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Tolerancia Intolerante

Elías se acercó a todo el pueblo y dijo:

¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el SEÑOR es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le

respondió ni una palabra.

1Reyes 18:21

 Algunas personas piensan que sería mejor, más fácil, menos costoso y más conveniente aceptar lo que para muchos sería inaceptable. Aceptar lo inaceptable por el momento, evitaría una confrontación con conceptos que para ellos sin duda son erróneos e incorrectos. Quizás piensan que la situación solo empeoraría al resistir lo que no se debe tolerar, y creen que al aceptar lo intolerante, alivian el mal sabor de un desacuerdo. Por lo tanto, negocian una intolerancia, a cambio del temor al desacuerdo.

 

Esta no es una manera adecuada para confrontar la verdad, y en este artículo explicare porque. Muchos hoy formulan su propia versión de tolerancia, hasta el punto de insensatez. Por ejemplo, hay quienes dicen que debo tolerar las costumbres y actos de toda persona aunque estas violen toda posible ética y moralidad de conciencia.

 

Otros sugieren que debemos estar políticamente correctos, mantener la verdad oculta y solamente decir las cosas apropiadas para no ofender y asegurar un espacio de igualdad en nuestra sociedad para todos, aunque algunos actos públicamente y descaradamente destruyan la fibra moral que compone a la misma sociedad que se preocupa tanto de los derechos de libertad y de igualdad.

 

Históricamente, la fibra moral ha sido lo que distingue y separa lo que se considera una sociedad civil de una salvaje. La ideología de tolerancia se ha convertido en un vicio igual que cualquier otro, pero sin un programa de desintoxicación y sin algún medicamento que ayude vencerlo.

 

El mayor mito producido por los que abogan por la tolerancia (solamente porque les conviene de manera unilateral), es el nuevo término usado para definir la “neutralidad”. Este mito insinúa que debemos mantenernos en una posición neutral para no causar problemas, mientras todo lo intolerable, inaceptable, maligno, dañino, no ético e inmoral asume la delantera. Es una táctica para persuadir al silencio a las personas que notan estos actos, y reserven sus comentarios, porque si comentan terminaran en una categoría discriminatoria indeseable.

 

Pero según la ideología fundamental de este concepto, la verdadera tolerancia sería imposible bajo las reglas que ellos mismos han establecido que se están colando hoy en nuestra sociedad. Por esto digo que es un mito, ya que esta versión de tolerancia está obligada a tener una cláusula de “no tolerar” a todo lo que sea digno, sano, ético, moral y bueno, y hacer larga vista de a todo lo opuesto. Parte de la culpa la tiene el “relativismo” adoptado por la sociedad, que dicta que lo que es bueno para ti, puede ser malo para otro y lo que es bueno para otro puede ser malo para ti, y supuestamente todo es relativo y se balancea al final.

 

Estas personas piden que todos, menos ellos, asuman una posición neutral e imparcial para que todos tengan un derecho equilibrado de hacer sus propias decisiones. Y aunque esas decisiones afecten a la sociedad, debemos mirar hacia abajo como ciegos cruzando la autopista. El objetivo es forzar un acuerdo mutuo, sin importar la calidad de la decisión o el acto que resulte de una mala decisión.

 

No es permitido juzgar, y se exige una conspiración de silencio que es embotellada en un vacío esotérico. Los puntos de vistas personales de opiniones que difieren o en disensión con este significado se interpretan de inmediato como “críticas intolerantes”. Aparenta ser una copia de la antigua frase “Haz lo que digo, y no lo que hago”.

 

Aunque, personalmente no veo porque la diferencia y la disensión no pueden ser toleradas por los autores de este nuevo concepto. Sera porque se presume con anticipación que cada persona deba asumir la postura esperada por los que abogan a favor de este nuevo significado de tolerancia hacia las convicciones de toda otra persona. Y por lo tanto, una opinión diferente de mi parte, se consideraría un ataque intolerable por los que tienen la expectación de que yo siga sus reglas, aunque sea evidente para mí, que mi opinión de diferencia no forma parte del nuevo significado de tolerancia, y este artículo serviría de evidencia.

