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La Tumba Vacía

Este es sin duda mi argumento favorito entre todos los argumentos con cual he tenido el privilegio de trabajar. Este es un caso excelente para llevar a las cortes.

 

Le agradezco mucho a mis mentores, tutores, maestros y escritores de la apologética por contribuir individualmente con cada pieza que compone este argumento. He trabajado con este argumento por muchos años y lo conozco muy bien, estoy tan confiado en los puntos fuertes de este argumento que me atrevo llevarlo a cualquier corte judicial que exista hoy en el mundo, ya que si no pueden ver lo evidente, es porque tienen oídos y ojos pero no oyen ni ven. La importancia de la resurrección de Jesús es enfatizada por Pablo cuando dice lo siguiente:

 

1 Corintios 15:12-22 LBLA  Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? (13) Y si no hay resurrección de muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; (14) y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe. (15) Aún más, somos hallados testigos falsos de Dios, porque hemos testificado contra Dios que El resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. (16) Pues si los muertos no resucitan, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; (17) y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados. (18) Entonces también los que han dormido en Cristo han perecido. (19) Si hemos esperado en Cristo para esta vida solamente, somos, de todos los hombres, los más dignos de lástima. (20) Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron. (21) Porque ya que la muerte entró por un hombre, también por un hombre vino la resurrección de los muertos. (22) Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

 

Y la tumba vacía fue el resultado de este acto milagroso. Algunos críticos que intentan negar la resurrección de Jesús insinúan que la sociedad Judía del momento fue tan ignorante que estaba dispuesta a adoptar un mito de forma inmediata, sobre una persona de su sociedad quien miles personalmente vieron y muchos conocieron, que supuestamente volvió a la vida después de su muerte, sin tener tan siquiera la mínima curiosidad para investigar los hechos. Aparentemente, estuviéramos que también aceptar que estas personas que regaron esta leyenda hacia otros países, no tenían idea del lugar exacto a donde sepultaban a sus muertos y no sabían exactamente dónde fue sepultado Jesús.

 

Existen cinco hechos históricos innegables con este tema que deben ser explicados por medio de una hipótesis racional, estos cinco hechos son el núcleo de este argumento:

 

1. La Sepultura de Jesús.

 

2. El Descubrimiento de la Tumba Vacía.

 

3. Las Apariciones Post-Mortum de Jesús.

 

4. El Origen de la Creencia y de la Enseñanza sobre la Resurrección de Jesús.

 

5. El Multi-Dilema inexplicable generado por la Tumba Vacía.

 

Examinemos cada uno de estos 5 hechos en luz de lo que es aceptado por muchos historiadores hoy. Y quisiera que sepan que aunque no todos estos historiadores mencionados sean creyentes, ellos han demostrado que están dispuestos a seguir la evidencia sin prejuicio, y permiten que la evidencia los lleve a su conclusión sin la influencia de las especulaciones introducidas por otros para intencionalmente contaminar los hechos. En este argumento, examinaremos cada uno de estos cinco hechos históricos independientemente, comencemos con el primero:

 

 

   1.  La Sepultura de Jesús.

 

Después de la crucifixión de Jesús, Su cuerpo fue sepultado por José de Arimatea. Los historiadores creyentes y no-creyentes que han aceptado este evento, han establecido que la sepultura de Jesús es un hecho histórico basado en la siguiente evidencia:

 

a)  La sepultura de Jesús es certificada y declarada inmediatamente por una gran variedad de fuentes independientes fuera de la Biblia (vea “Documentos Seculares”).

 

Además, fue documentada por los seguidores de Jesus en forma de cuatro biografías en los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Cada uno de estos cuatro documentos se postula como una compilación de testimonios oculares e incluyen varias cartas o epístolas que apoyan (soportan) los hechos. Si los documentos que no se encuentran en la Biblia son crédulos y aceptados como documentos auténticos, entonces no puede haber razón justificable para rechazar los cuatro evangelios.

 

El comentarista Dr. Rudolf Pesch establece la fecha del evangelio de Marcos a 7 años de la crucifixión de Jesús. El Apóstol Pablo cita algunas fuentes en la Biblia, y le habla a una audiencia que aún estaba viva después de haber sido testigos de los hechos. En lo que se puede considerar como el primer credo Cristiano. Pablo describe en 1 Corintios 15:3 al 8, las apariciones de Jesús y en el versículo 6 dice que Jesús le apareció a la misma vez a más de quinientos de Sus seguidores.    

