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El Monergismo Calvinista Pt 1

El “Monergismo” es la posición en la teología calvinista que sugiere que Dios, a través del Espíritu Santo trabaja para lograr la salvación de una persona a través de la “regeneración espiritual”, independientemente de la cooperación de la persona.

 

El monergismo se asocia más en el calvinismo con la doctrina de la gracia irresistible. Esta posición contrasta con la “sinergia”, que es la doctrina que cree que ambos, Dios y los seres humanos cooperan, para obtener la salvación.

 

Por otro lado, los sinérgistas tienen diferentes creencias con respecto a la libertad del hombre para responder a Dios. El “sinergismo”, en su forma más simple, sostiene que la voluntad humana coopera con la gracia de Dios para ser regenerada. Para la mayoría de sinergistas, la regeneración es un proceso que comienza cuando un hombre responde a la iniciativa de Dios, se arrepiente, y comienza el trabajo de amar a Dios y al prójimo. En contraste, el monergista cree que la regeneración se lleva a cabo como un solo acto en el que Dios primero regenera al ser humano de su estado carnal, y lo habilita para que el ser humano pueda aceptar la salvacion, y que, inevitablemente, e invariablemente lo hará. Según el calvinismo, la regeneración solo le aplica a los que Dios predestina y solamente estos son “elegidos” para la salvación.

 

La mayoría de los sinergistas proponen que Dios inicia todo el trabajo, pero que la obra de la salvación requiere el “libre albedrío” del ser humano, para poder aceptar el regalo gratis de vida eterna, una simple habilidad que los calvinistas niegan. Al no ser de esta manera, se insinúa que Dios salva por obligación, y el supuesto elegido tiene que responder incondicionalmente. A esto le llamamos salvación por coerción. El monergista propone que solo Dios inicia y completa toda la obra de la salvación, de forma automática, y el ser humano no puede tener nada que ver en su propia salvación. Los calvinistas sugieren que cualquier cosa que haga un pecador para obtener su propia salvación, sería un acto de obra.

 

Para un monergista, la persona no posee la libertad para decidir antes de la regeneración, debido a que su naturaleza no regenerada y caída, está en la esclavitud del pecado y porque está muerto en sus pecados, igual como Lázaro en la tumba, antes de la regeneración de Dios, y en este estado es incapaz de elegir a Dios, ya que los muertos no responden. Para mi explicación del mal entendido de la “muerte” y el significado equivocado de los calvinistas, vean el punto número 8, “El Hijo Prodigo” del artículo “Personajes Bíblicos y el Calvinismo.

 

Según el monergismo, la fe en Cristo solamente puede brotar de un corazón que tiene que primero ser regenerado por Dios. Entre los diversos argumentos, los defensores del monergismo apuntan hacia 1Corintios 12:3 en el sentido de que nadie puede confesar a Jesús como Señor aparte de la provocación del Espíritu Santo para que resulte una verdadera convicción de su corazón. Si todo el calvinismo fuera a ser encapsulado por un solo término, entonces sería la palabra monergismo. El término describe la idea de que la salvación es afectada por un solo agente, es decir, solo por Dios. Como R. C. Sproul explica:

 

Una obra monergista es una obra producida por separado, por una sola persona ... Un trabajo sinérgico es aquella que implica la cooperación entre dos o más personas o cosas.”

 

Aunque sin duda hay un sentido en que la Biblia enseña que Dios es el único posible agente capaz de efectuar la salvación, el monergismo falla al negar que los seres humanos sean capaces de cooperar en ambos procesos de la regeneración y la salvación. El monergismo surge del hecho de que los calvinistas están profundamente incómodos en reconocer una sinergia entre la voluntad divina y la voluntad humana. De hecho, un calvinista dirá que cuando un hombre o una mujer aparentan cooperar con Dios, es sólo porque Dios primero ha predeterminado que él o ella deben hacerlo, preservando así el sentido en que Dios, es el único agente operativo.

 

Algunos calvinistas enseñan que el monergismo sólo se aplica a la regeneración, y que la santificación es sinérgica. Andrew Naselli expresa este punto de vista de esta manera: “Una visión monergista de la regeneración es bíblica, pero una vista monergista de la santificación no lo es.”

