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Jesús, el Representante Humano

En el argumento teológico “Dios de Pactos”, se describe el pecado original de Adán, y Pablo explica la transición de herencia de esta manera:

1 Corintios 15:22 LBLA  Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

 

Esto es básico pero importante para todo nuevo creyente en Jesús, el primer Adán es la causa del pecado original y El Mesías es la propiciación para remendar la violación del pacto e introduce un Nuevo Pacto por Su propia sangre:

 

El libro de Hebreos explica lo siguiente sobre Jesus:

Hebreos 2:17 LBLA  Por tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.

 

Jesús mismo lo explica de manera simple:

Mateo 26:28 LBLA  porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.

 

Pablo hace un contraste de Adán y Jesús de esta manera:

1 Corintios 15:45-49 SSE  Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán en alma viviente; el postrer Adán, en Espíritu vivificante.  (46)  Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.  (47)  El primer hombre, es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es el Señor, del cielo.  (48)  Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales.  (49)  Y como trajimos la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

 

Jesús es el último Adán como representante de la humanidad, un representante es importante cuando se entra en un pacto con más de una persona. Cuando un pacto es hecho por un grupo de personas, un clan, una tribu con otro, grupo, clan o tribu, seleccionan a uno de los suyos que los represente en cortar el pacto.

 

Explico en “Dios de Pactos” lo que significa cortar un pacto, y lo repetiré para su conveniencia. La palabra Hebrea “berith” se deriva de la raíz de la palabra “cortar", en Griego es la palabra “diatheke” y por lo tanto un pacto es llamado un “corte” relacionado con el corte, o la división de los animales en dos partes, y las personas contratantes deben pasar entre medio de estas partes cuando hacen un pacto.

 

El representante se convierte en el “substituto” del grupo que representa. Usualmente, este tipo de pacto se cortaba para protección, y se encuentra en la Biblia y alrededor del mundo, cuando un grupo más débil hace alianza con una más fuerte bajo ciertas condiciones.   

 

Un representante es quien toma el lugar de otro o de un grupo en representación de ganancias, beneficios, herencias o deudas de pagar y es el autorizado para hablar o actuar y tomar acción en lugar y en el nombre de los demás. El representante debe ser igual, similar o equivalente a aquellos que representa para servir como un ejemplo, muestra o tipo de los miembros del grupo siendo representado. El representante conoce las necesidades y deseos de aquellos que representa y transmite por ellos y a su favor cuando entra en un pacto.

     

En los tiempos antiguos, el representante tenía que ser de la misma sangre que la familia o grupo que representaba y era conocido como el garantizador del pacto. Era la responsabilidad del representante asegurar que todos los términos y promesas hechas en un pacto eran cumplidos, el representante era el fiador. Hebreos 7:22 dice:

Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto”.

 

Cuando un representante entraba en un pacto de sangre con otro o con un grupo, se decía que las personas representadas estaban “en él”, es decir en el representante, por la razón de que el representante era quien actuaba a favor o en substitución de la persona o del grupo. El “substituto” era identificado con el grupo que representaba, por lo tanto era el “fiador” que hablaba y actuaba  como “uno” para todos los otros en el proceso del pacto.

 

Cuando dos tribus entraban en un pacto de sangre, ambos enviaban a sus representantes, y cuando cortaban el pacto y la ceremonia era completa según todo lo que tenían que hacer, incluyendo el juramento de los beneficios y las consecuencias de entrar en tal pacto, las dos tribus se consideraban por el resto del mundo ser “una” por causa del pacto.

 

Jesús fue ungido y enviado al mundo por el Padre para ser el “representante” de la humanidad. Y es lo que hizo al encarnar, según lo que dice la Biblia. Examinemos algunos detalles en el evangelio de Juan:

 

Juan 1:1-5 LBLA  En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.  (2)  El estaba en el principio con Dios.  (3)  Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.  (4)  En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.  (5)  Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron.

 

Juan 1:14 LBLA  Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

 

Juan 3:16-18 LBLA  Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.  (17)  Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.  (18)  El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

 

Juan 10:36 LBLA  ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: "Blasfemas", porque dije: "Yo soy el Hijo de Dios"?

 

La palabra “Verbo” en Juan 1:1 es la palabra “Logos” en el idioma griego, y significa que Logos es la voz de Dios, la expresión divina. También significa varias cosas a la misma vez, y para una mejor explicación, vea el tema “Logos”.

 

Para encarnar, Logos necesitaba nacer como un ser humano según la profecía de Isaías (vea “Él Mesías Ausente”), y el vientre de María fue usado para realizar Su naturaleza humana, pero El Padre de Logos es Dios quien hace posible la “unión hipostática” por medio de Su propio Espíritu.

 

María no es la madre de Dios, porque no es la madre de Logos, sino que es la madre de Jesús al encarnar, quien también es Logos antes de encarnar y por lo tanto tiene dos naturalezas. La naturaleza divina representa a Dios en Su totalidad y la naturaleza humana representa al ser humano en Su totalidad y esto es lo que significa una “unión hipostática”. En Lucas 1:26 al 38, el ángel Gabriel le informa a María que concebirá un niño de manera sobrenatural, ya que ella era una virgen y que ese niño vendría directamente de Dios. Gabriel  le dice:

 

El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo Niño que nacerá será llamado Hijo de Dios.

 

Esto es importante, porque existe la doctrina Mariana errónea de la Iglesia Católica Romana que pretende insinuar que María es una deidad y le asignan una naturaleza divina. La Biblia está muy clara en lo siguiente:

 

1 Timoteo 2:5 LBLA  Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre,

 

Esto refuta de inmediato la falacia de la dogmática Católica Romana, y no es correcto orarle a María para que interceda por nosotros, ya que María no fue un ser con naturaleza divina, ella fue una joven humana utilizada por Dios, pero no es la mediadora de los seres humanos, y mucho menos la substituta o represéntate de la humanidad.