 

b)  Sabemos que Cristo murió a los 33 años de edad, y que Clemente documenta que Pablo fue ejecutado en el año 68, solo 35 años después de la crucifixión de Jesús. Flauvio Josefo documenta que Santiago, el hermano de Jesús fue ejecutado en el año 62, solo 29 años después de la crucifixión de Jesús. Estas fechas establecen que todos los documentos escritos por estos dos autores fueron por lo menos escritos de 29 a 35 años después de los hechos y que los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan ya deberían estar en circulación.

 

c)  Como miembro del mismo Sanedrín que condeno a Jesús, es imposible que José de Arimatea sea un invento cristiano como algunos han alegado. Existía una hostilidad hacia los líderes Judíos en ese tiempo, y el concepto de la resurrección aun no era completamente entendida, y esto es notable en Lucas 24:37-49. La ideología claramente observada era que habían ingeniado el asesinato de un hombre inocente, ya que los Judíos creían en una resurrección al final de lo que es conocido como los últimos días, pero no de inmediato y en el momento que lo hizo Jesús. Por esta razón recogían los huesos de las tumbas de sus parientes y familiares y los guardaban en “usuarios”, para que fueran levantados en el último día de resurrección, ningún Judío esperaba una resurrección inmediata, incluyendo los seguidores de Jesús, quienes se asombraron cuando lo vieron (Lucas 24:37-39).

 

El Dr. Raymond Brown, profesor del Seminario Unión Protestante de Teología en Nueva York, en su libro “La Muerte del Mesías”,

(http://www.amazon.com/s/ref=nb_sb_noss?url=search-alias%3Daps&field-keywords=Death-Messiah-Gethsemane) comenta que la sepultura de Jesús por José de Arimatea es abrumadoramente probable y cierta, ya que es prácticamente inexplicable proponer una razón justificable que explique porque los cristianos de esa época inventarían una historia de un Judío miembro del Sanedrín que decide hacer el bien después de una injusticia, y arriesgar su posición religiosa y reputación públicamente al pedir el cuerpo de Jesús y sepultarlo dignamente, esto no tiene sentido.

 

Todas la biblias que he encontrado en Ingles y en Español dicen que por temor a los Judíos, José de Arimatea fue un discípulo secreto de Jesús, y esto debe incluir temor al Sanedrín, el grupo que tenía poder e influencia sobre el resto de la populación. La Reina Valera 95 dice lo siguiente en Juan 19:38:

 

Juan 19:38 RV95  Después de todo esto,  José de Arimatea, que era discípulo de Jesús,  pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.

 

Según John A. T. Robinson, teólogo de la universidad Cambridge, la sepultura de Jesús en la tumba de José de Arimatea es uno de los hechos más tempranos en las creencias cristianas.  

 

 

   2.  El Descubrimiento de la Tumba Vacía.

 

En la mañana del primer domingo después de la crucifixión, la tumba de Jesús fue encontrada vacía por un grupo de mujeres discípulas de Jesús. Las razones que han llevado a la mayoría de estudiosos a esta conclusión son las siguientes:

 

a) La tumba vacía es también un hecho temprano en las creencias cristianas, no una doctrina añadida muchos años después como sugieren algunos críticos. Las fuentes de información de Marcos, Mateo y Juan no terminan con la sepultura de Jesús, sino que continúan con la historia de la tumba vacía. Este hecho es mencionado en el libro de Hechos 2:29 y 13:36-39 y Pablo le escribe de este hecho en su primera epístola a los Corintios (1 Cor 15.4). Las menciones de lo que ocurrió son múltiples y de varias fuentes.