 

Otros calvinistas han sido más generales en su aplicación del monergismo, aplicándolo a todos los niveles del camino cristiano. Por ejemplo, algunos calvinistas van tan lejos como para proponer que ninguno de nosotros tenemos tan siquiera el libre albedrío para decidir que vamos a desayunar por la mañana, porque cualquiera elección es el resultado de un acto previo de la voluntad de Dios en hacer la elección por nosotros. Y no puede haber una verdadera sinergia entre lo divino y lo humano, porque Dios sigue siendo el único agente que obra en la vida del cristiano.

 

El monergismo no se puede descartar en su totalidad, ya que de un estudio bíblico surgen puntos validos teológicos que son positivos, por ejemplo:

 

1. Se toma muy en serio el hecho de que Dios está en control completo de todo lo que sucede en el dominio natural (Mateo 10:29).

2. Toma en serio el hecho de que no podemos ganar nuestra salvación por obras y nunca podemos tener nada que presumir delante de Dios (Romanos 3:27).

3. El monergismo reconoce que en todo el bien que hacemos, es Dios obrando en nosotros (Filipenses 2:13).

 

Pero estos son los únicos puntos en acuerdo con la dogmática cristiana en general. Dónde el monergismo es mayormente criticado por los no-calvinistas, es cuando toma estas verdades y los formaliza en un sistema hermético, generando sin justificación nuevas extrapolaciones que terminan excluyendo enseñanzas bíblicas importantes sobre el papel de la cooperación humana en el proceso de la salvación.

 

Un punto importante cual yo aprendí de cristianos que ya no son calvinistas, es la manera cómo el monergismo mancha diversas áreas prácticas de la vida cristiana. Es muy obvio que la mentalidad monergista esencialmente establece la relación entre Dios y el hombre, igual como la gracia y la naturaleza, como dos transacciones en un juego de “suma cero”. Para explicar el concepto de “suma cero”, digamos que en un deporte de “suma cero”, las ganancias de un lado siempre se correlacionan con las pérdidas del otro lado.

 

Por ejemplo, la mentalidad monergista siente que si se concede demasiada libertad o eficacia al ser humano hombre o a la naturaleza, entonces queda mucho menos para la soberanía, la gloria y la propia libertad de Dios. Lo que resulta es en parte similar a la clase de “Dualismo Apolinarista” discutido por Colin Gunton en  “Ayer y Hoy: Un Estudio de Continuidades en la Cristología”.

http://www.amazon.com/Yesterday-today-study-continuities  christology/dp/0802819745

 

Igual, lo describe Demetrios Bathrellos en “El Cristo Bizantino”. http://www.amazon.com/Byzantine-Christ-Christology-Confessor Christian/dp/0199258643/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1442 852248&sr=1-1&keywords=The+Byzantine+Christ

 

Los apolinaristas no pueden concebir una coexistencia y cooperación entre lo divino y la naturaleza y la voluntad humana en Cristo, que respetaría la particularidad y la integridad de ambas. El malestar apolinarista en preservar la particularidad y la integridad del ser humano se repite una y otra vez en los tratamientos calvinistas de la relación entre lo humano y lo divino.

 

Por ejemplo, en el libro de James White “Debate calvinismo”, White explica que:

el primer elemento de la enseñanza de la Biblia de monergismo es la libertad absoluta de Dios.”

 

Intentando decir que para que Dios sea verdaderamente libre, debe ser la única entidad que opera.

http://www.amazon.com/Debating-Calvinism-Five-Points-Views/dp/1590522737

 

Del mismo modo, R.C. Sproul en su libro clásico “Elegido por Dios”, va tan lejos como para afirmar que cualquier cosa menos del monergismo total, dejaría a Dios menos que un Dios. En este esquema de cosas, el monergismo no se propone simplemente como una verdad, sino que sería una verdad necesaria, porque no es más posible para Dios crear un universo no monergista, de lo que sería posible que él deje de ser Dios.

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Irónicamente, el monergismo supuestamente libera a Dios, a pesar de que en realidad termina limitándolo significativamente. Porque como dice David Bradshaw:

 

en este punto de vista la interpretación Agustiniana de la predestinación no sólo sería cierta, pero sería necesariamente cierta, ya que Dios no puede crear seres que son capaces de ninguna manera afectar sus juicios respecto a la salvación y la condenación.”

