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La Fiabilidad del Evangelio

Los escritores de los evangelios tienen un historial comprobado de confiabilidad histórica. Hace varios años, cuando comencé este ministerio, escribí el artículo Dr. Lucas, Historiador de Primer Rango”. Lucas fue el autor de un trabajo en dos partes:

 

 

 

1. El Evangelio de Lucas

2. Los Hechos de los Apóstoles.

Estos son realmente un trabajo y están separados en nuestras Biblias solo porque la iglesia agrupó los evangelios en el Nuevo Testamento, para que estuvieran juntos. Lucas es el escritor del evangelio que escribe más conscientemente como historiador, en parte porque era médico y por lo tanto su punto de vista era básicamente científico, y en parte porque era griego. En el prefacio de este trabajo, Lucas escribe lo siguiente:

 

Lucas 1:1-4 SSE  Habiendo muchos tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,  (2)  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;  (3)  me ha parecido también a mí , después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh buen Teófilo,  (4)  para que conozcas la seguridad de las cosas en las cuales has sido enseñado.

 

Este prefacio está escrito en terminología griega clásica, tal como fue utilizado por los historiadores griegos, después de esto, Lucas cambia a un griego más común. Pero Lucas pone a su lector en alerta de que puede escribir, si así lo desea, como un erudito historiador. Lucas habla de su larga investigación de la historia que está a punto de contar y nos asegura que se basa en información de testigos oculares y que lo que le escribe es la verdad.

 

Después de Hechos 16:11, cuando Pablo llega a Troas en la actual Turquía, Lucas de repente comienza a usar el plural en primera persona. La explicación más obvia es que Lucas se había unido a Pablo en su gira evangelística por las ciudades del Mediterráneo.

 

En el capítulo 21 Lucas acompaña a Pablo de regreso a Palestina y finalmente a Jerusalén. Lo que esto significa es que Lucas estaba de hecho en contacto de primera mano con los testigos presenciales de la vida y el ministerio de Jesús en Jerusalén.

 

Los críticos escépticos han dado saltos mortales para tratar de evitar esta conclusión. Ellos proponen que el uso del plural en primera persona en el libro de Hechos no debe tomarse literalmente, porque es solo un recurso literario que es común en las antiguas historias de viajes por mar. Pero muchos de los pasajes de Hechos no se refieran al viaje por mar de Pablo, sino por tierra. El punto más importante es que esta teoría, cuando se pone a prueba, resulta ser pura fantasía.

 

Por la naturaleza misma del caso, será imposible decir mucho más que esto para demostrar que ciertas historias en los evangelios son históricamente verdaderas. Tenemos una historia contada por un autor confiable y no hay razón para dudar de la historicidad de los datos que provee Lucas como un autor responsable.

 

Sin embargo, para muchos de los eventos clave en los evangelios, se puede decir mucho más. Por ejemplo, la credibilidad histórica de muchos de los aspectos importantes de Jesús en los evangelios. Muchos de estos son detallados en “Aspectos y Detalles de la Vida de Jesús”.

 

Un detalle extremista es el auto concepto radical de Jesús como el “Hijo Divino de Dios”. Los críticos niegan que el Jesús histórico haya pensado en sí mismo como el divino “Hijo de Dios”. Dicen que después de la muerte de Jesús, la iglesia primitiva afirmó que había dicho estas cosas, aunque supuestamente, según los críticos, Jesús no las había dicho.

 

Pero, los críticos no notan un gran problema con su hipótesis, ya que es inexplicable cómo los judíos monoteístas podrían haber atribuido la divinidad a un hombre, si él mismo nunca había reclamado ser el “Hijo Divino de Dios”. El monoteísmo es el corazón de la religión judía, y habría sido una blasfemia decir que un ser humano era Dios. Sin embargo, esto es precisamente lo que los primeros cristianos proclamaron y creyeron acerca de Jesús. Tal afirmación debe haber estado enraizada en la propia enseñanza de Jesús y no una teoría creada por sus discípulos judíos.