 

b) La tumba fue encontrada vacía por mujeres y en esos tiempos las mujeres no eran consideradas testigos  aceptables y sus testimonios eran inválidos en una sociedad patriarcal como la sociedad Judía. El historiador Flavio Josefo documenta que las mujeres no eran permitidas a testificar en una corte de ley Judía. En ese tipo de sociedad, fuera obvio que una historia fabricada hubiera sido mucho más creíble si hubieron dicho que los hombres encontraron la tumba vacía. Esto demuestra que las mujeres fueron las testigos principales en el evento de la tumba vacía y las primeras en reportar que algo había sucedido y los evangelios fielmente documentan lo que ocurrió sin intención de mentir o exagerar los hechos, aunque en esos tiempos hubiera sido considerado una situación muy incómoda para los Judíos y prácticamente incrédula.

 

c) Los alegatos que intentan negar este hecho son fácilmente refutados, las siguientes son las cuatro más usadas hoy en muchos argumentos:

 

1) La primera mentira fabricada para tratar de explicar la desaparición del cuerpo de Jesús se encuentra en el evangelio de Mateo (Mat 28:11-15), y hubo un acuerdo decir que los discípulos de Jesús robaron el cuerpo.

 

2) Otra alegación propone que los Judíos del concilio Sanedrín o tal vez los Romanos robaron el cuerpo.

 

3) Existe otro concepto que dice que Jesús nunca murió.

 

4) Y otro que alega que todos fueron a la tumba equivocada (Marcos 16:6).

 

 

   3.  Las Apariciones Post-Mortum de Jesús.

 

En diferentes ocasiones y bajo una variedad de circunstancias, diferentes individuos y grupos, fueron testigos de las apariciones de Jesús después de Su muerte, vivo y con un cuerpo físico y tangible. Los puntos que apoyan a este hecho como un evento que realmente ocurrió son los siguientes:

 

a. La lista de testigos en 1 Corintios 15:5-8 establece una base de testigos oculares y Pablo quien se incluye como el último en esta lista asegura que muchos de estos testigos aún estaban vivas en el tiempo que se escribió la carta a los cristianos de Corintio.

 

b. Las narrativas en los evangelios proveen múltiples e independientes confirmaciones de las apariciones de Jesús. Por ejemplo, la aparición a Pedro es confirmada por Lucas y Pablo, la aparición a los doce es confirmada por Lucas, la aparición a las mujeres es confirmada por Mateo y por Juan.

 

La profundidad de las fuentes independientes de estas apariciones obstruyen una negación razonable y hasta el crítico de la Biblia Alemán Gerd Lüdemann, dice que las experiencias de Pedro igual que las de los otros discípulos después de la muerte de Jesús, donde Jesús aparece como el Cristo resucitado tienen que ser aceptadas históricamente, y esto sale de la boca de un crítico.  

 

 

   4.  El Origen de la Creencia y de la Enseñanza sobre la Resurrección.  

 

La creencia repentina y sincera de que Jesús había sin duda alguna resucitado de la muerte. Aunque por la tradición y la creencia Judía las personas responsable del origen de esta creencia y de la enseñanza de la resurrección tenían toda predisposición para creer todo lo contrario.    

 

Para poder explicar este punto de una mejor forma, pediré que piense por un momento en la situación que confrontaban los discípulos de Jesús después de la crucifixión.

 

a. Su líder fue ejecutado sin evidencia en su contra y sin duda había muerto y las ideologías que llevaban a las expectaciones Mesiánicas Judías no permitían a un Mesías que en lugar de triunfar poderosamente sobre los enemigos de Israel, fuera ejecutado bochornosamente en público sobre un madero como un criminal. Esta forma de ejecución era considerada una maldición para los Judíos (Duet 21:23, Gal 3:13). Ningún ciudadano Romano era crucificado, ya que se consideraba la manera más baja de ejecución.

 

b. Las creencias Judías sobre la vida después de la muerte excluyen la resurrección a la gloria y también creían en la inmortalidad de los muertos. Los Judíos creen que en la resurrección general que ocurrirá al final del mundo. Aun así, la creencia de los discípulos en la empírica resurrección de Jesús fue tan fuerte, que después de huir por sus vidas y esconderse como cobardes, regresaron a las calles a predicar y estaban dispuestos a entregar sus vidas por la verdad de esa creencia y morir como mártires. La interrogativa obvia seria, ¿Qué los hizo creer en un concepto tan exuberante y tan anti-judío? ¿Que causo este cambio tan radical en los discípulos de Jesús? ¿Qué les quito el temor que tenían de también ser ejecutados como Jesús, para luego estar dispuestos a morir valiente como mártires? Solo una resurrección sería suficiente convincente para cambiar cobardes y convertirlos en predicadores valientes, ya que estarían totalmente convencidos que lo que les dijo Jesús era verdad.