 

No hay duda que este escenario es el perfecto para los radicales y extremistas del mundo que gritan a todo pulmón que “La Verdad No Existe”, mientras con el mismo suspiro apelan hacia el derecho de ser tolerados. Estos hipócritas insisten que sus derechos de hacer lo que le complazca son ciertos y verdaderos, pensando ilógicamente que aunque para ellos la “verdad no existe”, debe ser una verdad  “que solos ellos deben ser tolerados”, este es un buen ejemplo de lo despistado y distorsionado que es su concepto.

 

Existen elementos de tolerancia de cuales debemos estar conscientes para no ser engañados por esta ideología moderna que le cubre los ojos con un velo a muchos hoy que se han dejado chantajear. Si los valores de una sociedad no se mantienen balanceados, hasta los asesinos en serie exigirán este tipo de tolerancia moderna.

 

Este tipo de tolerancia inventada, apela hacia un permiso especial para reconocer y respetar las creencias y prácticas de otros, aunque la persona que en si debe tolerar no participe, no les guste, o no este en acuerdo. La idea es que lo tolerado sea soportado a cualquier costo. Pero esta ideología viene acompañada con problemas, tratare de explicar de forma clara y breve.

 

Los elementos necesarios para la tolerancia moderna son:

 

1. Un permiso.

2. Un acto o punto de vista en desacuerdo.

3. El respeto hacia la persona tolerada.

 

Solo puedo concordar con el punto número 3 y explicare mi razón más adelante, pero de inmediato debemos concentrar en el número 1 y el 2.

 

Aparentemente, el “permiso” (1) buscado por los que abogan a favor de este concepto, es de tener la “libertad” para generar sus propias reglas, ya que varias cosas como las  personas, los comportamientos, las ideas, etc., son cosas que pueden ser toleradas, pero las reglas para cada una de estas son variables.

 

¿Pero, no es obvio que sea necesario un “desacuerdo” (2)

para poder tolerar?

 

Claro que sí, sin desacuerdo no hubiera que tolerar nada. Pero, el nuevo significado de tolerancia intencionalmente obliga un desacuerdo, ya que solo aplica a lo que sea maligno, y nunca a lo que sea bueno. No sería necesario tolerar algo o a alguien si compartimos el mismo punto de vista, ya que no hay nada que soportar, así que el ingrediente esencial de tolerancia es el “desacuerdo”. Indicando que hay que estar en algún “desacuerdo” con lo que se tiene que tolerar, y si se estuviera en acuerdo, no tendría que tolerar.

 

Les daré un ejemplo que personalmente me ha sucedido muchas veces. Muchos que han sido inoculados por este concepto tienen la noción errónea de pensar que si yo digo que alguien está “incorrecto“, o en “error”, entonces soy intolerante. Perciben mi exposición de una falacia en su forma de pensar, como una acusación muy ofensiva y un ataque personal.

 

Estas personas piensan que si dicen que la suma de 2+2 es 5, que no tengo el derecho de disentir, y estoy bajo una obligación a estar de acuerdo. Esta es una de las reglas de este juego de ajedrez sin planes de llegar al punto final, ya que si yo soy acusado de ser intolerante, entonces la persona que me acusa, al estar en desacuerdo conmigo, no está tolerando mi opinión o punto de vista en disensión. Y el jueguito continúa infinitamente.

 

Es normal que demostremos cortesía y respeto (3) hacia aquellos quienes tienen un punto de vista diferente al nuestro, y aunque existan diferencias, creo que es justo decir que “debe haber una libertad de opinión que acompaña la libertad de expresión”. “Un ateo tiene el derecho de expresar que Dios no existe.” Pero usando las mismas reglas y la misma balanza de justicia usada por el ateo, debe ser igualmente permisible que yo diga que “Dios existe.”

 

La astucia de este nuevo concepto de tolerancia es mantener en confusión los significados de la “libertad de palabra o expresión” y la “civilidad” que se encuentra en la palabra “respeto” (3). Aquí es donde existe una diferencia notable, porque aunque la cortesía y el respeto se dirijan hacia la persona, un nivel de tolerancia es otro tema aparte. Es posible estar respetuosamente en desacuerdo.

 

Además, en mi ejemplo demuestro como esta vía de tolerancia solo se ejecuta en una dirección, ya que yo soy el único que debe respetar las opiniones de otros, mientras es permisible que las mías no sean respetadas. En este intento moderno para manipular la manera que piensa una sociedad, yo tengo que respetar, mientras a mí no me respetan.

