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La Identificación Errónea

de los Alienígenas Extraterrestres

No tengo la mínima duda que algo fenomenal le ha sucedido a miles de personas alrededor del mundo, por miles de años, y que es posible que los casos reportados, igual que todos los no reportados lleguen a ser más de un millón, ya que este tema se puede rastrear hasta los tiempos muy antiguos. Algunos han reportado encuentros cercanos con lo que llaman OVNIS y otros que han sido raptados por los tripulantes de otros planetas.

 

Yo no creo que aceptar o confirmar la existencia de otros seres inteligentes afectaría la fe de la mayoría de cristianos. Tampoco creo que el contacto con alguna inteligencia extraterrestre sería completamente inconsecuente para la religión. Pienso que las personas más afectadas serían las ateas, agnósticas, y teológicamente escépticas.

 

Mi problema no es con la existencia de otros entes, en nuestra u otras galaxias, mi problema es que estos entes no son mencionados en la Biblia, y por lo tanto el silencio sobre otros seres de otros planetas o galaxias cercanas me obliga a pensar que debo adherirme al Diseño de Dios. Así el riesgo es menor al no especular sobre las posibilidades de seres que no son mencionados en las Escrituras, ya que las Escrituras son el canon, o la regla por cual medimos todo el conocimiento que Dios nos provee. Un futuro descubrimiento, no contradijera los conceptos básicos de Dios, ya que no sería la primera vez que la ciencia rete y desafié la teología.

 

La falta de mención me impide aceptar que las entidades referidas como extraterrestres, son realmente de otros planetas. Yo prefiero aceptar que son inter-dimensionales. Puesto que la Biblia se refiere a seres que existen en una dimensión espiritual, pero pueden actuar en nuestra dimensión, entonces mi punto de vista seria mas logico, verídico, sólido y no contradice la Biblia.

 

Durante décadas la famosa “Ecuación de Drake”, se ha utilizado para estimar el número de especies tecnológicamente avanzadas en el universo. Ahora, Adam Frank de la Universidad de Rochester y Woody Sullivan de la Universidad de Washington toman un enfoque ligeramente diferente al problema y sugieren una modificación de la Ecuación de Drake. En lugar de estimar cuántas civilizaciones hay para comunicarse hoy, “calculan cuántas civilizaciones han estado ahí fuera desde el comienzo del Universo”.

 

A primera vista esto parece ser sólo una ligera diferencia semántica, pero no lo es. Un gran desconocido en la ecuación original de Drake es la vida promedio de una civilización durante la cual podrían estar disponibles para comunicarse con nosotros. Esta ventana puede ser muy corta, especialmente si las especies tecnológicas son típicamente reemplazadas por máquinas. Pero también, esta ventana podría ser muy larga.

 

Si no fuera por mi fe, yo estaría totalmente en acuerdo que sería absurdo negar que la probabilidad matemática que resulta de las posibilidades de vida en millones de millones de planetas en millones de millones de galaxias existentes sea un cero %. Muchos científicos acusan a los creyentes en Dios que niegan esta posibilidad de ser arrogantes, por pensar que son los únicos y exclusivos existentes entre tantos millones de millones de planetas en millones de millones de galaxias.

 

Aparenta que Dios creo demasiado espacio y materia para un solo espécimen de ser viviente, y que solo la humanidad sobre este solo granito de arena en una playa tan enorme sea lo único importante para Dios. La “Paradoja de Fermi”, llamado así por el físico Enrico Fermi, es la contradicción aparente entre la falta de pruebas y estimaciones de alta probabilidad. Por ejemplo, las dadas por la “Ecuación de Drake”, para la existencia de civilizaciones extraterrestres. Los puntos básicos del argumento, hechos por los físicos Enrico Fermi (1901-1954) y Michael H. Hart son los siguientes:

 

1. Hay miles de millones de estrellas en nuestra galaxia que son similares a nuestro Sol, muchos de los cuales son miles de millones de años más antiguas que la Tierra.