 

La mejor explicación de todos estos hechos es que la resurrección de Jesús fue un evento real. Esta fue la explicación de los testigos oculares y explicare más sobre esto en el próximo punto histórico sobre la tumba vacía. La hipótesis de resurrección pasa todo estándar de criterio para ser la mejor explicación cuando se compara con los alegatos que tratan de negarla. El poder y el alcance explicativo y la plausibilidad, la posibilidad y la probabilidad de la resurrección son abrumadoramente superiores a los alegatos que intentan negar la evidencia de los hechos.

 

 

    5. El Multi-Dilema inexplicable generado por la Tumba Vacía.

 

La resurrección de Jesús es el sonido de trompeta de la revolución cristiana. Y nada me alegra más que tener el honor de presentar un caso como este. Pienso que cualquier persona con un sentido común promedio se dará cuanta al final, que la eliminación sistemática de cada objeción de lo documentado en la Biblia y en documentos extra bíblicos, reduce las opciones y solo permite como única alternativa racional, que aunque se considere un acto sobrenatural y milagroso, Jesús se levantó de la muerte, según está documentado en la Biblia.

 

Si no existe ni un solo documento histórico que afirme que el cuerpo de Jesús fue encontrado, examinado, y exhibido ante testigos fiables, entonces por medio de toda la evidencia en la Biblia, la resurrección de Jesús sigue siendo la opción más lógica.”

 

Sería imposible perder el caso de la “Tumba Vacía” en una corte de este mundo que por lo menos tenga una sombra de justicia y aunque sea un mínimo interés en investigar, descubrir, examinar, y verificar, lo que verdaderamente sucedió. La única manera de perder este caso es por medio de una conspiración en una corte corrupta, ciega e injusta. Es importante saber que la “Tumba Vacía” es una de las afirmaciones cristianas más atacada por el ateísmo moderno.

 

Tiene sentido que la falta de evidencia inmediata en una escena donde ocurrió un evento científicamente difícil de explicar, no es una indicación final de que no existe evidencia aun no descubierta en algún lugar. Pero en algunas situaciones, la evidencia que debe ser encontrada en una escena como resultado de un evento ocurrido no existe por una razón justificable.

 

Esto fue lo que sucedió en este caso, ya que la evidencia física no existió en una tumba donde se espera encontrar un cuerpo sin vida, y la razón más plausible que explicaría porque no había un cuerpo es la razón más justificable que apunta directamente hacia una resurrección, ya que había tres obstáculos imposibles de penetrar. El primer obstáculo era el sello de Roma, el segundo era el escuadrón de soldados Romanos, y el tercero era una piedra de varias toneladas.  

 

El caso de la tumba vacía es un reto y un caso clásico de estudio para la ciencia forense, este caso se trata de la falta de evidencia en una escena donde ocurrió un fenómeno que elimina la expectación de evidencia si el evento realmente ocurrió, ya que la única evidencia dejada atrás fue un manto y las envolturas. Sin un cuerpo, no hay evidencia física, tangible e empírica de una ejecución que la mayoría de historiadores admiten que sucedió. Este caso requiere que se genere una conclusión por medio de una cuidadosa deducción de los hechos y por buena inferencia racional, ya que el manto y las envolturas dejadas atrás no explican como el cuerpo desnudo salió de la tumba.

 

Si un agente de criminología forense fuera a procesar una escena de un crimen, por medio de su entrenamiento y por su experiencia personal supiera en antemano que en una escena se introducen o se extraen algunas sustancias que luego son utilizadas para comprobar quien o quienes estuvieron en la escena durante el crimen cometido.

