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Teología Apologética Pt 1

La palabra “apología” es una palabra Griega que significa “Defensa Oratoria”, es decir, defensa por medio de palabras, y se encuentra varias veces en la Biblia. Un verso que demuestra la intención del apologista es Filipenses 1:16-17 SSE donde Pablo dice:

 

“Los unos anuncian al Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir tribulación a mis prisiones;  (17)  pero los otros por caridad, sabiendo que soy puesto en ellas por la defensa (apología) del Evangelio.”

  

El verso más popular y considerado como el preámbulo de todo apologista se encuentra en 1 Pedro 3:15-16, este nos da una instrucción de preparación continua y de cómo responder cuando demanden repuestas sobre nuestra fe.


“sino santificad a Cristo como Señor en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensa (apología) ante todo el que os demande razón (logos) de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia;  (16)  teniendo buena conciencia, para que en aquello en que sois calumniados, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo.”

 

La palabra defensa en estos dos versos es la palabra apología, en el verso de Filipenses es usada para presentar defensa del evangelio y en 1 Pedro para presentar defensa de nuestra fe. Pero quisiera también indicarle que la palabra “razón” en el verso 15 de 1 Pedro 3 es la misma palabra “Logos” que se encuentra en el evangelio de Juan cap. 1 ver. 1.

 

Juan 1:1 (SSE)  En el principio ya era la Palabra (logos), y aquel que es la Palabra (logos) era con el Dios, y la Palabra (logos) era Dios.

 

Este es un verso importante en este pasaje bíblico que continúa hasta el verso 18, indicando la preexistencia de Jesús y explica Su encarnación. La Sociedad Atalaya de los Testigos de Jehovah ha tratada de distorsionar este verso, pero han fracasado al no producir la evidencia necesaria para convencer a los expertos de la crítica textual alrededor del mundo. En un mundo que demanda evidencia, normalmente se ignora a todo aquel que dice que algo es cierto solamente porque le da la gana decirlo, y son despedidos como amateos.

 

En mi opinión, algunos pretenden decir que saben más sobre los lenguajes Griego, Hebreo y Arameo que los mismos académicos intelectuales de descendencia Griega y Judía que han examinado toda la evidencia disponible sobre este tema. Estos piensan saber más Griego que un Griego y más Hebreo que un Judío. Hablar al aire es fácil, pero producir evidencia convincente no lo es.

 

En el lenguaje Griego la palabra que se encuentra en Juan 1:1 es la palabra “Logos”. La diferencia es que Juan se refiere a la “Expresión Divina” de Dios y en 1 Pedro 3:15 significa “Discurso Razonable”. El discurso defensivo debe ser basado en el razonamiento de Dios y no en opiniones del hombre. Esto nos enseña dos cosas importantes, la primera es que la defensa es por un medio oratorio usando razonamiento y no por medio de la agresión como a menudo lo hace el Islam.

 

El verso 16, dice que nuestro razonamiento debe ser con mansedumbre y reverencia, teniendo la conciencia clara aunque sea ante de personas que calumnian. Debemos ser firmes y asertivos, y tener confianza en la evidencia que presentamos para la defensa de nuestra fe. Pero esa firmeza no debe cruzar la raya de la regla de oro que nos da Jesús de tratar a otros como nosotros queremos ser tratados.

 

La segunda cosa que nos enseña este verso es que aseguremos que nuestra fuente de razonamiento sea basada en las Escrituras, porque “Jesús es Logos”, y Su palabra es la palabra de Dios, Su palabra es viva y eficaz y más cortante que una espada de doble filo (Heb 4:12). Jesús usó las escrituras en Su defensa contra Satanás cuando fue tentado y El mismo dice que la Escritura no puede ser quebrantada (Juan 10:35).

 

Quisiera aclarar algunos conceptos erróneos y mal entendimientos sobre lo que realmente es la rama apologética y sobre el verdadero propósito del apologista. Espero que esta explicación aclare la neblina que existe sobre la definición y el significado de la apología. Todo defensor es apologista, todo cristiano que defiende su posición y su fe es apologista. Y también existen defensores de varias clases, por ejemplo de derechos humanos, de la libertad de expresión, defensores contra la explotación de niños, de personas indefensas, defensores sobre el maltrato de animales, también existen apologistas de todo tipo de religión, y existen apologistas anti-teístas mejor conocidos como ateos.

 

La apologética es una rama legítima de la Teología Cristiana en miles de seminarios y universidades cristianas. El propósito del apologista es de intentar proveer una razón justificable de las afirmaciones cristianas de la mejor manera posible. Es poco probable que lo intente hacer sin la evidencia adecuada para comprobar que su caso provee la mejor explicación cuando se compara con la oposición. Mejor dicho, el apologista no lleva su caso a la corte sin la necesaria evidencia que pueda probar que su explicación es la mejor y siempre a favor de Dios. Cuando un caso es débil, no se debe presentar en una corte judicial. El apologista no argumenta para ganancia personal, argumenta para exponer y preservar la verdad según lo que documenta la Biblia.