 

2. Con una alta probabilidad, algunas de estas estrellas tendrán planetas similares a la Tierra, y si la Tierra es típica, algunos podrían desarrollar vida inteligente.

 

3. Algunas de estas civilizaciones podrían desarrollar viajes interestelares, un paso que la Tierra está investigando y experimentando ahora.

 

4. Incluso a la lentitud de los viajes interestelares actualmente contemplados, la Vía Láctea podría ser completamente atravesada en unos pocos millones de años.

 

Por lo tanto, si eliminamos la noción teológica de no especular sobre temas que la Biblia no menciona, y si fuéramos influenciados solamente por la lógica y la estadística matemática de probabilidades, sin incluir el hecho de que las Escrituras no menciona otros seres en otras partes del universo, especialmente cuando se trata de ser salvos y poder obtener tener la vida eterna, entonces tendría sentido que las probabilidades sean totalmente válidas de que existan otros seres en otros planetas.

 

Especialmente cuando vemos la situación desde un punto matemático, por ejemplo, existe un número igual de galaxias en el universo observable, que estrellas en nuestra galaxia, así que para cada estrella en la colosal Vía Láctea, hay una galaxia entera ahí fuera llena de más estrellas. Lo que significa que por cada grano de arena en cada playa de la Tierra, hay 10 mil estrellas.

 

El mundo de la ciencia no está en total acuerdo sobre qué porcentaje de esas estrellas son parecidas a nuestro Sol, en tipo de estrella, tamaño, temperatura, luminosidad etc., y las opiniones oscilan entre el 5% y el 20%. Con el lado más conservador de ese (5%), y el extremo inferior para el número de estrellas en total nos da 500 quintillones, o 500 millones de millones de estrellas parecidas al sol. Como pueden notar, este número es increíblemente colosal.

 

También hay un debate sobre qué porcentaje de esas estrellas parecidas a nuestro Sol podrían ser orbitadas por un planeta similar a la Tierra, y ser un planeta con condiciones de temperatura similares que podrían tener agua líquida y potencialmente soportar vida similar a la de la Tierra. Algunos dicen que es tan alto como 50%, pero vamos a ir con el 22% más conservador que salió de un estudio PNAS reciente. Esto sugiere que hay un planeta potencialmente habitable similar a la Tierra que orbita al menos el 1% del total de estrellas del universo, un total de 100 billones de millones de planetas similares a la Tierra.  Así que hay 100 planetas parecidos a la Tierra por cada grano de arena en el mundo.

 

En este tipo de caso, donde no existen datos científicos 100% seguros, no tenemos otra opción que ser especulativo. Por lo tanto, imaginemos que después de miles de millones de años de existencia, el 1% de los planetas similares a la Tierra desarrollan la vida, y si eso es cierto, cada grano de arena representaría un planeta con vida. Si imaginemos que en el 1% de esos planetas, la vida avanza a un nivel inteligente como lo hizo aquí en la Tierra, entonces, eso significaría que hubiera 10 billones, o 10 millones de millones de civilizaciones inteligentes en el universo observable.

 

Volviendo a nuestra galaxia, y haciendo las mismas matemáticas en la estimación más baja para las estrellas en la Vía Láctea (100 mil millones), estimaríamos que hay mil millones de planetas similares a la Tierra y 100 mil civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia. La organización SETI es una organización dedicada a escuchar señales de otras vidas inteligentes. Si tenemos razón de que hay 100 mil o más civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia, e incluso una fracción de ellas están enviando ondas de radio o rayos láser u otros modos de intentar contactar con otros, ¿No debería la antena parabólica de SETI haber recogido todo Tipos de señales? Pero no lo hecho, ni tan siquiera uno.