 

En el caso histórico de Jesús, la evidencia más importante “desapareció” sin una buena razón justificable, lógica o científica cuando se trata del tipo de evidencia que se esperaría encontrar en el dominio natural. El escepticismo de algunas personas no se puede culpar, porque en la realidad del mundo en que vivimos, no es normal que una persona regrese a la vida después de haber sido declarada muerta y toda persona sabe esto. Este es el punto crucial de este caso, ya que la única otra opción es que el acto fue sobrenatural. Hasta los no creyentes deben notar que si un evento no tiene explicación científica, entonces el evento clasifica como sobrenatural, y se debe clasificar como un milagro si el evento viola todas las leyes de física conocidas por el ser humano.

 

Primero se tienen que refutar las varias explicaciones ilógicas de los escépticos que se oponen a la explicación bíblica y por lo tanto daré una exposición de estas presuposiciones:

 

a. Se presupone que se acepte sin condición que una sociedad adopte de inmediato como legenda, fábula o mito, que una persona que vivió entre ellos resucito de los muertos, sin la mínima curiosidad o escepticismo para investigar los hechos.

 

b.  La razón más lógica por generar explicaciones ilógicas o inventar mentiras es porque la tumba estaba vacía. Si no estuviera vacía según lo que documenta la Biblia, no hubiera necesidad de generar especulaciones. Si se pudiera haber exhibido el cuerpo de Jesús públicamente, no hubiera razón justificable para inventar legendas, fábulas, mitos o mentiras.

 

La primera mentira fabricada para tratar de explicar la desaparición del cuerpo de Jesús se encuentra en el evangelio de Mateo (Mat 28:11-15), hubo un acuerdo decir que los discípulos de Jesús robaron el cuerpo.

 

Este concepto es aceptado hasta hoy por aquellos que no caen en cuenta que al fabricar una mentira para tratar de justificar la desaparición de un cuerpo, es a la vez admitir que la tumba estaba vacía. No hay manera de escapar de esta trampa producida por la misma declaración. También, es admitir que creen que un grupo de pescadores que habían huido por sus vidas en terror, regresaron voluntariamente con un valor extraordinario para infiltrar un escuadrón de soldados Romanos profesionales entrenados en el arte de quitar la vida, y romper el sello de Roma, que era un acto de pena de muerte.

 

Luego, estos pescadores, mueven una piedra de varias toneladas (Mat 27:60, Mar 16:3) y silenciosamente se roban el cuerpo de Jesús bajo la guardia del escuadrón de soldados Romanos sin ser detectados. Sé que muchos han visto películas de rescate de las fuerzas especiales, pero no creo se debe permitir la fantasía de Hollywood en este argumento, a menos que a nadie le importe que sea incoherente.  

 

No se debe ignorar que muchos documentos históricos describen a los soldados Romanos como una máquina de muerte bien lubricada y entrenada para reaccionar bajo todo tipo de situación, pero el verso 4 de Mateo 28 dice que este escuadrón de soldados temblaron y quedaron paralizados como hombres muertos. El evento de cual fue testigo este escuadrón de soldados veteranos acostumbrados a las batallas sangrientas tenía que ser sobrenatural, ya que sería muy difícil que algo natural de este mundo pudiera causa el terror necesario para paralizar a un soldado Romano.

 

Otros proponen que los Judíos del concilio Sanedrín o tal vez los mismos Romanos robaron el cuerpo. Para exponer este concepto de manera clara, primero tenemos que notar que la función del ejército Romano era de establecer la ley y el orden, y de controlar todo disturbio en Jerusalén, por medio de la espada, la lanza, las fuetizas, el encarcelamiento y la crucifixión, que en esos tiempos enviaba un mensaje de terror. El concilio Sanedrín no quería exiliar a Jesús, sino quería eliminar a Jesús y Sus enseñanzas en su totalidad, ya que muchos Judíos se convertían en Sus discípulos y Jesús atraía gran cantidades de gente. Esto es notable cuando le dio de comer a 4 mil personas en una ocasión, y a 5 mil en otra.

 

Muchos curiosos estarían presentes en el día de la ejecución pública de Jesús, incluyendo algunos de los que Jesús le dio de comer, los que fueron sanados de varias enfermedades y los que fueron liberados de demonios. La Biblia dice que muchos se convertían en seguidores de Jesús. Los Romanos igual que el concilio Sanedrín estarían preocupados de una rebelión. Así que en el momento no hubiera personas que más le conviniera producir el cuerpo de Jesús en público que a estos dos grupos, ya que el exponer Su cuerpo fácilmente expondría la mentira y le pondría fin a un posible motín, y a la apostasía de los Judíos que abandonaban la fe Judía y a los Romanos que abandonaban sus dioses para seguir a Jesús.