 

Es importante saber que no hay una mezcla entre las dos naturalezas, y teológicamente decimos que Jesús es el único Ser quien es 100% divino, y 100% humano. Jesús demuestra y deja tocar Su cuerpo después de la resurrección, y aunque el cuerpo con cual nació es transformado, es un ejemplo del cuerpo que algún día tendremos todos para poder entrar al reino de Dios en la dimensión espiritual y poder estar en la presencia de Dios.

 

Ya que los elementos de esta dimensión en cual vivimos, compuestos de constituyentes de materia (átomos) no resisten Su presencia. Personalmente pienso que la materia de este mundo se evaporaría ante la presencia de Dios y por esto nadie puede ver Su gloria total, y solo han visto lo que llaman teofanías cuales yo prefiero llamar Cristo-fanías.  

 

El plan de Dios original, era tener una relación íntima con la humanidad, pero esta relación tenía que ser voluntaria. Para que esto fuera cierto, el ser humano tenía que tener la libertad de decisión para querer una relación con Dios. Esta misma libertad para hacer el bien, es la que el ser humano usa para hacer el mal. Si Dios hubiera establecido una relación con el ser humano por coerción como erróneamente insinúan los calvinistas, la relación fuera basada por obligación, y por lo tanto basada en la hipocresía, ya que la rebelión y el amor fueran reacciones falsas.  

 

Adán fue la cabeza federal de la humanidad, fue el primer representante, y decidió por su propia cuenta y libertad hacerle caso a Eva (Gen 3:17), y violo el pacto con Dios. Siendo el representante de la humanidad, pudo intervenir, pero no lo hizo y el pecado entro al mundo por Adán a toda la humanidad (Rom 5:12). Esto destruyo la relación amorosa de Dios con el ser humano, ya que Dios en Su estado perfecto de santidad, cuál es Su naturaleza actual, no puede tener relación con el pecado, y por lo tanto tampoco con seres con naturalezas pecaminosas heredadas de nuestro padre Adán, quien fue la cabeza federal y representante del pacto con la humanidad.   

 

Para reparar esta situación, Dios usa la misma manera de representación para restaurar al ser humano al estado o la condición previa para restablecer la relación íntima con los que acepten entrar en este Nuevo Pacto con Él. La violación del primer pacto fue cometida por un humano, y la violación fue en contra de Dios, por lo tanto, tiene que ser un ser humano quien pague las consecuencias de violación. Pero, si por representación todo ser humano es igual de culpable, entonces un violador no puede substituir a otro, ya que todos son igual de violadores por la herencia de Adán, el primer representante del pacto con la humanidad.

 

Solo una persona perfecta puede entrar en un pacto de redención, pero tiene que ser para pagar la deuda por medio de la propiciación y Dios establece un sistema como ejemplo para que el ser humano entienda, primero por medio de animales y el derramamiento de sangre, y luego sería por Su propio Cordero perfecto, quien Él mismo provee. Este representante que viene de Dios es divino, para representar la parte de Dios en la restauración por medio de un Nuevo Pacto, y a la vez es un ser humano que perfectamente cumple toda la ley y representa la parte del ser humano.

 

El representante tiene que ser inocente de toda violación para que la justicia se cumpla, de otra manera la justicia seria burlada. Esta justificación es imputada a todos los que estén dispuestos a entran en el pacto por su propia cuenta, su propia voluntad y la libertad de decisión, al aceptar las condiciones establecidas por Dios. Los beneficios son eternos, y las condiciones son fe, arrepentimiento, nacer de nuevo y permanecer en “El” representante del pacto de sangre.

 

Jesús es llamado “Hijo del Hombre” (Dan 7:13, Apo 1:13) por haber encarnado en ser humano y este título es genéticamente legitimo (vea “La Genealogía de Jesús”), ya que como representante de Dios, Él se sentara en el trono de Dios para siempre. De una manera un poco más coherente para el beneficio del no-creyente que no entiende este misterio, Dios envuelve a Su palabra, Su pensamiento, Su discurso, Su voluntad, Su sabiduría, Su inteligencia en carne humana para restaurar a la humanidad por medio de la representación de la parte de Dios y de la parte humana.

 

De esta manera, no hay excusa en decir que Dios no sabe lo que es ser un humano, ya que Jesús tuvo la mismas necesidades para que Su juicio final de la humanidad sea justo. Jesús sabe lo que es tentación, dolor, sufrimiento, hambre, sed, destreza, gozo, privaciones y limitaciones del ser humano por Su interés y amor a la humanidad y compartió todas estas cosas para que todo aquel que “en El” cree no se pierda, sino que tenga vida eterna (Juan 3:16).       

 

Filipenses 2:5-11 LBLA  Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús,  (6)  el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, (7)  sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.  (8)  Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.  (9)  Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, (10)  para que al nombre de Jesús SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra,  (11)  y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 

Jesús paga toda deuda, y rompe el yugo del poder de Satanás, quien fue el instigador de la rebeldía que rompió el primer pacto con Adán.

 

1Juan 3:4-8 LBLA  Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley.  (5)  Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado.  (6)  Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido.  

(7)  Hijos míos, que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como El es justo.  (8)  El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.

 

Conclusión:

La humanidad está dividida en dos campos para el día de juicio, los que están “en Cristo” por Su representación por el Nuevo Pacto, y los que aún están “en Adán”, el representante original que callo al violar el primer pacto.  

 

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