 

Nuestro sol es relativamente joven en la vida del universo. Hay estrellas mucho más viejas con planetas similares a la Tierra mucho más antiguos, que en teoría, significa que deben existir civilizaciones mucho más avanzadas que las nuestras. Por lo tanto, mi opinión coincide con el titilo de este tema por buena razón, y mantengo por muchos años que la ciencia está equivocada sobre la “identificación” de los entes que han sido observados desde la antigüedad y aún siguen siendo observados hoy.

 

Mi opinión de que son seres rebeldes, enemigos de Dios, de la dimensión espiritual, no es simplemente una conclusión de apuro o de gustos personales, sino que mi opinión incluye algunos detalles interesantes que estimula la curiosidad. Una de las primeras pistas que indica claramente que estos seres no están con Dios, es su mensaje en general, dicen ser ellos los creadores del ser humano, los responsables de sembrar la tierra con vida.

 

Estos supuestos extraterrestres no tienen un mensaje que incluye a Jesús como el salvador de la humanidad y casi siempre sancionan a varios grupos del Este y de la Nueva Era como sus portavoces oficiales. Un porcentaje significativo de todos los alegados contactados han admitido estar involucrados en alguna forma de creencias o prácticas ocultas.

 

Por lo tanto, es razonable suponer que el fenómeno OVNI opera desde una dimensión espiritual, y obviamente está fuera de la presencia, de la actividad y de la autoridad del Espíritu Santo de Dios.

 

También, existen otros problemas que pueden ser entendidos y mejor aceptados por personas que no están cómodos con mi primer punto, ya que es obvio que es una disensión por una razón teológica, y no por razón científica. Pero es importante que la razón teológica sea primero, ya que existe un creciente número de cultos OVNI y ETI, algunos abiertamente religiosos, otros con la pretensión de esfuerzo puramente científico. Estos predican su propio mensaje de salvación para la raza humana, un mensaje que contradice directamente y abiertamente apunta- hacia el Evangelio de Jesucristo.

 

Estos cultos niegan la existencia de un “Creador Trascendente” y niegan que la salvación venga sólo por medio de la fe en la obra redentora de Jesucristo. Predican, más bien, que la esperanza está en recibir un tipo de “guía” de estos extraterrestres avanzados, a través de un libro de soluciones a los problemas de toda la humanidad. Algunos lo llaman Urantia y dicen que ya ha llegado, mientras otros la llaman la Enciclopedia Galáctica y esperan su venida.

 

Los siguientes problemas generan preguntas que tienen sentido a la luz de las encuestas que indican que los avistamientos de OVNI s en todo el mundo superan un millón por año. En prácticamente todos los avistamientos, la respuesta inmediata de los laicos (e incluso de algunos científicos) es que los extraterrestres inteligentes que viajan en sofisticadas naves espaciales han llegado de los distantes tramos del espacio.

 

Platillos voladores y Ovnis son términos sinónimos para la gran mayoría de la población mundial. Los clubes de platillos voladores (y los cultos) se dedican exclusivamente al estudio de los encuentros OVNI y promueven la afirmación de que el planeta Tierra ha sido y sigue siendo explorado por los extraterrestres. Es importante explorar la siguiente pregunta:

 

¿Cuán realista es la noción de viajes interestelares (entre sistemas planetarios) o intergalácticos (entre galaxias)?

 

De todos los libros, películas y programas de televisión disponibles sobre el tema de los fenómenos OVNI, pocos dan suficiente atención a las propiedades del espacio y los desafíos físicos de los viajes espaciales. Tales desafíos han sido subrayados por los esfuerzos humanos de las últimas décadas, incluyendo el Apolo 13 y los experimentos de la biosfera. Vamos a explorar algunos de estos desafíos, y así podemos preguntar si la sociedad científica ha considerado algunos de estos problemas, y los han aceptado e incorporado en sus creencias actuales sobre este fenómeno.

 

1. Problemas de Distancia

Un obstáculo para el viaje intergaláctico o de un sistema planetario a otro,  surge de las enormes distancias que separan las estrellas. La distancia, por supuesto, se traduce en tiempo, y el tiempo se traduce en exposición al riesgo. Cuanto más tiempo gaste un cuerpo viviente o mecánico en el espacio, más peligros hay, y considerando la hostilidad del espacio, todos estos son peligros mortales.