 

Sin embargo, la posición Agustiniana comenzó precisamente con el intento de exaltar la voluntad divina sobre toda necesidad. Cuando yo comencé a estudiar el calvinismo, hace muchos años, lo primero que generó en mi fueron preguntas, y note de inmediato que para poder explicarme un concepto, mis amigos calvinistas tenían que cubrir las contradicciones que surgían de otros conceptos. Entonces note que lo peor para calvinismo, es proponer que si una persona decide creer en uno de los puntos de TULIP, entonces debe creer en el resto de los puntos, porque estos se mantienen o se caen juntos. Digo que es lo peor, porque de inmediato note debilidades en cada punto.

 

Pero, al yo notar que las repuestas de mis preguntas sobre un punto, no eran satisfactorias, ya que se quedaban cortas y algo más faltaba en las explicaciones que me ofrecían, notaba también que un punto debilitaba a otro o a todos los otros puntos, y me vi obligado a retar las inconsistencias y contradicciones que causaban tal debilitación. Finalmente, me encontré frente a una teología insincera, que en lugar de admitir y tratar de corregir sus errores, prefiere la mala práctica de pintar con brocha, excusa sobre excusa como capas de barniz.

 

Al intentar de ocultar los errores que surgen de sus ideologías por medio de explicaciones filosóficas que aparentan ser académicas e intelectuales, se olvidaron que otros estudiosos también tienen el mismo acceso a las ciencias filosóficas que ellos intentan corromper, y que estos pueden identificar las discrepancias y descomponer con facilidad sus argumentos. Al analizar cada punto de TULIP, encontré que todos contienen errores y discrepancias teológicas. Por lo tanto, los calvinistas tienen razón cuando dicen que todos los puntos caen juntos. Cada punto arrastra a los otros como un efecto de domino hasta derrumbar el acrónimo en completo, y concluí que ningún punto se sostiene por sí mismo.

 

Son problemas como estos que llevaron a Pascal a exclamar que el dios de estos tipos de filósofos no es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. El dios Agustino-Tomista, que aparenta ser muy sencillo y totalmente real, también parece estar encerrado dentro de una caja de la que no puede escapar, para poder interactuar de manera significativa con sus criaturas.

 

Este dios que ha fabricado el calvinismo, en realidad es un dios sin motivo para crear criaturas más bajas que los ángeles, ya que si es verdad que el camino es ancho para los muchos que se perderán, la mayoría de las almas de estas miserables criaturas fueron creadas para la destrucción, para el placer y exaltación de un dios de carácter mórbido que controla a los pocos que predestino a la salvación como un maestro de marionetas, forzándolos a reaccionar por coerción, por cada paso y etapa hacia la salvación, que él les brinda por un elección predestinada, y que él mismo le regenera y finalmente le perfecciona, sin que la criatura tenga que nada ver en el asunto.

 

La acumulación de conocimiento de otros problemas del monergismo, viene de mis relaciones con ex-calvinistas, que notaron problemas básicos que no deben ser parte del cristianismo. Discutiré cuatro de estos problemas del monergismo, incluyendo las ideas de cristianos que ya no son calvinistas:

 

1. La Oración

2. El Ministerio Pastoral

3. El Libre Albedrio

4. El Evangelismo

 

1. La Oración

En una de las áreas práctica de la vida cristiana donde los ex-calvinistas que han dejado el calvinismo notaron una controversia es en la oración. Mientras asistían sus iglesias, los calvinistas se encontraban con la idea de que la oración realmente no cambia nada. Esto surge de los mismos ancianos calvinistas, hasta con ideas básicas, como por ejemplo, el orar para bendecir los alimentos. Pues me imagino que ineficaz e inútil seria orar para otras bendiciones u orar por intercesión.

 

Ellos me explican que nadie estaba dispuesto a admitir que cuando le pedimos a Dios por oración, algo tan básico como que nos bendiga la comida que algo realmente ocurría como resultado de la oración. A algunos de estos ex-calvinistas, les habían dicho que si la oración hiciera una diferencia real, entonces Dios no sería verdaderamente soberano y por lo tanto las oraciones serían una “obra”. Por lo tanto, orar por algunas cosas se convirtió en una hipocresía bíblica, ya que para el calvinista seria orar en vano.