 

Existe otro concepto que dice que Jesús nunca murió. Especulan que fue llevado a la tumba en un estado moribundo, y resucito de este estado, se desato de las telas en cual lo envolvieron, se levantó, y con las manos y los pies traspasados, movió la piedra de varias toneladas sin necesitar ayuda, y se les coló al escuadrón de guardia Romana sin ser detectado. Creo que estas personas han visto demasiado películas de Ninjas, y explicare porque la ideología tiene una variedad de problemas de disminución.

 

El primer error es devaluar el nivel de la capacidad del soldado Romano, como si fuera un miembro de niños exploradores que dormían tranquilamente en sus tienditas después de una merienda de galletitas con leche. Un soldado traspaso a Jesús con una lanza, y tendríamos que imaginar que ese soldado no sabía dónde apuntarla, y que los soldados Romanos no estaban muy seguros cuando decían que una persona estaba muerta.

 

Sería un error pensar que esto fuera por falta de experiencia, ya que sería pensar que los soldados más temibles de la era, encargados de una ejecución, nunca habían matado a nadie. No existe aunque sea un solo libro o documento histórico que describa a los soldados Romanos como incompetentes, todos los describen como individuos que formaban parte del ejército más disciplinado, entrenado, y efectivo de esa era.

 

El segundo error es devaluar la fuetiza Romana, los pedazos de hierro atados a los fuetes (tajón) de nueve cueros que se encuentran en el instituto Smisthsonian confirman los documentos que dicen que 99% de las personas no sobrevivían estas fuetizas. Era normal exponer las costillas, las columna vertebral y hasta sacar los intestinos al arrancar la carne con cada fuetazo.

 

El tercer error es no tomar en cuenta que Jesús fue arrestado de noche y paso de corte en corte sin beber agua, sin comer y sin dormir. Esto provocaría un estado de debilidad y facilitaría una deshidratación. Y no tomar en cuenta la miles de capilarías que se encuentran en el cuero cabelludo, y al enterrar una corona de espinos sobre la cabeza causaría una gran pérdida de sangre. Una persona tuviera deshidratada por causa de pérdida de sangre al pasar por estas experiencias.

 

El cuarto error es ignorar que Jesús fue traspasado por las manos y los pies, que paso varias horas guindado en la cruz, y recibió una herida severa en el pecho por causa de la lanza. Así que sobrevivir después de este tipo de trauma, tener la fuerza para levantarse sobre unos pies traspasados, y usar las manos traspasadas para mover una piedra de varias toneladas sería totalmente imposible.

 

Solo mencionare algunos más de estos conceptos erróneos escasos de sentido común y de poco rendimiento lógico. No digo esto para ofender a nadie, solo que tengo que ser sincero en señalar que muchos están dispuestos a creer lo ridículo sin evaluar todas las circunstancias que se relacionan con sus teorías, en lugar de creer los hechos documentados en la Biblia.

 

Cuando una persona piensa como si estuviera en un túnel, no permite el uso de la vista periférica, que le indicaría que algo más está en el campo de visión. Esta manera de pensar siempre corre el riesgo de aceptar como verdad cosas que en realidad son especulaciones. Todo detalle se debe poner en la balanza de evidencia antes de llegar a una conclusión.

 

Además, este tipo de proceso de razonamiento resulta en excusas anti-cristianas emocionales y no en conclusiones intelectuales. Uno de los puntos en discusión más difíciles de refutar en el argumento de la resurrección es el hecho de que se tiene que presumir en antemano que una leyenda se genera de inmediato sobre un cuerpo desaparecido, en una comunidad de una sociedad que sabe exactamente donde se sepultan los muertos de las personas ricas y de gran prestigio como José de Arimatea.