 

Incluso si los seres inteligentes residieran a sólo 50 años luz de distancia, tendrían que cortar un zigzag a través de varios peligros galácticos para llegar al planeta Tierra, haciendo su viaje considerablemente más largo. Los viajeros que entran tendrían que esquivar la gravedad y la radiación mortal de las estrellas de neutrones, las estrellas súper-gigantes, las erupciones de las Novas y Supernovas, e incluso los restos de tales erupciones.

 

Tendrían que evitar el gas, el polvo y los cometas tan densos en los brazos espirales, así como los alrededores de estrellas nacidas tardíamente o estrellas formadas durante los últimos 5 mil millones de años. Pero, tendrían que permanecer en el plano de la galaxia. Cualquier salida de este plano expondría a los viajeros a la mortal radiación que fluye desde el núcleo galáctico. Las maniobras para evitar peligros ampliarían la distancia mínima a unos 75 años luz.

 

Sin embargo, las conclusiones recientes, empujan esa cifra mínima aún más alta. Basándose en el supuesto de que cualquier embarcación interplanetaria probablemente mantendría la comunicación con el planeta natal o con otros miembros del grupo viajero, un grupo de investigación SETI (ETI) exploró las 202 estrellas del tipo solar Sol dentro de los 155 años luz de la Tierra.

 

Pero no se detectó ninguna señal inteligible en ningún lugar dentro de la vecindad de cada estrella. Este hallazgo se traduce en una distancia mínima de viaje extraterrestre de 155 años luz, más maniobras de evitación de riesgos, un total de aproximadamente 230 años luz (1.36 mil millones de kilómetros cuadrados).

 

2. Problemas de Velocidad

Las leyes de la física prohíben que cualquier masa de materia viaje más rápido que la velocidad de la luz. Sin embargo, se plantean serias dificultades mucho antes de que un objeto alcance esa velocidad.

 

 A la velocidad de la luz, la energía requerida para mover una masa especificada es infinita. A la mitad de la velocidad de la luz, la energía necesaria para impulsar un objeto es varios millones de veces mayor que la nave espacial más rápida de la NASA.

 

El problema energético se agrava, porque los propelentes sólidos dentro de los cohetes y los motores implican masa. Cuanto mayor sea la velocidad de una nave espacial, más propelente y más grandes serán los motores que requiera. Por lo tanto, cuanto mayor sea la velocidad prevista de la nave espacial, (exponencialmente) mayor seria la masa de la nave.

 

Un problema de masa adicional surge de la necesidad de mover la carga útil de la nave espacial (el peso total de los pasajeros, la tripulación, los instrumentos y los suministros de soporte vital). La masa de una embarcación y su sistema de propulsión se eleva geométricamente con respecto a la masa de la carga útil.

 

La necesidad de velocidad plantea otro problema. Cuanto más rápido un objeto viaja a través del espacio, mayor es su probabilidad de sufrir daño de los desechos espaciales.

 

Los micro-meteoritos, por ejemplo, perforaron hoyos del tamaño de los dólares de plata en los paneles solares del Telescopio Espacial Hubble mientras que el Hubble viajaba alrededor de solo .04 por ciento de la velocidad de la luz relativa a los micro-meteoritos y alrededor del .003 por ciento de la velocidad de la luz relativa a la Tierra.

 

Si el telescopio se hubiera movido mil veces más rápido (en relación con los micro-meteoritos), el daño habría sido un millón de veces peor. Es decir, el daño aumenta con el cuadrado del aumento de la velocidad.

 

En términos de desechos espaciales, los micro-meteoritos pueden ser la menor preocupación de un viajero espacial. Una gran nube de cometas, con un contenido estimado de 100 millones de cometas o más, rodea al sistema solar.