 

El campo apologético es integrado y está dividido en tres secciones, la sección “Evidencial” trata con todo lo que tiene que ver con evidencia histórica, científica y profética. Es una de las favoritas y más notables hoy. Igual de importante, pero menos notable por el cristiano común, están las secciones de “Polémica Religiosa”, que trata con toda religión del mundo, y la sección “Presuposiciónal”, que trata con la argumentación defensiva y ofensiva con el motivo de exponer las presuposiciones anti-teístas, anti-bíblicas y anti-cristianas. Algunos hermanos se especializan en una de estas secciones y otros, (como yo) concentran en la “apologética integral”, que incluye las tres secciones.  

 

Mi experiencia en las calles durante exposiciones evangelisticas, en varios foros, en discusiones y argumentaciones amistosas y en una variedad de encuentros y relatos en el internet, me indica que la mayoría de errores que se encuentran en un argumento se debe a la falta del sentido común y en la mala hermenéutica. Cuando se expone la falta de razonamiento y la mala interpretación se extingue de inmediato toda oposición. Al demostrar una falta de sentido común y una interpretación errónea, la persona que se opone queda sin fundación para justificar su caso.

 

Algunos que han oído presentaciones, lecturas, enseñanzas o argumentaciones apologistas dicen que estos aparentan ser discursos psicológicos, pero existe una gran diferencia, y creo que este punto de vista se debe al uso de la lógica en la apología. La “psicología” es una ciencia compleja que estudia la conducta de los individuos y sus procesos mentales y categoriza los malos procesos como enfermedades mentales.

 

El psicólogo trata de ayudar al paciente por varios medios, por ejemplo por medio de la psicoterapia, y cuando es necesario prescribe un medicamento que puede ayudar los síntomas del paciente. La psicología estudia cómo es que piensa el ser humano y porque piensa de tal manera. La psicología igual que toda otra ciencia de medicina se dedica a ayudar a personas con problemas mentales y conozco varios psicólogos y estudiantes de la psicología y muchos que estudian esta rama de ciencia son cristianos que se dedican a la consejería cristiana y ellos saben que la apología no tienen nada que ver con la psicología.

 

Creo que la confusión es porque el apologista formula sus argumentos, presenta su caso a favor de Dios y lo defiende de la manera más lógica posible para asegurar la preservación de la verdad. Esto aparenta ser una entrada al interior de las mentes de las personas, pero en realidad es una evaluación externa, ya que la Lógica no es una ciencia que analiza los pensamientos en sí, sino que los conceptos e ideologías producidas por los pensamientos para entonces examinar si son lógicos o ilógicos. Es decir, que la examinación es después de una declaración o proposición y no antes. Algunas veces aparenta que el apologista puede observar los pensamientos de la persona que se opone con anticipación, pero no es cierto, en algunos casos lo que se anticipa es la reacción de la persona y la conclusión que resulta de premisas erróneas, y pronto les daré varios ejemplos.

 

La lógica es necesaria para poder filtrar lo que llamamos falacias, que en realidad es simplemente un fallo o error en la proposición que presenta la persona con quien argumentamos cuando nos confrontamos con argumentos que se oponen o se contradicen. De cierta manera, una forma similar de argumentación se puede notar en las cortes judiciales. Es por esto que los apologistas cristianos son considerados como personas que abogan a favor de todo lo que tiene que ver con Dios. Uno de los principios de lógica nos indica que dos lados opuestos no pueden estar en lo cierto a la misma vez, al mismo tiempo y en el mismo sentido, así que cuando dos puntos de vista se contradicen, solo uno de los dos puede estar en lo correcto, o por lo menos más cerca a la verdad.

 

Les daré varios ejemplos para que vean que este proceso no es tan difícil como algunos creen. Si usted dice que alguna sustancia que existe en nuestro mundo es color “Rojo” y yo digo que es “Azul”, no podemos los dos estar en lo cierto a la misma vez y en el mismo sentido. Es posible que los dos estemos en error, o por lo menos uno de los dos tiene que estar en error. Lo importante es saber que es “imposible” que los dos estemos en lo cierto. Los dos estaríamos incorrectos si la sustancia en discusión en la realidad de este mundo es color “Violeta”, y aunque ese color estaría más cerca de una combinación de los dos colores, no sería el color exacto. En ciertos casos cuando la evidencia es escasa, tenemos que decidir cuál razón está más cerca de la verdad por medio de una mejor explicación de los hechos o de la evidencia disponible para comprobar el caso. En este ejemplo los dos estarían cerca, pero ninguno estaría en lo correcto.