 

Es notable que la “libertad para actuar” esté siendo usada como el significado para la tolerancia de comportamiento, pero no significa lo mismo. Debemos respetar la diferencia de opinión, y una persona puede tener la libertad de expresar sus creencias, pero esto de ninguna manera significa “que es una licencia para comportarse como quiera”.

 

Esto es cierto en la mayoría de sociedades del mundo, menos en lugares comunistas y socialistas donde no existe una verdadera libertad de expresión. Algunos comportamientos son inmorales o amenazan el bien común, y algunos piensan que estos deben ser tolerados aunque sean ilegales y restringidos por la ley. Nadie tiene el derecho de hacerle daño a otra persona, y existen leyes para evitar daño personal. Por ejemplo, si alguien se quiere echar gasolina y prenderse en fuego en público o tirarse de un puente o de un edificio, las autoridades intentan intervenir, simplemente porque estos actos públicos no son tolerados.

 

La tolerancia de “personas” difiere de la tolerancia de “ideas”, este es un punto clave, y explicare por qué. Digamos que toda persona merece y requiere una audiencia cortes, como ejemplo, mi argumentación con un ateo es dirigida en contra de su forma de pensamiento, y no en contra de su persona o carácter, y espero la misma cortesía y respeto hacia mi persona y carácter. Pero extender cortesía durante una argumentación no significa que todo punto de vista tiene la misma igualdad de valor, merito o verdad.

 

Intentar de proponer que ninguna idea es mejor o más cerca a la verdad que otra es ilógico y absurdo, ya que es posible que una variedad de ideas que se opongan estén todas incorrectas, pero es imposible que toda la variedad de ideas estén correctas a la misma vez y en el mismo sentido, porque si lo fueran no se opusieran en opinión y no hubiera un desacuerdo y necesidad para un argumento.

 

Argumentar que algunos puntos de vista son falsos, inmorales o ridículos no viola ningún tipo de estándar significativo de tolerancia. Estos conceptos modernos intentan enturbiar las aguas de pensamientos para que los que se dejen confundir piensen que si una persona rechaza las ideas o el comportamiento de otra persona, automáticamente puede ser acusado de rechazar a la persona, y no a las ideas o el comportamiento, y este rechazo seria irrespetuoso e intolerante.

 

Otro ejemplo, si digo que no puedo tolerar el matrimonio del mismo sexo por razones que surgen de una naturaleza teológica, mi desacuerdo es transferido automáticamente hacia la intolerancia de las personas y no hacia el al acto que resulta de un matrimonio del mismo sexo. Creo que esto es solo un intento de transferir una forma de culpabilidad al que no esté de acuerdo con las ideologías de otros, y este intento ha fracasado al chocar con los apologistas cristianos que han expuesto la diferencia entre la persona, sus ideas y sus acciones. Este artículo comparte este conocimiento con otros para que no caigan en su trampa.

 

Ya pueden ver como fácilmente se puede confundir un “desacuerdo” con una “intolerancia”. Con este nuevo significado, ninguna idea o comportamiento puede ser confrontado con oposición, y al hacerlo, no solo sería intolerante, pero también este nuevo significado clasificaría a la persona intolerante como incivilizada. Pero en toda realidad, la definición de este nuevo concepto, en sí, es intolerante. Tratare de explicar porque según continuamos.

 

Durante la historia humana, muchas culturas han enfatizado la tolerancia hacia las personas, pero nunca la tolerancia de un comportamiento que le permita hacer lo quiera sin ser cuestionado, ser responsable y pagar las consecuencias. Pero en esta nueva generación, el énfasis de tolerancia es hacia ciertas cosas como el mal comportamiento en público, el sexo prematrimonial, la homosexualidad, el aborto, la pornografía, el alcoholismo, el matrimonio del mismo sexo, la droga adicción, la violencia, etc. Estos son los puntos defendidos por que el concepto enfoca hacia el derecho de comportarse como a la persona le complazca, y exige una libertad especial para hacer lo que le dé la gana sin alguna limitación molestosa e intolerable de ética o moralidad.