 

Tales nubes muy probablemente rodean cualquier estrella en nuestra galaxia que podría albergar planetas. Los astrónomos sospechan que las gigantescas nubes moleculares diseminadas por toda la galaxia de la Vía Láctea pueden contener un número aún mayor de cometas.

 

Para proteger contra los daños causados por los desechos espaciales, una nave espacial necesita algún tipo de armadura. Sin embargo, tener armadura significa más masa, lo que significa más propulsión para mover la masa agregada. Por lo tanto, el problema se multiplica.

 

Mientras que los desechos espaciales presentan un menor riesgo a velocidades más bajas, las velocidades más bajas también significan un mayor tiempo de viaje. La probabilidad de daño de los desechos espaciales aumenta en proporción a la cantidad de tiempo que se gasta en el espacio, y se eleva por el cuadrado de la velocidad. Por lo tanto, en términos de daños por escombros, los viajeros espaciales enfrentan peligros mortales a cualquier velocidad, lenta o rápida. Y, lento o rápido, una nave espacial sufrirá desgaste general y desgaste de sus componentes.

 

La exposición a la radiación plantea otra seria amenaza. Cuanto más rápido una nave viaja a través del espacio, mayor es el daño que sufre de la radiación. Las partículas asociadas con la radiación, por ejemplo, protones, neutrones, electrones, núcleos pesados ​​e incluso fotones, causan erosión, sea de los componentes de la nave, o sus tripulantes. Igualmente, la tasa de erosión aumenta con el cuadrado de la velocidad. Sin embargo, una velocidad más lenta significa más tiempo en el espacio, y ese tiempo adicional significa más exposición de la radiación para los seres a bordo. No importa qué tan grueso sea cualquier escudo de seguridad práctico, alguna radiación inevitablemente se filtrará.

 

Cualquier nave espacial de tamaño razonable que transporte seres físicos inteligentes puede viajar a velocidades no mayores de aproximadamente un 1% de la velocidad de la luz. A velocidades más altas, los riesgos de la radiación, los desechos espaciales, las fugas y el desgaste son simplemente demasiado grandes para prevenir la extinción de los viajeros espaciales antes de que lleguen a su destino.

 

Una nave espacial que viajara al 1% de la velocidad de la luz, casi 7 millones de millas por hora, necesitaría 7 mil 500 años para atravesar 75 años luz o 23 mil años para viajar 230 años luz.

 

3. Problemas con Agujeros de Gusanos

En el artículo “Puente de Einstein-Rosen”, presento algunos problemas que veo con la teoría de los agujeros de gusanos, también conocidos como agujero de lombriz, pero estos problemas solo aplicarían a los seres humanos. ¿Qué tal si una civilización avanzada de alienígenas ha encontrado una manera de usar los agujeros de gusano en el espacio-tiempo para viajar a lugares lejanos del universo en un tiempo relativamente corto?

 

Veremos que esta idea no ofrece ayuda para resolver los problemas de distancia y tiempo. La relatividad general dice que los objetos masivos distorsionan la curvatura del espacio y el tiempo en su vecindad. Cuanto mayor es la densidad de masa de un objeto, mayor es el grado de curvatura espacio-temporal que produce en su vecindad inmediata.

 

La relatividad general predice que cuando la materia se comprime suficientemente por su propia gravedad (como en un agujero negro), se desarrollará una región discreta de espacio-tiempo en la que la curvatura se vuelve infinitamente aguda. Es decir, una singularidad, (región donde la densidad de masa y la curvatura del espacio se vuelven infinitas, se desarrollará en el centro de la concentración de masa.

 

Si un agujero negro conectado a una hoja de espacio-tiempo en el universo pasa a hacer contacto con otro agujero negro conectado a una hoja diferente de espacio-tiempo, ese punto de contacto puede (hipotéticamente) ofrecer un pasillo de viaje. El punto de contacto, sin embargo, debe ser de singularidad a la singularidad, de modo que un viajero que canaliza en el centro de un agujero negro pueda entrar en contacto con el centro de otro agujero negro.