 

Otro ejemplo seria el decir que todas las religiones son iguales, pero es imposible que esto sea cierto si todas tienen doctrinas que se contradicen. Les daré este ejemplo de una forma diferente y será formulado como silogismo. Un silogismo está construido de una manera formal igual que una ecuación matemática simple, para que entonces pueda ser mejor entendido, examinado y explicado. Digamos para el beneficio de clarificación, que un silogismo se refiere a la estructura del argumento en escrito. Para más información sobre el proceso de razonamiento, los principios básicos de lógica se encuentran en el tema explicativo titulado “Reglas de la Lógica”.

 

Digamos que yo propongo las siguientes dos declaraciones, y en un silogismo llamamos a estas declaraciones “premisas”, y entonces de esas premisas llego a una “conclusión”:

 

Primera premisa (1): Todo hombre es pecador.

Segunda premisa (2): Ninguna mujer es hombre.

Conclusión (3): Por lo tanto, ninguna mujer es pecadora.

 

Según lo que dice la Biblia, las premisas 1 y 2 son correctas y son verdad, pero la conclusión es errónea. En este caso el problema se encuentra en la variación del significado de la palabra hombre. Esto es conocido como una falacia de ambigüedad y cuando se usa un significado de manera errónea se distingue como falacia de equivocación. En la primera premisa es usado para describir al ser humano, y en la segunda para describir el sexo masculino.

 

Vamos a explorar otra:

 

Primera premisa (1): Si el Dios Judío-Cristiano existiera, no existiera el mal, el dolor y el sufrimiento.

Segunda premisa (2): El mal, el dolor y el sufrimiento existen.

Conclusión (3): Por lo tanto, el Dios Judío-Cristiano no puede existir.

 

En este ejemplo, la primera premisa es una presuposición, esto significa que se anticipa suponer que algo es como la persona que hace la declaración lo supone ser. Y en este caso se anticipa suponer que la existencia de Dios no es compatible con la existencia del mal, el dolor y el sufrimiento. Esto aparenta ser el estándar personal de la persona que hace la alegación, y este es un estereotipo de un argumento emotivo. Contiene equipaje excesivo de emoción, opinión y preferencia personal pero no ofrece evidencia adicional de “porqué” esto sería cierto, y termina con una conclusión errónea basada en la presuposición de que Dios no puede existir en conjunto con el mal, el dolor y el sufrimiento que existe en este mundo. (Vea el artículo “Dolor y Sufrimiento”).

 

El primer problema es la falta de una explicación convincente de que esto no sea un punto de vista personal y emotivo, y el segundo problema es la falta de conocimiento bíblico sobre el origen, la naturaleza y el objetivo final del mal, el dolor y el  sufrimiento, y por eso indico que es una presuposición generada por un estándar personal de la persona y no por el estándar de Dios revelado en la Biblia. En este caso, la persona argumenta con solo una parte de la información y no con toda la información necesaria para llegar a una conclusión lógica.

 

Estos ejemplos de errores son obvios porque son ejemplos básicos, pero existen argumentos muy complejos donde los errores no son tan obvios. Para analizar las falacias no es necesario analizar una posible psicosis, una esquizofrenia o algún estado bipolar que pueda tener la persona que comete la falacia. Ni es necesario categorizar algún problema mental que tenga la persona. Al apologista no le interesa la condición mental de una persona, sino que le interesa la precisión de razonamiento de las declaraciones que hace. El apologista solamente expone el error del razonamiento para que la persona lo pueda percibir, con el propósito de que tenga suficiente información razonable para cambiar de opinión.

 

Creo que algunas veces es necesario repetir esto varias veces y de diferentes maneras para asegurar que no tengan problemas en el futuro al discernir la diferencia entre estas dos ciencias. En la apología el interés es mas en “cómo” debe pensar el ser humano por medio de la lógica, para asegurar que se está usando un proceso de pensamiento razonable. En la psicología se estudia el “porque” se piensa de una manera, mientras que en la lógica se enfoca en estudiar la manera correcta de pensar.

 

La psicología estudia cómo piensa el ser humano aunque sea de forma sana o enferma, y analiza, clasifica y categoriza la razón de porque piensa de tal manera, y la apología usa conceptos de lógica para estudiar cómo debe pensar el ser humano para que el proceso de pensamiento que se usa para formular un argumento sea correcto y razonable.