 

La mayoría de los eruditos y estudiosos del Nuevo Testamento creen que entre las palabras históricamente auténticas de Jesús hay afirmaciones que revelan su auto comprensión divina. Uno podría dar una conferencia completa solo sobre este punto, pero por el momento solo nos enfocaremos en el auto concepto de Jesús de ser el “Único y Divino Hijo de Dios”.

 

Por ejemplo, en su parábola de los malos inquilinos de la viña. Hasta los estudiosos escépticos admiten la autenticidad de esta parábola, ya que también se encuentra en el evangelio de Tomás, cual no es un libro de la Biblia. Pero si es una de sus fuentes favoritas.

 

En esta parábola, el dueño de la viña envió criados a los arrendatarios de la viña para recoger su fruto. El viñedo simboliza a Israel, el dueño es Dios, los inquilinos son los líderes religiosos judíos, y los siervos son profetas enviados por Dios. Los inquilinos golpean y rechazan a los sirvientes del dueño.

 

Finalmente, el dueño dice: “Enviaré a mi único hijo amado, ellos escucharán a mi hijo”. Pero, en cambio, los inquilinos matan al hijo porque él es el heredero de la viña. ¿Qué nos dice esta parábola acerca del auto comprensión de Jesús? Se consideraba a sí mismo como el hijo especial de Dios, distinto de todos los profetas, el último mensajero de Dios e incluso el heredero de Israel.

 

Esta no fue la manera o la costumbre de expresarse un simple campesino judío, especialmente, por medio de una parábola fácilmente interpretada por los príncipes de los sacerdotes, los escribas, y los ancianos que estaban presentes.

 

Analicen este pasaje Bíblico:

Mat 11:27-29 SSE  Todas las cosas me son entregadas de mi Padre; y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar.  (28)  Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.  (29)  Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

 

Nuevamente, hay muy buena razón para considerar esto como un auténtico dicho del Jesús histórico. Además, neutraliza a los críticos, ya que es extraída de una fuente antigua que fue compartida por Mateo y Lucas, que los eruditos críticos de hoy llaman el documento Q.

 

Es poco probable que la Iglesia haya inventado este dicho porque es obvio que dice que “nadie conoce al Hijo sino el Padre”, pero sabemos que para la iglesia posterior a su resurrección si se puede conocer al Hijo. Entonces este dicho no es producto de la teología de la Iglesia posterior a la resurrección de Jesús.

 

¿Qué nos dice este dicho sobre el auto concepto de Jesús? Debemos concluir que se consideraba a sí mismo como el “Hijo de Dios” exclusivo y absoluto, y la única revelación de Dios para la humanidad. No nos debemos equivocar, si Jesús no era quien decía ser, entonces debería estar más loco que todos los falsos mesías juntos.

 

Debemos considerar otro dicho:

 

Mar 13:32 SSE  Pero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el mismo Hijo, sino sólo el Padre.

 

Este es un dicho auténtico del Jesús histórico porque la Iglesia posterior que consideraba a Jesús como divino, nunca habría inventado un dicho que le atribuye conocimiento limitado o alguna clase de ignorancia a Jesús. Pero aquí Jesús dice que el mismo no sabe la hora de su regreso. Este dicho no solo revela la conciencia de Jesús de ser el único Hijo de Dios, sino que nos presenta una escala ascendente de los hombres, a los ángeles, al Hijo, al Padre, una escala en la que Jesús trasciende a cualquier ser humano o ser angelical.

 

Otro detalle interesante que podemos evaluar son los milagros de Jesús y su autoridad de exorcismo. Incluso los críticos más escépticos no pueden negar que el Jesús histórico llevó a cabo un ministerio de trabajo milagroso y de exorcismo.