 

Si bien estos llamados agujeros de gusano que conectan un agujero negro con otro agujero negro son matemáticamente posibles, uno debe cuestionar la practicidad física (por no mencionar la plausibilidad y probabilidad) de su uso por los viajeros extraterrestres. De acuerdo con los modelos mejor establecidos para el universo, las regiones del espacio que podrían conectarse a través de agujeros de gusano ya están cercanas entre sí. En otras palabras, el uso de un agujero de gusano ofrecería poca ventaja en el tiempo. Un modelo cósmico en el que una hoja de espacio-tiempo de diez dimensiones se dobla para formar una U, y ofrece la posibilidad de un atajo significativo a través del espacio, pero la investigación en curso todavía tiene que verificar la viabilidad de tal modelo, ya que es solo una teoría y no evidencia concreta.

 

4. Problemas Sociales

A los 7 mil 500 años (mínimo) para un viaje de ida,  de su hogar hacia la Tierra, los extraterrestres tendrían sin duda algunos desafíos sociales de enormes proporciones. La longevidad en cualquier parte dentro de los confines del universo debe ser finita, no infinita, de acuerdo con las leyes de la física. Además, la duración de la vida disminuye inevitablemente con la exposición a la radiación, como los rendimientos de los viajes espaciales. Las complejidades de la bioquímica basada en el carbono, la única química posible para la vida física, establecieron el límite de la vida en aproximadamente mil años, incluso si los extranjeros que viajan hibernan durante largos períodos.

 

Un viaje a través de más de 75 años luz se extendería a través de varias generaciones. Un viaje multi-generacional presenta otro conjunto de dificultades. Si los viajeros originales se ofrecían voluntariamente para la misión, su progenie recibiría la misión por herencia, no por elección. Quiera o no, la misión es suya. Si los viajeros espaciales se parecen a los seres humanos en cualquier forma, uno puede fácilmente imaginar que la dedicación a los objetivos originales podría ser difícil de mantener. Las prioridades cambiadas o confusas probablemente aumentarían la duración del viaje, entre otras dificultades. Incluso podrían conducir a abortar el viaje.

 

Una estrategia multi-generacional para los viajes espaciales requiere una población base suficientemente grande y diversa para los pasajeros iniciales. De lo contrario, los alienígenas probablemente se extinguirían antes de que su nave llegara a su destino. Y, una población de cualquier tamaño, de 2 seres a 20 mil seres, requiere varios recursos y sistemas para el sustento. Como mínimo, estos recursos y sistemas deben incluir alimentos y productos de respiración y reciclaje de residuos, y todos deben mantenerse a niveles suficientes para minimizar el riesgo de desastre ecológico.

 

5. Problemas de Supervivencia

Un viaje de ida que toma 7 mil 500 años o más, plantea serias dudas sobre la supervivencia de los viajeros extranjeros. El riesgo de extinción, dada la limitada población y todas las contingencias de los viajes espaciales, parece abrumador. Como la humanidad ha descubierto durante los últimos cincuenta años, una civilización lo suficientemente avanzada como para lanzar un viaje por el espacio puede no sobrevivir el tiempo suficiente para incluso construir un transporte y  actualmente presenciar el cumplimiento de la misión. La alta tecnología tiene un precio terrible, la reducción de la supervivencia.

 

La alta tecnología y los elevados niveles de vida resultantes significan que los individuos portadores de mutaciones perjudiciales suelen sobrevivir el tiempo suficiente para reproducirse. La alta tecnología y el alto nivel de vida animan a hombres y mujeres a retrasar la reproducción. En un mundo de alta tecnología, un individuo necesita más tiempo para ser educado y capacitado para la autosuficiencia, más aún para contribuir al progreso tecnológico en curso.