 

Es por medio de la lógica que podemos detectar las falacias en la gran variedad de argumentos modernos que proponen la existencia de universos paralelos, hilos cósmicos de la física cuántica, y otras teorías que sobrepasan las limitaciones de la ciencia al cruzar la frontera de lo natural hacia lo sobrenatural, pretendiendo saber la causa del origen del universo y de la primera vida biológica. Por ejemplo, la lógica es muy útil en la teología para examinar las razones que contradicen porque la tumba de Jesús estaba vacía, y hasta el día de hoy, todas estas son fácilmente derrotadas al exponer las discrepancias de las alegaciones ilógicas.

 

Otras personas ven la apología como una filosofía, y en un sentido tienen cierta razón, ya que la lógica en si es una ciencia filosófica. La lógica es una ciencia trascendente igual que la matemática y los pensamientos no son físicos tangibles y escribí un artículo titulado “Ciencias Trascendentes” que explora un poco más profundo el origen y la existencia de estas dos ciencias.

 

Lo que en general llaman filosofía, es el estudio de ciertos problemas fundamentales relacionados con conceptos profundos, como la existencia, el conocimiento, la verdad, la estética, la ética, la mente y el lenguaje, etc. Toda filosofía es un punto de vista sobre algún tema en discusión. Existe una variedad de pensamientos profundos que podemos clasificar como filosóficas. Por ejemplo, existen filosofías sobre los conocimientos de ciencia, ley, justicia, educación, medicina, música, la evolución, ciencias ocultas, teología etc. La filosofía trata de explicar lo máximo sobre algún tema de la manera más profunda posible, simplemente porque nosotros humanos somos curiosos y buscamos las repuestas de todo lo que existe en nuestro mundo, y en algunos casos, más allá de nuestro mundo. Se puede decir que una filosofía puede ser una intención de proveer una proposición razonable sobre un tema, de la manera más profunda posible.

 

La lógica en sí es una ciencia filosófica, pero es una ciencia exacta y normativa igual que la matemática, es decir que estas dos ciencias establecen las normas para toda otra ciencia. Lo que si encuentro personalmente interesante como apologista, es dirigir una conversación hacia la “filosofía de la vida” y les voy a explicar porque en un momento, pero primero vamos a examinar porque algunos cristianos no les gusta la palabra filosofía. Vamos a Col 2:8:

 

“Col 2:8 RVG  Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y vanas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”

 

En este verso el problema no es la palabra filosofía en sí, y no se comete un pecado al decir la palabra, sino que la filosofía es relacionada con vanas sutilezas. Y pronto verán que tampoco lo es la palabra “ciencia” (conocimiento) o la ciencia filosófica en sí. El problema está en la clase o tipo de filosofía o ciencia utilizada en conjunto con la teología. El tipo de filosofía de cual habla Pablo incluye y se relaciona con vanas sutilezas, según la tradición de los hombres.

 

Esta es la filosofía del mundo secular y el verso continua diciendo que este tipo de filosofía es conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo. Si les hablo de mi opinión sobre una filosofía Cristológica basada en lo que dice la Biblia, entonces no es una filosofía de vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, siempre y cuando mi filosofía esté basada en lo que exactamente dice la Biblia y que mi interpretación no viole los principios de la sana hermenéutica.

 

Vamos un momento a 1Timothy 6:20-21:  

 

Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, y evita las palabrerías vacías y profanas, y las objeciones de lo que falsamente se llama ciencia,  (21)  la cual profesándola algunos, se han desviado de la fe. La gracia sea con vosotros.

 

Siempre enfatizo que la palabra ciencia significa conocimiento, aunque en varios argumentos menciono que existen varios significados que son usados por los científicos que abogan a favor de la teoría de la evolución. Hay algunas personas que dicen que la ciencia y la Biblia no son compatibles, pero estos están equivocados, ya que Dios es la fundación y origen de toda ciencia (vea “La Ciencia y el Misticismo”. Además, pueden examinar la gran cantidad de conocimiento (ciencia) que contiene la Biblia en el argumento “Evidencia Científica”.

 

Hablar de “Conocimiento” es hablar de “Ciencia”, y la Biblia habla de una gran cantidad de “Conocimiento”, y estos hechos no fueron descubiertos por hombres de la ciencia hasta miles de años después. Uno de los libros más científicos en la Biblia es el libro de Job, y pueden examinar el argumento científico titulado “Las Pléyades, Orión y Arcturo” para ver si es posible que 3,500 años atrás alguien sin telescopios y satélites como los de hoy pueda obtener el “conocimiento” directamente de Dios sobre la naturaleza de estas constelaciones.  

 

Podemos notar en el verso anterior que Pablo le dice a Timoteo de lo que falsamente se llama ciencia, y de eso se trata el “Ministerio ApóLogos”, de exponer lo que es la falsa ciencia, mejor conocida como pseudo-ciencia, ciencia ficción, ciencia virtual, ciencia chatarra o ciencia vudú, y explicarles la razón de porque este tipo de ciencia es falsa.

 

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