 

Existe gran cantidad de documentación bíblica y secular que no niega que el cuerpo de Jesús nunca fue exhibido en público. Seria insinuar que todos en Jerusalén eran ignorantes sobre donde se enterraban las gentes de ese tiempo (fuera de la ciudad), y que el mensaje de que el cuerpo de Jesús había desaparecido, y luego fue visto por María Magdalena, por Sus discípulos, y hasta en masa por quinientas personas y dice Pablo en 1 Corintios 15:6 que muchos de estos que lo vieron aún estaban vivos desde que sucedió la resurrección de Jesús. Este fue un mensaje de inmediato y no un cuento que surgió cientos de años después, que es el tiempo necesario para que se genere un mito o una leyenda.

 

Además, ¿Si aún había personas vivas que sirvieran como testigos de la resurrección de Jesús, no hubiera la misma cantidad o quizás más personas que vieron un cuerpo muerto que podían refutar? ¿No sería el tiempo adecuado para retar y desafiar la resurrección de Jesús tan pronto se comenzó a predicar esta doctrina, y cuando comenzaron a circular todas las escrituras que proponían la doctrina de resurrección como el punto más importante del mensaje del evangelio (1 Corintios 15:4)?

 

La última presuposición es la que alega que es posible que todos fueran a la tumba equivocada y fue esta tumba equivocada la que estaba vacía. Tenemos que ver que la Biblia dice que los discípulos de Jesús no fueron los que se ocuparon de darle un entierro digno, esto se encuentra en una de las muchas profecías Mesiánicas que dice:

 

Isa 53:9 Y puso con los impíos su sepultura, y su muerte con los ricos; aunque nunca hizo él maldad, ni [hubo] engaño en su boca.

 

Sabemos que José de Arimatea, un hombre rico quien no solamente fue Fariseo, pero también miembro del Sanedrín, pidió Su cuerpo para sepultarlo en una tumba excavada en una pared de piedra. Esta tumba seria hoy de último modelo y muy costosa en comparación a una tumba común de esa era. Como ya mencione, sería muy poco probable que las personas del área no supieran donde sepultaban a sus muertos, ya que las leyes Judías especificaban lugares fuera de la cuidad para toda actividad que tuviera que ver con muertos, ejecuciones, basureros etc.

 

Alguien tenía que saber dónde estaba la tumba de José de Arimatea, sería difícil creer que nadie los siguió hasta la tumba cuando lo transportaban y aun así, no fuera tan difícil averiguar dónde estaba localizada durante los días que pasaron después del Sabbat. La Biblia nos dice lo contrario, y dice que hubo personas que sabían dónde habían sepultado a Jesús:

 

Mat 27:61  Y María Magdalena estaba allí, y la otra María, sentadas frente al sepulcro.

 

Mar 15:47  Y María Magdalena y María, la madre de José, miraban para saber dónde le ponían.

 

Lucas 23:55  Y las mujeres que habían venido con El desde Galilea siguieron detrás, y vieron el sepulcro y cómo fue colocado el cuerpo.

 

Otro punto crucial, es el hecho de que si los discípulos estaban equivocados, entonces también lo estaba el ángel que estaba sentado en la tumba equivocada. Él no les dijo que estaban confundidos y perdidos en una tumba equivocada, sino que les dijo lo siguiente:

 

Mar 16:6  Pero él les dijo: No os asustéis;  buscáis a Jesús nazareno,  el que fue crucificado.  Ha resucitado,  no está aquí; mirad el lugar en donde lo pusieron.

 

Acepto que es lógicamente posible que bajo presión los seres humanos se puedan equivocar, pero dudo mucho que un “ángel”, que por la naturaleza del significado, es un ser sobrenatural específicamente creado para ser “mensajero” de Dios, no sepa dónde está la tumba de su “Creador” y sea tan ineficiente en hacer su trabajo de llevar un mensaje.

 

Si este fuera un caso en una corte judicial de hoy, el jurado no debe tener otra opción que llegar a una sola conclusión. Y esa debe ser que las excusas generadas por los que se oponen a lo que documenta la Biblia son conceptos irrazonables. Al no producir un cuerpo en el tiempo adecuado para descartar la resurrección de Jesús, la única opción que queda es que Jesús resucitó a los tres días al vencer la muerte, exactamente como “Él” dijo que lo haría (Mat 12:39,40). La resurrección de Jesús es la explicación más justificable en comparación con todas las explicaciones que se oponen.   

 

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