 

Irónicamente, cuando se expresan ideas sobre la moralidad o sobre puntos de vistas espirituales, la aceptación de tolerancia se estrella contra la pared de la censura y la crítica, demostrando la hipocresía de los que abogan a favor de este tipo de tolerancia discriminatoria. Digo esto porque proponen que solamente se deben tolerar sus puntos de vistas particulares y de manera exclusiva, y solo ellos deben ser tolerados, pero yo no tengo el mismo derecho.

 

Estas personas intentan insultar la inteligencia de todo aquel que puede ver más allá de su plan absurdo que dicta que se deben tolerar todas sus acciones, mientras a la vez no se toleran las opiniones de otros que exponen los actos que ellos mismos cometen. Sería decir que fuera como si mis opiniones fueran peor que sus acciones de poca ética y moralidad, inaceptables por cualquier sociedad que se considere legítimamente digna y civil.

 

¿Sera que mi opinión, basada en mis creencias espirituales que disciernen lo “que es” y lo “que no es” moralmente sano, es más inmoral que estos actos que quieren que yo tolere, incluyendo algunos que Dios considera abominables?

 

Si un hombre se quiere casar con una cabra, la idea debe ser tolerada por todo aquel que defiende la tolerancia moderna, ya que se violarían sus derechos al no tolerar el acto de matrimonio, aunque el acto sea innatural y viole la ética y la moralidad. Hoy se trata de promover el concepto que dicta que una opinión moral, es igual a imponer las creencias religiosas sobre otra persona y se categorizan como ideas de mentes cerradas, y de forma contraria, “los actos son respetados más que la misma opinión que los expone como actos inmorales”. Para estas personas, imponer las creencias religiosas es un pecado imperdonable, pero casarse con una cabra es aceptable.

 

Extendiendo un poco el ejemplo anterior, la sociedad moderna está transfiriendo la importancia de la moralidad hacia la justificación de la homosexualidad, y el matrimonio del mismo sexo. Hoy el que está equivocado es la persona que no aprueba este comportamiento, y la presión de culpabilidad es transferida hacia toda persona que no tolere esta ideología. Hoy, la persona inmoral es la que se opone a la copulación entre dos seres del mismo sexo, solamente para la satisfacción de sus deseos, ya que es imposible cumplir con el verdadero objetivo y propósito del acto sexual para procrear.

 

La gratificación del sexo es un efecto secundario, y lo que los envueltos en este acto le exigen a la sociedad es que toleren lo que la misma naturaleza no tolera, ya que de esta manera los animales tampoco pueden procrear. Además, se ignora en total el hecho de que muchas personas son ex-homosexuales, que ya no practican la homosexualidad. Esto indica que no nacieron de esa manera, y que su comportamiento no era natural. Vea “Falacias de la Homosexualidad”.

 

Estas personas que apoyan este tipo de tolerancia moderna quieren que les digan que toleramos y respetamos sus opiniones y puntos de vistas, mientras no toleran o respetan las opiniones y puntos de vistas de otros en disensión, y solo ellos pueden criticar y disentir. Este concepto le conviene al que quiere justificar actos anormales, el aborto injusto, la corrupción, robos, estafas, etc. La persona que diga algo en contra de sus acciones es de mente cerrada, intolerante, injusta, irrespetuosa, absurda, e ignorante, como yo, por escribir este artículo.

 

La apelación hacia la tolerancia de hoy es solo hacia todo lo que sea maligno, nunca se exige que seamos tolerantes hacia algo benigno, sano y moral. Solo ellos pueden disentir, mientras piden que el resto del mundo tolere sus actos de poca vergüenza. Esta es parte de la conspiración de silencio del enemigo, y algunos se atreven citar la Biblia al decir que no debemos juzgar para no ser juzgados, aunque la viga ya ha sido sacada de nuestros ojos, para justificar nuestras opiniones.

 

Si es verdad que todo debe ser tolerado, y yo digo que “nada en el mundo debe ser tolerado”, entonces mi declaración debe ser igualmente tolerada y formar parte del significado moderno de tolerancia. De no ser así, su ideología de tolerancia fracasa y se descubre su plan de engaño al desenmascarar su fachada y exponer la intención interna de su agenda escondida. Algunos dirán “esto no ocurre en mi sociedad”, pero no creo que tengan que aguantar la respiración por mucho tiempo, ya que muy pronto ocurrirá.

 

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