 

Para empeorar las cosas, la riqueza y la tecnología se correlacionan inversamente con la tasa de natalidad. En otras palabras, cuanto mayor es la riqueza de una sociedad y cuanto mayor es el uso de la tecnología, menor es la descendencia que produce. Hoy en día, ni una sola nación con un ingreso per cápita superior a $20,000 tiene una tasa de natalidad lo suficientemente alta como para evitar su extinción. En Europa y Japón, por ejemplo, la tasa de natalidad es inferior al 75 por ciento de la necesaria para mantener la población a un nivel constante.

 

Para los viajeros espaciales todos estos problemas se ven agravados por los límites en el tamaño de su partido de viaje. Mientras que seis mil millones de personas que viven en un planeta grande pueden tolerar epidemias, desastres naturales, crisis ecológicas y guerras, unos pocos individuos a bordo de una nave espacial o grupo de naves espaciales probablemente serían eliminados por tales catástrofes. La humanidad tiene la ventaja añadida de tener un gran hábitat con una amplia variedad de refugios donde uno puede encontrar fugas temporales de un problema dado o un desastre.

 

Estos riesgos de extinción sugieren que para las estrellas distantes y los planetas, la tecnología suficiente para viajar al espacio es mucho más propensa a condenar el destino de una sociedad que a cumplirla. La inteligencia le diría a tales alienígenas que se quedaran en casa o limitaran sus esfuerzos de colonización a su propio sistema planetario.

 

6. Problemas Tecnológicos

Obviamente, los problemas de daño por desechos espaciales, daño por la radiación, fugas y escapes dentro la nave, de descomposición ecológica y de desgaste son mucho peores para los seres físicos inteligentes a bordo de las naves espaciales que para los instrumentos mecánicos. Si coleccionar o compartir conocimiento es la meta, los hombres suelen tener la ventaja sobre las máquinas en que pueden adaptarse más rápidamente y con éxito a las circunstancias cambiantes y contingencias inesperadas. Sin embargo, a medida que aumenta la distancia de viaje, la ventaja se desplaza, y cuanto mayor sea la dificultad de transportar a las personas en relación con las máquinas, menos adaptables serán las personas.

 

Incluso para la exploración de nuestro propio sistema solar, las máquinas tienen una gran ventaja. Para visitar las lunas de Júpiter (a menos de 0,0001 años luz de distancia), por lo menos diez mil misiones de instrumentos pueden ser enviadas por el costo de una misión tripulada. Si algo sale mal con un instrumento en tal misión, nadie muere, aunque alguien puede perder un trabajo. Si los instrumentos detectan algo que no estaban diseñados para sondear, se puede diseñar y enviar otro conjunto de instrumentos. En la mayoría de los casos, si las circunstancias justifican una estancia más larga, se puede lograr con poco re-diseño o aprovisionamiento adicional.

 

Es probable que algunos hombres en una misión de un mes aprendan mucho menos sobre un planeta o una luna, que diez mil instrumentos espaciales que operan durante muchos años. Este tipo de análisis no se perdería en alienígenas más avanzados que los humanos. Si los extraterrestres existen en sistemas planetarios lejanos y tienen algún interés en el planeta Tierra, sería mucho más probable  que enviarían máquinas, que miembros de su propia especie.

 

7. Problemas con la Escasez Investigativa

Este breve análisis de la viabilidad de los viajes espaciales de larga distancia puede no dar cuenta de todos los factores significativos, y el tiempo dirá si sus cálculos y estimaciones son demasiado optimistas o demasiado pesimistas. Demuestra, sin embargo, que un poco de tiempo en la biblioteca con una calculadora puede traer algunas consideraciones realistas a preguntas sobre OVNIS y ETI (Inteligencia Extraterrestre). El dinero de los contribuyentes se gastaría más sabiamente en esta investigación relativamente barata que en costosas sondas para señales extraterrestres.

 

Los programas diseñados para descubrir y explorar sistemáticamente las características de los planetas distantes serían de gran ayuda. Los astrónomos han determinado las masas y órbitas de más de sesenta planetas fuera del sistema solar de la Tierra. Además, se ha prometido a la NASA el financiamiento para enviar una serie de telescopios al espacio que tendrán la capacidad no sólo de medir las masas y las órbitas de los planetas orbitando estrellas distantes, sino también para determinar sus tasas de rotación y la composición de sus atmósferas.