 

Tenemos que considerar, que de acuerdo con este mismo marco de referencia, en las iglesias de la mayoría de estos ex-calvinistas, nunca vieron a su pastor tan siquiera una sola vez orando y pidiéndole a Dios que bendiga el pan u el vino antes de su administración de la santa cena. A pesar de que la iglesia se consideraba litúrgica y supuestamente mantiene una visión exaltada de la representación del cuerpo de Cristo en la santa cena. Esto, debe causar cierto nivel de temor, ya que son doctrinas establecidas 500 años atrás, las que dictan de manera contradictoria lo que dice la Biblia.

 

James Jordan va aún un paso más allá, y declara que “Al negarse a consagrar el pan y el vino, afirmamos que la gracia del sacramento viene del Espíritu, Señor y dador de vida.” Una vez más, esta es la mentalidad de “suma cero”, que asume que cualquier papel que desempeñamos, incluso una oración de consagración, debe necesariamente restarle de la gloria de Dios.http://www.biblicalhorizons.com/rite-reasons/no-42-doing-the-lords-supper/(en la misma página bajo el tema “Wrong Rites”)

 

Este enfoque monergista a la oración impregna e satura innumerables libros y artículos de autores calvinistas al manejar el tema de la oración. Por ejemplo, en la discusión de Arthur Pink sobre la oración en su libro “La Soberanía de Dios”, Pink toma una excepción violenta a un artículo sobre la oración en el que el autor había declarado que “la oración cambia las cosas”, lo que significa que “Dios cambia las cosas cuando los seres humanos oran.”

http://www.amazon.com/The-Sovereignty-God-Arthur-Pink/dp/1603864202

 

El Calvinista Joseph Wilson argumentó de manera similar en su artículo de 1991“¿La Oración Cambia las Cosas?” Él escribió: “Ningún hombre puede creer en la gloriosa doctrina bíblica de la predestinación absoluta, y a la ves creer que la oración cambia las cosas.”

 

Yo tendría que diferir, ya que prefiero ser influenciado y convencido por lo que dice la Biblia. Jesús explica un punto importante, que El mismo enfatiza al repetirlo:

 

Mat 18:18-19 SSE  De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo.  (19)  Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

 

Para el calvinista, la oración del creyente y la soberanía de Dios son incompatibles, y no van de la mano. Supuestamente, la soberanía de Dios estaría en peligro si responde a las oraciones o suplicas de las criaturas que El creo. Pero en todo argumento “si una proposición es verdad, entonces la que se opone seria falsa”, y en estas observaciones es donde se requiere una buena evaluación y discernimiento.

 

Me he asombrado que muchos de mis colegas de la apologética que son calvinistas y han gastado tanta saliva en argumentos conmigo por más de 10 años, han cambiado de repente su opinión. Y la mayoría que son apologistas ya no les interesa argumentar el tema de “Calvinismo vs Arminianismo” en sus páginas de la web. Algunos han escrito que su ministerio no promueve ni condena el calvinismo o el arminianismo, y dicen que hoy sus escritores incluyen calvinistas y arminianistas. ¿Qué causaría ese cambio tan drástico? Creo que algunos finalmente han visto la luz al final del túnel en que viajaban.

 

Si la predestinación a la salvación es cierta, se deduce que la oración no cambia las cosas. El calvinista David West hizo el mismo punto, y dice: “La oración no cambia las cosas, ni cambia a Dios o cambia su mente.” Del mismo modo, el calvinista Dan Phillips comentó, “la oración no cambia las cosas.” Por lo tanto, para el calvinista, orar es una pérdida de tiempo, y rechaza una las piezas importantes de la armadura de Dios (Efe 6:13-19), que no solo se compone de la coraza de justicia, los calzados del evangelio de paz, el escudo de la fe, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, pero que enfatiza que todo esto se debe reforzar con la oración:

 

Eph 6:18-19 SSE por toda oración y ruego orando en todo tiempo en el espíritu, y velando en ello con toda instancia y súplica por todos los santos,  (19)  y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del Evangelio,

 

Continúe can la segunda parte …..

 

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