ley “cumplen por instinto los dictados de la ley” y que “muestran la obra de la ley escrita en sus corazones”.

 

La enseñanza de Juan Calvino de “gracia temporal”, cual es sinónimo con “fe temporal”, no solo produce una dicotomía, sino que también produce un enigma que obstaculiza su propia sabiduría. Ya que si sólo Dios puede saber quiénes son los elegidos, entonces ¿cómo pudo Juan Calvino asegurar que su fe era genuina? ¿Cómo pudo saber si fue o no fue un elegido? No creo que les ayude mucho la enseñanza que presume que en algunos casos, la fe, puede ser una fe falsa o una fe temporal, sin que los mismos calvinistas sean afectados por su propia ideología, ya mismo explicare porque.

 

Se me hace difícil ver cómo los calvinistas pueden derivar algún tipo de seguridad de estos tipos de conceptos. Ya que el calvinista puede sugerir que “por fe” cree que la “falsa conversión” es el “único factor causante” de la “apostasía”, pero si su propia “fe” es de la clase “temporal” de la propia doctrina que apoya. Sería igual de ficticia la “fe” de la persona a quien acusa de falsedad, si ignora que su propia seguridad está en el mismo nivel de peligro que el acusado.

 

Yo prefiero simplemente confiar en Dios, y en su promesa de honrar la fe en Cristo para vida eterna. Confiar en una “elección” es el mismo error que han cometido los incrédulos Judíos, quienes aún no saben que Jesús es el verdadero Mesías. Personalmente, solo derivo mi seguridad en Cristo, y a la hora de la verdad, la mayoría de calvinistas están de acuerdo. El calvinismo en última instancia deja a una persona con una doctrina de “Eterna Inseguridad”, por nunca poder saber si su fe es una “fe falsa”, derivada de una “gracia temporal”, que permite a un reprobado creer que es un elegido y que la única demostración de su elección, como dice James White, es a través de buenas obras.

 

O somos cristianos por promesa, sabiendo que Dios promete “vida eterna” a todo el que crea en Su Hijo, o somos cristianos por presunción, suponiendo que somos “uno de los elegidos”, y tener gran esperanza que no solo poseamos una mera “gracia temporal”. Si esta última opción fuera el caso, entonces seria contra productiva, y funcionaria en contra del creyente, ya que la misma esperanza que tuviera el creyente podría ser cuestionable, producida por una “fe falsa”. Encerrándose en una jaula y dar volteretas de razonamiento circular como un hámster en una rueda.

 

El calvinismo destaca la “Perseverancia de los Santos”, y propone que los verdaderos creyentes nunca caen, pero se contradicen al decir que si lo hacen, no es por mucho tiempo. Quizás creen que los que temporeramente caen estén suspendidos en un limbo, mientras se decide si son o no son “falsos cristianos”. Además, decir que nunca caen, con la excepción de caer por poco tiempo, es una clara indicación que admite que si pueden caer. El calvinista dice que si una persona no continua en la fe, está dando prueba de que él nunca fue salvó.

 

Esto se merece un “Reductio ad Absurdum”, ya que más obvio no puede ser para postular “después” de su apostasía, la acusación de que nunca fue un verdadero cristiano. Expondré varios problemas que genera esta forma de pensar, ya que el calvinista admite que solo se puede “saber” que una persona nunca fue salva, “después” que se aparte de Dios. Si solo Dios lo puede saber, entonces es imposible que un ser humano pueda saber por intuición sobre una supuesta falsedad desde el primer paso, o desde el inicio de la conversión de un cristiano.

 

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