 

8. Problemas de Motivo

 

El fascinante interés por los OVNIS y la ETI parece arraigarse más profundamente en las preocupaciones espirituales que en las científicas. Los investigadores del origen de la vida ahora reconocen la virtual imposibilidad de cualquier explicación natural para el origen de la vida en la Tierra, en Marte, en cualquier cuerpo del sistema solar, o en cualquier lugar entre los cometas o las nubes interestelares. El hallazgo adicional de que los microorganismos no podían ser transportados a través del espacio interestelar, porque la presión de radiación de las estrellas inevitablemente los habría matado, sella eficazmente el caso.

 

Las ironías parecen demasiado grandes para ignorarlas. Obviamente, una misión espiritual representa enormes gastos de investigación tanto de fondos gubernamentales como privados. Mientras esa búsqueda se oponga, más de lo que apoya a las doctrinas cristianas, ningún clamor proviene del campo de separación de la iglesia y del estado. La mayor ironía es que la humanidad ya tiene en sus manos toda la información e instrucciones necesarias para la mejor vida posible en este planeta, así como para la vida más allá.

 

Esta “Enciclopedia Extra-Cósmica” ya fue entregada a los humanos por el Espíritu de Dios y corroborada con evidencias tangibles. Para asegurar que los humanos lo entendieran y lo recibieran, el mismo Creador personalmente visitó este planeta hace dos milenios, en forma humana, no ajena. Él reveló en sí mismo la fuente de respuestas a las preguntas y desafíos más grandes de la vida.

 

Conclusión:

Pueden notar que muy pocos o quizás ningunos de los que apoyan las teorías de extraterrestres, discuten estos problemas y al no exponerlos a la luz, se mantienen ellos, igual que a todo otro fanático en la ignorancia.  Personalmente creo que la popularización del fenómeno OVNI en toda realidad es indicativa de una búsqueda espiritual.

 

Una de las características de nuestra sociedad posmoderna es la curiosidad espiritual. Esto ayuda a explicar por qué libros como los de Harry Potter que están separados en sus visiones del mundo pueden compartir simultáneamente una lista de los mejor vendidos en el mundo secular. La popularidad de los temas espirituales, en mi opinión, es un reflejo de una sociedad que está hambrienta de significado y propósito en la vida, que erróneamente cree que se cumplirá a través del contacto con civilizaciones extraterrestres o la prueba de que la vida existe fuera del planeta tierra. En efecto, para algunos, la búsqueda y la esperanza de ETI equivale a la búsqueda de un salvador extraterrestre.

 

La espiritualidad es un gran negocio. La librería secular típica tiene secciones enteras dedicadas a Ovnis, espiritismo, ocultismo, pensamiento oriental, etc. Un artículo en la Revista del New York Times describió esta oleada de interés como un “Avivamiento”; aunque el avivamiento no está dentro del cristianismo, la iglesia debe reconocer su posición única en ser el único candidato capaz de realmente satisfacer esta necesidad. La iglesia debe, por lo tanto, equipar a sus miembros para traducir el Evangelio en una lengua vernácula que los curiosos espirituales puedan entender.

 

Hemos visto, entonces, que la prueba de la “Inteligencia Extraterrestre” es deficiente y carente. Independientemente de la existencia de la ETI, la humanidad necesita la redención, la cual está disponible exclusivamente a través de Jesucristo. La presuposición de que una raza alienígena avanzada podría resolver los problemas del mundo es engañosa y fraudulenta. Tal esperanza es una nube sin lluvia. Sólo Cristo es capaz de proveer una solución al problema del pecado, y hemos sido comisionados para difundir esta buena noticia hasta las últimas partes de nuestro planeta. Debemos centrar nuestra atención en el Evangelio.

 

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