 

En el pasado se creía que las historias de milagros estaban influenciadas por historias de héroes mitológicos y por lo tanto, al menos en parte eran historias legendarias. Pero hoy se reconoce que la hipótesis de la influencia mitológica fue históricamente incorrecta. Rudolf Bultmann, uno de los eruditos más escépticos y crítico de este siglo, escribió en 1926:

 

“La mayoría de las historias de milagros que figuran en los evangelios son legendarias o, al menos, están adornadas con leyendas. Pero no puede haber ninguna duda de que Jesús hizo tales obras, que fueron, en el entendimiento de él y de sus contemporáneos, milagros, es decir, hechos que fueron el resultado de una causalidad divina sobrenatural. Sin duda él sanó a los enfermos y expulsó demonios.”

 

Otro detalle importante tiene que ver con el juicio y la crucifixión de Jesús. Según los evangelios, Jesús fue condenado por el tribunal superior judío acusado de “blasfemia”, pero luego fue entregado a los romanos para su ejecución por el acto traicionero de erigirse como “Rey de los judíos”.

 

Estos hechos no solo son confirmados por fuentes bíblicas independientes como Pablo y Lucas en los Hechos de los Apóstoles, sino que también son confirmados por fuentes extra bíblicas. De Josefo y Tácito, nos enteramos de que Jesús fue crucificado por la autoridad romana bajo la sentencia de Poncio Pilato.

 

De Josefo y Mara bar Serapion aprendemos que los líderes judíos hicieron una acusación formal contra Jesús y participaron en eventos previos a su crucifixión. Y del Talmud de Babilonia, Sanedrín 43a, aprendemos que la participación judía en el ensayo fue explicado como un desarrollo correcto contra un hereje.

 

Está claro y aceptado mundialmente, que Jesús enfrentó un juicio antes de su muerte, fue condenado y ejecutado por crucifixión. La crucifixión de Jesús es reconocida incluso por el controversial “Seminario de Jesús” como un hecho indiscutible.

 

Algunos aun argumentan sobre quién es responsable por la muerte de Jesús. Para estas personas la pregunta sigue siendo ¿Por qué Jesús fue crucificado? Como hemos visto, La evidencia bíblica indica que su crucifixión fue instigada por sus afirmaciones blasfemas, que a los romanos se les ocurriría como afirmaciones traidoras. Es por eso que fue crucificado, según las palabras de la placa que fue clavada en la cruz sobre su cabeza, como “El Rey de los Judíos”.

 

Pero si Jesús fue solo un campesino, un filósofo cínico, simplemente un tábano social liberal, como afirma el “Seminario de Jesús”, entonces hasta el presente, su crucifixión sigue siendo inexplicable. Como dijo el profesor Leander Keck de la Universidad de Yale:

 

“La idea de que este cínico judío y su docena de hippies con su conducta y aforismos fuera una amenaza seria para la sociedad suena más como una presunción de académicos alienados que un juicio histórico sólido”.

 

El erudito del Nuevo Testamento John Meier dice que este tipo de Jesús no amenazaría a nadie, así como los profesores universitarios que lo crearon no amenazan a nadie. El “Seminario de Jesús” ha creado a un Jesús que es incompatible con el único hecho indiscutible de su crucifixión.

 

Cualquier historiador responsable, que busque dar una verdadera cuenta del asunto, debe confrontar los cuatro hechos establecidos independientemente que se encuentran en “La Resurrección de Jesús”. Estos son, el honorable entierro de Jesús, el descubrimiento de su tumba vacía, sus apariciones vivas después de su muerte, y el mismo origen de la creencia de los discípulos en su resurrección y, por lo tanto, en el cristianismo mismo. ¿Cómo mejor se explican estos hechos?

 

En resumen, los evangelios no son solo documentos confiables en general, sino que al observar algunos de los aspectos más importantes de Jesús en los evangelios, como sus afirmaciones personales radicales, sus milagros, su juicio y crucifixión, y su resurrección, la veracidad brilla a través de su historia.

 

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