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Méritos de Procesos Ciegos

Cuando una teoría intenta decir que el origen de nuestro universo es por medio de un proceso que la ciencia no puede explicar, y es aceptada, se le obsequia crédito a un proceso ciego.

 

Este proceso ciego supuestamente tiene la habilidad de hacer cosas inusuales, raras y fuera de lo común. Estas ideologías que comienzan desde un punto de la nada, insinúan a la vez  que la naturaleza es responsable por todo lo que existe, y por lo tanto no queda otra opción que extender la especulación para incluir que la naturaleza es responsable por sí misma.

 

Sin caer en cuenta de la falacia generada por la idea, lo que se está proponiendo es que la naturaleza decidió existir por su propia voluntad en algun momento en el pasado. La idea comete el error de razonamiento en círculo, ya que si una teoría comienza con nada, la conclusión insinúa lo siguiente:

 

Nada + Fuerza o Fenómeno Desconocido = Naturaleza Total

 

El resultado siempre será que la naturaleza es responsable por sí misma. Vamos a mirar el concepto desde una perspectiva muy aceptada hoy. Varias teorías presuponen la existencia de una fuerza o fenómeno que eventualmente es responsable por la existencia de nuestro universo.

 

Entre algunas de estas fuerzas o fenómenos insinuadas por estas teorías se encuentran agujeros negros, singularidades, oscilaciones, expansiones caóticas, fluctuaciones en vacío, y la explosión del Big Bang. Las fuerzas o fenómenos solo pueden intentar explicar la existencia de nuestro universo, pero son inútiles e ineptas en tratar de explicar su propio origen, que (según ellos) debe ser por medio de un mecanismo natural.

 

Por lo tanto, el proceso aún sigue siendo ciego porque es obvio que algún otro proceso debe ser responsable como una condición por generar a la fuerza o fenómeno estipulada en la teoría. Este tipo de concepto también comete el error de ambigüedad, introducida por la incertidumbre del origen de la fuerza o fenómeno que se supone existe antes de la naturaleza en un ambiente de la nada.

 

Debemos primero considerar la imposibilidad de estos dos conceptos, antes de aceptarlos como ciencia válida, ya que una fuerza o fenómeno debe tener su propio inicio de existencia, y es imposible que sea la misma naturaleza la que genera su propia existencia.

 

Aquí demuestro que estas dos presuposiciones no-científicas con sabor a metafísica, violan la ley de causa y efecto, y ambas quedan sin repuestas que respondan con sentido común las siguientes preguntas:

 

¿De dónde viene y cómo se genera a la existencia la supuesta fuerza o fenómeno insinuada en la teoría?

 

¿Será la fuerza o fenómeno un efecto sin causa?, si no lo es, ¿cuál, qué, o quién es la causa que genera su existencia?

 

¿Dónde o en qué dimensión existe la fuerza, fenómeno o naturaleza antes de generar su propia existencia en esta dimensión, ya que si es imposible que “algo salga de la nada”, tendría que pre-existir, para luego transferirse a esta dimensión?

 

Si es un proceso ciego, y no guiado, ¿de dónde surge la predisposición y la voluntad original para querer y desear generarse en esta dimensión?

 

¿Cómo es que la naturaleza se produce a si misma desde un punto o una etapa en el pasado donde no hay elementos físicos que sirvan para producirse a sí misma?

 

Si la naturaleza no pre-existía en algún otro lugar, ¿en qué momento en el pasado obtuvo la capacidad de generase a sí misma en esta dimensión?

 

Si estas proposiciones no son filosofías metafísicas, entonces ¿qué ley de física conocida por la ciencia, permitiría que una fuerza o fenómeno natural se produzca por sí mismo?

 

Podemos ver como los dos conceptos son atrapados en su propia trampa, ya que por ignorancia, se pasa por alto que si una fuerza, un fenómeno, o la naturaleza es capaz de generase a sí misma por un proceso no guiado, entonces es un efecto sin causa, o un efecto de su propia causa. La fuerza, fenómeno, o naturaleza terminan siendo la causa de su propio efecto. Es ilógico decir que algo natural es su propia causa y a la vez su propio efecto. Es un concepto demasiado absurdo       para ser aceptado como lógico, y por lo tanto, no debe ser aceptado como científico.

 

Explicaré el concepto de forma básica para el beneficio de aquellos que aún no han podido captar este punto crucial del argumento. Es obvio que yo soy el medio por cual se transmite esta información en este artículo, también soy el medio por cual se traducen mis otros artículos, editoriales y argumentos. Por lo tanto soy el mecanismo que produce la información y lo hago usando la inteligencia que existe en mi mente. Sería ridículo postular que este articulo y la información que contiene, se produzca por si misma por medio de una generación espontánea de la nada.

 

Similarmente, cuando se postula que una fuerza o fenómeno existe sin causa, o que la naturaleza es su propia causa, también se propone que estos existen por sus propios medios y mecanismos. Tendríamos que estar convencidos que tal fuerza o fenómeno tiene la capacidad de existir en dos estados, uno natural y uno sobrenatural. Si tratamos esta receta al cocinar arroz con pollo en un ambiente similar de la “nada”, no necesitaríamos añadir algún ingrediente, ya que supuestamente todo aparecería de forma natural.

 

Si la naturaleza tuviera la capacidad para funcionar en un supuesto estado más allá y sobre lo natural, entonces funcionaría desde un estado sobrenatural. Lo mismo le aplica a una fuerza o fenómeno que existe antes de todo lo natural y ambos conceptos se derrumban bajo su propio peso, ya que es imposible que algo sea categorizado como natural y sobrenatural a la misma vez y en el mismo sentido.

 

Por más desprecio y disgusto que cause, la conclusión final de ambos conceptos erróneamente presupone la existencia de una sobre naturaleza. Tiene que haber por obligación, algo que preceda y opere desde un punto exterior, y que sea independiente de la fuerza, fenómeno o naturaleza, para que sea posible generar espontáneamente de la nada todo lo natural, físico y tangible que existe en esta dimensión.

 

He notado que algunas personas intencionalmente ignoran que es imposible que se proponga que, aunque en un momento dado aún no existía nada, a la misma vez y en el mismo sentido de no existencia, podía existir una fuerza, fenómeno        o naturaleza.

 

En la biología evolutiva, conocida como la evolución Darwinista, la teoría le da crédito a la selección natural por ser el medio por el cual se selecciona el mecanismo de mutaciones, para la conveniencia de un organismo. Después de 150 años, aún se desconoce cómo se generó la primera vida, y la teoría, solo presupone una fuerza desconocida. (“Falacias Evolutivas Volumen 2, Capítulo 8, La Ilusión de un Operador Natural).

 

Existe una gran variedad de teorías de origen que le dan crédito a una fuerza que es desconocida por la ciencia, que tiene la capacidad de generar algo, sin importar que todas las teorías no puedan explicar de dónde sale la fuerza desconocida. Estando contra la espada y la pared, y guiados por la desesperación, algunos se atreven a sugerir que todo salió de la nada (“La Lógica de Ilógicos).

 

Sin darle importancia a la absurdidad expuesta por estas clases de afirmaciones, estas personas de gran inteligencia, marchan continuamente en la oscuridad, acreditando procesos igual de ciegos que ellos, procesos que los mismos científicos no pueden observar, detectar o identificar.

 

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